La inteligencia artificial se está convirtiendo en un juguete político cada vez más recurrente. El
PP usó la herramienta semanas atrás para colocarle un burka a algunas de las principales esculturas de
Barcelona y este jueves ha sido
Junts quien ha aprovechado las virtudes de la tecnología para atacar a
Jaume Collboni, un alcalde al que acusan, de manera gráfica, de dar la espalda a los principales problemas de la ciudad. En la campaña neoconvergente, el regidor aparece tapándose los ojos, las orejas y la boca; una caricatura que poco tiene que ver con el acuerdo que ambos partidos alcanzaron en diciembre para modificar la ordenanza de civismo pero que sí está estrechamente relacionada con el “pacto de la vergüenza” que permitió que el
PSC arrebatara la alcaldía a
Xavier Trias. Lee tambiénJordi Martí, presidente del grupo municipal de
Junts, ha sido el encargado de desgranar el mensaje de esta “campaña política” que busca poner en evidencia a un “mal gobierno municipal que ha ido a lo fácil y que desde el primer momento ha mostrado debilidad”. De nuevo -lleva meses con el mismo foco- se ha quejado del exceso de luces largas del alcalde, obsesionado, a su modo de ver, con los proyectos a largo plazo que tienen como horizonte el año 2035 “mientras no se atienden las urgencias del día a día”. El del
PSC es un gobierno sin alma, del ir haciendo, del espectáculo y de la propaganda pagada entre todos”
Jordi MartíLíder de
Junts en BarcelonaEl “Collboni que no quiere mirar” está vinculado con la inseguridad. Los datos hechos públicos por el Consistorio hablan de un descenso de la criminalidad, pero Martí ha recordado que son franca mayoría los que padecen un delito y optan por no denunciar. También ha sacado pecho por la ley impulsada por
Junts en el Congreso de los Diputados para poner freno a la multirreincidencia. El “alcalde que no responde”, según el líder neoconvergente, se hace el sueco con el problema de la vivienda; y “el que no escucha” hace referencia a la incapacidad de alcanzar acuerdos cuando gestionas la ciudad con tan solo 10 de 41 concejales en el bolsillo. “Es un gobierno sin alma, del ir haciendo, del espectáculo, de la propaganda pagada entre todos; le pedimos a los barceloneses que no se conformen con esto”.Martí, ante el cartel hecho con inteligencia artificial en el que Collboni parece no escuchar a los barcelonesesLlibert Teixidó A nadie se le escapa que esta campaña de acoso y derribo a Collboni llega en un momento clave para
Junts, que a poco más de un año para las municipales de mayo del 2027 todavía no tiene candidato para
Barcelona. Tampoco pasa desapercibido que la presentación de estos carteles haya tenido como único protagonista a Jordi Martí, de los pocos que de manera explícita ha compartido su voluntad de ser el próximo cabeza de cartel. Otro de los que ha sonado, el también concejal Josep Rius, no ha estado presente en el acto al que sí se han acercado media docena de ediles, como Damià Calvet, Titon Lailla, Neus Munté o Joan Rodríguez.Preguntado sobre la cuestión, Martí ha renovado su compromiso por ser el alcaldable y ha hecho suyas las palabras de Jordi Turull, secretario general de
Junts, que el miércoles dijo que la decisión se tomaría antes de verano. Hace un par de meses se daba por sentado que la decisión llegaría antes de Semana Santa, pero la procesión se está alargando, hasta el punto de que salen nuevas novias, como el abogado Jaume Alonso-Cuevillas, que esta misma semana se ha puesto a disposición del partido para liderar la capital catalana. “Vamos tarde”, ha concedido Martí, que a principios del 2025 dijo que para el verano de ese mismo año ya se debería conocer al sucesor de Trias. Tatxo Benet, Cuevillas, Artur Mas, Joaquim Forn, Josep Maria Argimon, Martí, Rius..., y lo que esté por venir. Hagan sus apuestas.