El relevo de Ángel Escribano en la presidencia de
Indra sigue provocando reacciones en el sector de la defensa y en mundo inversor en general. El movimiento promovido por el
Gobierno está siendo seguido muy de cerca por los grandes fondos internacionales, que auscultan la situación de la compañía para encontrar oportunidades. La opinión generalizada entre estos fondos es que la salida de Escribano ha sido un error.
Indra no es solo una de las empresas más apetecibles del Ibex 35. El apetito inversor alcanza a todo el continente, ya que es la empresa de defensa que más recorrido puede tener en los próximos años. Esta realidad fue destacada por el propio Escribano en sus encuentros con inversores, ya que el margen de crecimiento de la principal compañía de defensa del país es muy superior al de sus homólogas alemana, francesa, italiana o británica. Por ello varios fondos internacionales confiaron en la gestión de Escribano y fueron aflorando distintas participaciones relevantes.Los cambios en el consejo deberán ser ratificados en la junta de accionistas prevista para junioEn este momento esos inversores, en su mayoría con sede central en Estados Unidos, desconfían del futuro de
Indra. Actualmente, en el accionariado de la cotizada se encuentran
Goldman Sachs, que ayer comunicó que ya dispone directamente del 2,81%;
T. Rowe Price, que controla otro 5,01% de las acciones;
David Shaw, con el 3,51%;
Millenium, con el 1,06%, y el fondo activista
Third Point, que mostró su respaldo a Ángel Escribano en una carta remitida al consejo de administración de
Indra días antes de su dimisión. Otro fondo estadounidense,
Davidson Kempner, vendió hace unas semanas su 1%.Desde estos fondos aseguran que el
Gobierno español ha cometido un “grave error” al forzar la dimisión de Escribano y anticipan que los inversores internacionales se mostrarán reacios a la hora de participar en una nueva ronda de financiación. Su apuesta clara es la fusión con EM&E como defendían los hermanos Escribano.Otro fondo que participa en el capital, y también en el consejo de
Indra, es
Amber, de Joseph Oughourlian, que apoyó el nombramiento de Ángel Simón en el consejo de la pasada semana.
Indra tenía previsto celebrar un encuentro con grandes inversores esta primavera, antes de la junta de accionistas. Ahora esta jornada cobra especial relevancia, ya que es el momento en el que el nuevo presidente no ejecutivo, Ángel Simón, y el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, podrán explicar sus planes de futuro. La salida de Ángel Escribano no solo pacifica el consejo de administración sino que posibilita la recuperación de operaciones que el expresidente ha descartado o paralizado.Otro momento importante será la próxima junta de accionistas, prevista para junio. Será el momento de ratificar las decisiones sobre la cúpula del último consejo de administración. No hay peligro de que se rechacen, ya que el
Gobierno cuenta con un apoyo mayoritario. En la convocatoria del año pasado, Ángel Escribano fue secundado por el 98% de los accionistas.La cotización de
Indra ha fluctuado en las últimas semanas de forma notable, coincidiendo con la etapa de confrontación en el consejo. Tras la presentación de resultados en febrero los títulos se dispararon hasta tocar un máximo de 64,50 euros. Pero con los rumores de salida de Escribano los títulos cayeron hasta los 45 euros. Tras la elección de Simón, la acción de
Indra se ha recuperado y ayer cerró al borde de 53 euros.La principal empresa italiana de defensa, Leonardo, tampoco es ajena a los vaivenes en bolsa por un posible relevo en su cúpula. La incertidumbre que rodea a una no renovación de su consejero delegado, Roberto Cingolani, tras la derrota de Meloni en el referéndum provocó que los títulos se desplomaran el martes un 8% en la bolsa de Milán.Redactor de la sección de Economía de La Vanguardia en la redacción de Madrid. Autor del libro 'El año que vivimos sin
Gobierno' (Libros.com) y colaborador de varios programas de televisión y radio.