* El autor forma parte de la comunidad de lectores de La Vanguardia El refrán “La primavera, la sangre altera” no tiene un autor ni un origen documentado concreto, sino que es un dicho popular muy antiguo que se ha ido transmitiendo oralmente. Origen de la ideaSu base viene de la medicina y filosofía antiguas, especialmente de la teoría de los humores (
Grecia clásica y
Edad Media): Se creía que el cuerpo humano estaba gobernado por cuatro humores. La sangre estaba asociada al temperamento “sanguíneo”: más activo, apasionado y vital. En primavera, con el aumento de luz y temperatura, se pensaba que la sangre “se activaba” o se “agitaba”. Explicación popularCon el tiempo, el refrán pasó al lenguaje común para expresar algo más cotidiano: Aumento del interés romántico o sexual (interpretación moderna). Este aumento de energía y vitalidad no afecta por igual a todas las especies. El aumento de “vitalidad primaveral” es una generalización humana: en realidad, cada especie (y cada grupo biológico) responde de forma distinta a los ciclos estacionales. Hay especies que son más activas en verano, otras lo son en otoño (los hongos por ejemplo, actividad máxima durante la humedad otoñal), y otras lo son en invierno (algunos líquenes y determinados insectos como los escarabajos del hielo, Grylloblatta campodeiformis, que viven en montañas frías o zonas subárticas, evitan la luz y el calor y su actividad máxima acontece en frío extremo). Pero en muchas regiones templadas como la de
Barcelona, la primavera trae: Abundancia de flores, insectos y alimento. Y eso dispara: Las migraciones o expansión territorial. Y un ejemplo de lo que la primavera trae en regiones templadas lo plasman las fotografías que hoy comparto en Las Fotos de los Lectores de La Vanguardia y que las he realizado en el parque del
Putxet: el fenómeno de la polinización.
Barcelona está a una latitud aproximada de 41o 23’ N y eso corresponde a una zona templada con estaciones bien marcadas (primavera, verano, otoño e invierno). De todas las entradas a este parque, dos están en la calle
Manacor. Una de ellas se abre frontalmente a la finalización de la calle
Homero y la otra entre las calles
Monegal y
Putxet. Cabe aquí recordar que todas las calles de
Barcelona con orientación vertical a la línea de costa tienen numeración ascendente desde la costa hasta la montaña, y por eso digo “finalización de la calle”, porque la calle es vertical y acaba frente a la entrada del parque. La entrada que hay entre
Monegal y
Putxet se inicia subiendo unas escaleras, y nada más comenzar, a nuestra izquierda veremos un ejemplar de un arbusto que tiene dos nombres científicos, el antiguo Echium fastuosum, el científico moderno actualmente aceptado Echium candicans, y que tiene varios nombres comunes: Orgullo de Madeira, Plumero azul, Flor mora. Es una planta herbácea, perenne, que crece con rapidez entre 1 y 2 m de altura llegando a formar un arbusto multirramificado con espigas grandes de forma cónica invertida, de color azul-violeta muy llamativas (Foto J). Echium candicans. Daniel García Es originaria de la isla de Madeira (Portugal) y muy atractiva para los insectos, especialmente para las abejas, pero su introducción en el continente europeo no tiene una fecha exacta documentada. Se introdujo como planta ornamental probablemente entre los siglos XVIII y XIX. En esa época era muy habitual que plantas exóticas de islas atlánticas (Madeira, Canarias, Azores) se llevaran a jardines botánicos y colecciones privadas en Europa. ¿Cómo se difundió? Primero en jardines botánicos y fincas aristocráticas. Después se popularizó en jardinería, sobre todo en zonas de clima suave (Mediterráneo, costa atlántica). Hoy está naturalizada en algunos lugares. ¿Por qué justo en esa época? Porque coincide con: El interés por plantas “exóticas” traídas por expediciones científicas. Rutas marítimas frecuentes entre Madeira y Europa. Pero cuidado, todas las partes de esta planta son tóxicas si se ingieren, y ocasionalmente a personas sensibles puede ocasionar irritación cutánea si se toca. La razón de esta toxicidad se debe a que la planta posee unos compuestos químicos que son un mecanismo de defensa para evitar que tanto animales como insectos herbívoros se las coman. Así que si alguien quiere tener esta planta ornamental en su casa, que la manipule con guantes. Pese a la toxicidad, esta planta está repleta de insectos. En apenas una hora he podido diferenciar cuatro tipos diferentes de insectos en cantidades muy numerosas alimentándose del néctar de sus flores, mientras que en las flores de otras plantas cercanas ver un insecto es tener suerte. El Echium candicans es muy “irresistible” para las abejas porque combina varios factores que lo convierten en una fuente de alimento casi perfecta. 1. Muchísimo néctar: • Sus flores producen grandes cantidades de néctar. • Es rico en azúcares → mucha energía rápida para las abejas. • Esto lo convierte en una “gasolinera natural”. 2. Floración muy visible: • Espigas grandes de color azul-violeta intenso. • Ese color es especialmente atractivo para los polinizadores. • Las flores están agrupadas → fácil acceso y menos esfuerzo. 3. Arquitectura perfecta para polinizadores: • Las flores están dispuestas en forma de espiga vertical. • Las abejas pueden “subir” por la planta sin perder tiempo. • Hay muchas flores por unidad de superficie → eficiencia máxima. 4. Floración en el momento adecuado: • Florece en primavera, cuando las colonias de abejas están creciendo o la demanda de alimento es máxima. 5. Señales químicas y aprendizaje • Las abejas aprenden rápidamente qué flores dan más recompensa. • Una vez descubren esta especie, la visitan de forma repetida. • Puede convertirse en una “planta favorita” local. Los cuatro tipos de insectos que he diferenciado son: Anthophora plumipes o abeja de patas peludas (fotos A, E, F, G, H, I). Es una abeja solitaria (no forma colmenas como la abeja de la miel). Nidifica en muros, taludes, grietas. Muy activa a principios de primavera, antes que muchas otras abejas. Anthophora plumipes o abeja de patas peludas revoloteando. Daniel García Abeja de patas peludas posada en la flor. Daniel García Detalle de la abeja de patas peludas en la flor. Daniel García Apis mellifera conocida como abeja doméstica o abeja de la miel (fotos B, C). Es la especie de abeja más conocida y la principal polinizadora gestionada por el ser humano. En una de als fotos se aprecian bolas azules de polen adheridas a las patas de la abeja. Apis mellifera. Daniel García Apis mellifera sobrevolando la flor. Daniel García Bombus terrestris o abejorro común. Es una de las especies de abejorros más frecuentes en Europa. Es una especie social, pero con colonias más pequeñas que las de la abeja de la miel. Muy robusto y peludo. Xylocopa violacea, conocido también como abejorro carpintero europeo (fotos H, I). Es de gran tamaño, cuerpo peludo y color negro; las alas tienen reflejos azules y violetas característicos. Los machos tienen una envergadura alar máxima de 4cm y las hembras de 5cm y una longitud de 3 a 4cm. La hembra tiene aguijón pero no es agresiva. Construye nidos en la madera perforándola con sus mandíbulas, donde excava varias galerías paralelas que desembocan en una abertura única. El abejorro carpintero europeo y la abeja de patas peludas. Daniel García El abejorro carpintero europeo y la abeja de patas peludas compartiendo planta. Daniel García Todo un espectáculo digno de ver que se inicia en el comienzo de la primavera. Quien sea amante de la fotografía, que no se lo pierda. Requiere paciencia pues no es sencillo fotografiar insectos en movimiento, pero merece la pena. ■ ¿CÓMO PUEDO PARTICIPAR EN LA COMUNIDAD DE LA VANGUARDIA? ¡Participa! ¿Quieres mostrar tus fotografías?Los interesados en participar en Las Fotos de los Lectores tan solo deben escribir un email a la dirección de correo de nuestra sección de Participación (participacion@lavanguardia.es) adjuntando la fotografía, explicando detalles de cómo y dónde fue tomada y aportando los datos del autor para la firma de la imagen. Es importante indicar en el asunto del correo: ´Fotos de los Lectores´.