Despu�s de meses de espera y de soltar unas pildoras por aqu� y por all�,
Cupra ha desvelado por fin su coche m�s ansiado de los �ltimos tiempos. Se trata del
Raval, su modelo el�ctrico m�as peque�o y que ha sido presentado de forma simult�nea en 12 ciudades de Europa. En varias de ellas, adem�s, el d�a terminar� con la actuaci�n de importantes estrellas musicales.Aunque EL MUNDO ya lo hab�a podido conocer con adelanto hace unas semanas, en un enclave escogido con premeditaci�n y mucha l�gica, como fueron
Las Tres Chimeneas, uno de los puntos de referencia del paisaje litoral de
Barcelona y que simbolizan el pasado energ�tico industrial de la Ciudad Condal. Hoy en desuso, se convirtieron en el enclave perfecto para mostrarnos el futuro energ�tico no solo de la marca espa�ola, sino tambi�n de la propia industria.El primero de cuatroPorque este modelo no solo estrena una nueva propuesta dentro de la gama cero emisiones de la marca; sino que encabeza un proyecto que se plasmar� en otros tres modelos el�ctricos peque�os (dos de
VW y uno de
Skoda) que el
VW" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="104664" data-entity-type="organization">Grupo
VW construir� en Espa�a. En un momento decisivo para la transformaci�n industrial del autom�vil en nuestro pa�s, eso no es un detalle menor, sino una declaraci�n de intenciones.Tambi�n hab�amos tenido ocasi�n de probar una unidad camuflada y las sensaciones fueron francamente prometedoras. Nos sorprendi� por c�mo se mov�a, por la agilidad que transmit�a y por ese tacto m�s directo de lo que uno suele esperar en un el�ctrico urbano. Ahora, tras verlo de cerca con todo lujo de detalles, las ganas de ponernos de nuevo a sus mandos son incluso mayores.Desde 26.000 eurosEl
Cupra Raval llega en un momento especialmente importante. La electrificaci�n avanza, s�, pero todav�a hay una gran parte del p�blico que sigue percibiendo el coche el�ctrico como algo caro, lejano o poco adaptado a sus necesidades reales. Ah� es donde este modelo quiere jugar un papel decisivo. La marca se ha cansado de repetir hasta la saciedad de que su precio de partida ser� accesible para todos pues arrancar�, sin ayudas ni descuentos, de los 26.000 euros para la versi�n b�sica, una cifra que ya permite entender por d�nde va su planteamiento: acercar la movilidad el�ctrica a los conductores, incluyendo los j�venes.Adem�s, su producci�n en
Martorell lo sit�a en una posici�n simb�lica muy potente. No hablamos solo de vender coches el�ctricos en Espa�a, sino de fabricarlos aqu�, con todo lo que eso supone a nivel industrial, tecnol�gico y de empleo. Fuerte presenciaLo primero que queda claro cuando tienes delante el coche es que no estamos ante un utilitario el�ctrico m�s. Las fotos quiz� no hagan justicia a lo que transmite en persona: tiene presencia, mucha personalidad y ese punto de coche "especial" que
Cupra lleva tiempo buscando en todos sus lanzamientos. En un momento en el que el mercado el�ctrico necesita modelos capaces de bajar esta tecnolog�a a un terreno m�s realista, m�s cotidiano y m�s cercano al gran p�blico.Uno de los aspectos que m�s llaman la atenci�n es como, con apenas 4,05 metros de largo (lo mismo que un Ibiza), tenga una imagen tan s�lida, musculosa y hasta cierto punto macarra. Esta cota la acompa�a de una anchura de 1,78 metros y de una altura de 1,51 metros, aunque lo realmente llamativo es su distancia entre ejes: de 2,60 metros lo que implica ser 4 cm m�s grande que el Ibiza y solo 8 cm menor que un Le�n con casi 31 cm m�s de longitud.Iluminaci�nEl frontal tiene un claro protagonismo, con ese morro afilado que la marca describe como "morro de tibur�n", unos trazos muy marcados y una firma luminosa distintiva. Los faros Matrix LED (disponibles en los acabados m�s altos pues parte con unos EcoLED), el logotipo iluminado y las ceremonias de bienvenida y despedida refuerzan esa sensaci�n de coche tecnol�gico, pero tambi�n de producto trabajado desde el dise�o para generar impacto.La carrocer�a combina bien las proporciones compactas con recursos visuales que le dan empaque: tiradores enrasados e iluminados, pilares muy marcados, llantas de hasta 19 pulgadas y una zaga ancha, con una luz trasera en formato 3D que cruza de lado a lado en la que tambi�n se retroilumina el logo y un difusor muy presente. Todo est� pensado para que el coche parezca m�s asentado, m�s ancho y m�s deportivo. Y la realidad es que lo consigue.Aerodin�mica muy cuidadaA eso hay que sumar un trabajo aerodin�mico muy serio. No es una cuesti�n menor en un el�ctrico, y se ha puesto el puesto el foco en elementos como las air curtains delanteras, la parrilla activa, las llantas espec�ficas, el aler�n trasero o los tiradores integrados para reducir la resistencia al avance (seg�n la marca, es el m�s aerodin�mico de su gama, honor que reca�a hasta ahora en el Tavascan).La guinda, como es habitual, los elementos de personalizaci�n en los que adem�s de las molduras en Cooper (cobriza) destaca la pintura Plasma iridiscente (que ves en las im�genes) que cambia de cian, azul e �ndigo a rosa y rojo dependiendo de la luz. L�gicamente, tambi�n tendremos los tonos mate que han caracterizado a la marca desde sus or�genes.Manda el conductorPor dentro es donde el
Raval termina de mostrarnos ese punto diferenciador. Como es habitual en el resto de modelos de la marca, el puesto de conducci�n est� muy enfocado al usuario, con una posici�n deportiva, un volante ergon�mico que, ojo, recupera los comandos f�sicos y un ambiente muy cuidado. Pero lo interesante es que tambi�n hay un sentido pr�ctico.La consola flotante libera espacio, el dise�o del salpicadero resulta limpio y la integraci�n de las pantallas est� bien resuelta, con un cuadro digital de 10,25 pulgadas y una pantalla central de 12,9 pulgadas con un nuevo sistema operativo basado en Android mucho m�s fluido y r�pido. La navegaci�n por men�s es m�s intuitiva incluyendo adem�s un asistente de voz mejorado y con acceso a aplicaciones nativas desde la propia interfaz del coche.Pero si hay algo que realmente llama la atenci�n cuando lo ves de cerca es el tratamiento de la iluminaci�n interior. No se limita a la cl�sica luz ambiental. Aqu� hay una propuesta m�s sofisticada, con siete ambientes, efectos din�micos y un sistema Smart Light integrado en el salpicadero que sirve tambi�n como canal visual de comunicaci�n entre coche y conductor. Y, sobre todo, est�n las proyecciones din�micas de luz sobre el interior de las puertas que la marca se ten�a guardado como la joya de la corona. Una soluci�n muy llamativa y poco habitual en este segmento, que aporta un efecto casi de concept car llevado a producci�n.Peque�o por fuera, amplio por dentroEn cuanto a habitabilidad, la sensaci�n es francamente positiva.
Cupra insiste en que el espacio es el de un coche de un segmento superior, y despu�s de subirnos en sus plazas traseras no podemos sino confirmarlo. Comparadas con las del Ibiza parecen de berlina (siendo las del utilitario ya muy buenas) y se asemejan m�s a las del Le�n. Como es habitual, tes personas no viajar�n del todo holgadas, pero para dos hay espacio m�s que de sobra.A ello se suma un maletero que, aqu�, s�, parece de un segmento superior pues cubica de inicio nada menos que 430 litros (50 m�s que un Le�n y 45 m�s que un Born). Volumen con unas formas muy regulares en el que est� incluido el gigantesco doble fondo que trae de serie (con la posibilidad de equipar el piso en dos posiciones) y que solo en el caso de las versiones equipadas con subwoofer, este se ver�a reducido a unos 400 litros. Sea como fuere, hay espacio real para equipaje y para un uso familiar ocasional o incluso habitual, algo que no todos sus futuros rivales podr�n decir.Desde 300 kms de autonom�aEntrando en el apartado mec�nico, la gama estar� compuesta por cuatro configuraciones principales. Las versiones de acceso
Raval y
Raval Plus recurren a una bater�a LFP (litio ferro-fosfato) de 37 kWh netos que alimenta un motor de 116 CV y 135 CV, respectivamente, homologando una autonom�a en torno a 300 km y carga r�pida de hasta 90 kW en corriente continua.Por encima se sit�an las variantes Endurance y VZ, ya con bater�a NMC (n�quel, manganeso y cobalto) de 52 kWh. En cuanto a potencia, la Endurance desarrolla 211 CV y anuncia una autonom�a en torno los 450 km que ser� la m�s alta de toda la gama, mientras que la VZ sube hasta 226 CV se mueve alrededor de los 400 km. La diferencia con las b�sicas es que admiten carga r�pida de hasta 130 kW, lo que permite pasar del 10 al 80% en unos 23 minutos.VZ, la m�s prestacionalLa versi�n VZ ser�, por supuesto, la m�s prestacional y la m�s apetecible para quien busque ese punto de picante que siempre se espera de un
Cupra. Declara 290 Nm, una velocidad m�xima de 175 km/h y un 0 a 100 km/h por debajo de los 7 segundos. Pero m�s all� de las cifras, lo interesante es la puesta a punto: chasis rebajado, direcci�n progresiva, ESC Sport, amortiguaci�n adaptativa DCC y, en el VZ, diferencial electr�nico VAQ, neum�ticos m�s anchos y un trabajo espec�fico en geometr�as para hacer el eje delantero m�s reactivo.Fue precisamente la que condujimos camuflada y que tan buenas sensaciones nos dej�.La marca tambi�n ha querido reforzar su perfil tecnol�gico con una dotaci�n de seguridad muy completa: siete airbags, incluido uno central, asistentes avanzados de conducci�n, control de fatiga, aparcamiento inteligente, aparcamiento remoto desde el m�vil, c�mara 360, alerta de tr�fico trasero y sistema Pre-Crash, entre otros elementos.Posibles rivalesCon ese precio de acceso cercano a 26.000 euros, el
Raval apunta directamente a la nueva oleada de el�ctricos compactos y urbanos que quieren abrir mercado. Ah� tendr� que verse las caras con modelos como el Renault 5 E-Tech, el Kia EV2, el Hyundai Inster en algunos planteamientos de acceso, el Citro�n �-C3 desde una �ptica m�s asequible o, por posicionamiento y concepto europeo, futuros derivados del entorno Volkswagen que jueguen en ese mismo tama�o como el ID.Polo que, igualmente, est� a las puertas de ser desvelado. Tambi�n podr�a cruzarse con alternativas como el Fiat Grande Panda el�ctrico o propuestas similares que busquen combinar imagen, tama�o razonable y precio contenido.Ahora bien, tiene un enfoque propio. Frente a opciones m�s racionales o claramente orientadas al coste, el
Raval quiere mezclar democratizaci�n y conducci�n. Quiere ser relativamente accesible, pero tambi�n aspiracional. Y ah� puede tener una baza interesante: ofrecer una imagen potente, un interior muy trabajado, una habitabilidad por encima de lo esperado y un tacto m�s din�mico sin dispararse a cifras de segmentos superiores.