Pudo haber sido una obra magna, el primer templo que Gaudí habría planteado desde cero. Ya era un arquitecto con experiencia cuando, a través del marqués de Comillas, el capítulo franciscano de
Tánger le encargó el proyecto de un complejo misionero. Como en todos sus cometidos, Gaudí se entregó a la labor. Viajó a África, estudió y dibujó un conjunto con singular forma de trébol, con la iglesia en el centro, cuatro patios a su alrededor, varias torres y todo rodeado por una edificación. En 1893 el proyecto estaba terminado y Gaudí siempre lamentó no haberlo podido materializar. Todo se quemó en el 36. Sólo se conserva una postal con el dibujo frontal y cenital estudiado a fondo por varios arquitectos, el primero, el japonés
Tokutoshi Torii. Ahora,
Mònica Santín focaliza en la iconografía y la lectura franciscana del proyecto.Mònica Santínestudiosa de Gaudí y secretaria delCentre d’Estudis Antoni Gaudí i els seus col•laboradors(CAGIC) del Ateneu Universitari Sant Pacià Ana Jiménez“Me interesa más el porqué de la obra que el cómo; ¿qué nos quería decir Gaudí? y muy especialmente la influencia franciscana”, dice esta estudiosa con tesis en marcha. Una cosa la ha llevado a la otra y después de varios viajes a
Tánger, la orden franciscana le ha abierto las puertas de su archivo hasta el punto que Santín (que participó como documentalista en la causa de beatificación de Gaudí) forma parte ahora de la comisión que promueve la beatificación del
Padre Lerchundi (1836-1896). Este activo fraile, prefecto apostólico de
Marruecos y también arabista fue quien impulsó el proyecto de las
Misiones Católicas de Tánger y quien consiguió que el marqués de Comillas y su esposa accedieran a financiar el proyecto.Lee también“Hay varias hipótesis sobre el año del viaje, pero sus biógrafos explican que fue a Andalucía y luego a
Tánger y Tetuán... ¿Con quién? Con el marqués de Comillas y sus barcos de la Trasatlántica – dice– y si Gaudí estuvo allí, conoció a Lerchundi”.¿Hasta dónde caló la influencia de este franciscano en Gaudí? ¿Cómo la transformó en arquitectura? “No olvidemos que el templo estaba dedicado al Espíritu Santo y con él Gaudí quiso explicar qué es el franciscanismo”, cuenta. Santín trata de interpretar la iconografía del conjunto de torres (como en la
Sagrada Família) de las Misiones Católicas. ¿Cuántas? “Hay varias lecturas –Torii afirma que hay 17,
Armand Puig cuenta 18– yo haré mi propuesta”.El trencadísUn centro de divulgación con el legado de Joan BergósVinculado a la Facultat d’Historia, Arqueologia i Arts Cristianes Antoni Gaudí (del Ateneu Universari Sant Pacià), el objetivo del Cagic es divulgar y profundizar en el estudio de la obra y la figura del arquitecto. Está abierto a investigadores y dispone de un fondo bibliográfico y de una amplia recopilación de artículos monográficos además del legado de Joan Bergós, arquitecto, amigo de Gaudí y autor del libro Antoni Gaudí, l’home i l’obra (1954). La familia de Bergós donó al Cagic los libros, cartas, dibujos y otros documentos de uno de los hombres que, conociendo a Gaudí, más profundizó en su vertiente personal.
Armand Puig (presbítero, doctor en Ciencias Bíblicas, presidente de la Agencia de la Santa Sede para la Evaluación y Promoción de la Calidad en las Universidades Eclesiásticas y biógrafo de Gaudí) impulsó la creación del Cagic, que ahora dirige Rosa Ribas y que organiza también cursos y conferencias.Lo que Enric d’Ossó significó en la Escuela de las Teresianas, el arzobispo Costa i Borràs en la fachada de la Glòria, el obispo Grau en el palacio de Astorga o Campins en Mallorca, significó Lerchundi en
Tánger. Esa es la tesis de Santín. “Gaudí se entregó a este proyecto y a las ideas franciscanas –pobreza, humildad, amor a la creación...– y esto influyó en su obra posterior”. Y en su vida. Finalizado este proyecto, en 1894, Gaudí se sumergió en el ayuno extremo que precedería su transformación espiritual.