Gerard FermínBarcelona 08/04/2026 23:11 Actualizado a 08/04/2026 23:50 El PSG hizo que el
Liverpool pagase su racanería en el Parque de los Príncipes. Aunque la factura le salió barata al equipo inglés, que solamente se llevó dos goles en contra de cara al partido de vuelta que se jugará la próxima semana en Anfield.
Luis Enrique salió con toda la artillería, mientras que
Arne Slot dejó a
Mohamed Salah, que abandonará el
Liverpool en cuanto finalice la temporada, en el banquillo y sin jugar ni un solo minuto. Además, el neerlandés situó al central
Joe Gomez de lateral diestro y a
Frimpong, quien normalmente ocupa esa demarcación, de extremo derecho. El PSG se aprovechó del horrible estado de ánimo del
Liverpool con una puesta en escena arrolladora que acabó dejando a su rival con un 26% de la posesión y sin disparar a puerta en los primeros 90 minutos de la eliminatoria. Tan arrolladora fue que solamente tardaría 11 minutos en conseguir el primer gol. Un tanto que nació en las botas de Doué y también terminó en las suyas, con permiso del pie derecho de
Gravenberch. El extremo francés ganó la disputa a Konaté y unos segundos más tarde recibió en el límite del área. Tras una serie de caracoleos, el galo armó un disparo que tocó en la bota del neerlandés para coger una parábola inalcanzable ante el salto que realizó
Mamardashvili. 20 minutos más tarde el portero georgiano salvaría los muebles para los reds en un chute de su compatriota
Kvaratskhelia tras desviar la trayectoria
Alexis Mac Allister. Poco después la tuvo de nuevo un hiperactivo Doué, presente en prácticamente todas las acciones de peligro de los parisinos. El francés perdonó en el mano a mano ante
Mamardashvili, que desvió el chute con la pierna izquierda del delantero del PSG.La única ocasión del
Liverpool en toda la primera mitad, por no decir en todo el encuentro, la tuvo
Frimpong tras una genialidad de Florian Wirtz. Un pase picado del mediapunta alemán dejó al neerlandés con la oportunidad de hacer gol, pero su remate de volea se marchó cerca del palo derecho de la portería defendida por Safonov. A pesar de la tímida intentona, la mejor noticia para los ingleses era lo cerca que estaban en el marcador. La misma conclusión que se alcanzaría al finalizar el duelo de ida.En el segundo tiempo los de
Luis Enrique las tuvieron de todos los colores. Dembélé, completamente solo en el interior del área, mandó a las nubes su disparo en el primer aviso. El huracán parisino no cesó en ni un solo instante y demostró por qué es el vigente campeón de la Champions con una exultante superioridad. Salah, cariacontecido en el banquillo junto al resto de los suplentes del
Liverpool Lee Smith / ReutersEl PSG hizo justicia a su dominio con el segundo gol anotado por
Kvaratskhelia en el minuto 66. El delantero georgiano se subió a la moto e hizo bueno un pase de caño de João Neves para dejar en el suelo a
Gravenberch y regatear a
Mamardashvili antes de marcar. Y todavía pudo ser peor para los reds, que vieron cómo el árbitro español Sánchez Martínez corrigió en el monitor un penalti señalado a Konaté y cómo Dembélé estampó en el palo un disparo en el minuto 87.Victoria de campeón para un PSG que no dejó la eliminatoria resuelta en el marcador, pero sí a nivel de sensaciones ante un
Liverpool que sigue dando tumbos esta temporada.