Actualizado Jueves, 9 abril 2026 - 22:0113 noches para olvidar, 13 dagas en el orgullo del
Madrid" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="1256" data-entity-type="organization">Real
Madrid, 13 viajes de vuelta con caras largas en el avi�n. 13 derrotas a domicilio (de 18) que quiz� ya nadie recuerde, sofocadas en el abismo de
Estambul, un triunfo en la pista del campe�n que fue un pu�etazo de personalidad. Como el triple de
Hezonja que sentenci� al Fenerbah�e, tras siete fallos. Una liberaci�n. [69-74: Narraci�n y estad�sticas]Abri� los brazos
Mario, suspir�. Su propia liberaci�n, a falta de un minuto, la de un tipo �nico. Sab�a que era un triunfo de los que marcan el porvenir y no s�lo por su importancia clasificatoria, por lo que le supone al
Madrid si confirma la semana que viene en el Palacio contra el
Estrella Roja. A falta de las matem�ticas, ser cabeza de serie en cuartos. Hab�an escapado de la frustraci�n de �ltimamente y lo hab�an hecho con un estupendo ejercicio de amor propio. Un duelo fiero en el que tuvo que sobrevivir varias veces. Y en el que no tembl� en la recta de meta, donde se le fueron tantas victorias este curso.Si
Hezonja, tan err�tico como genial, fue el ejecutor, hubo tres nombres propios muy por encima del croata. El de dos cl�sicos, dos apuestas seguras,
Campazzo-
Tavares, esa pareja de �poca. Y el de
Trey Lyles, hielo en el infierno, recursos y clase para desentra�ar la noche en
Estambul.Brandon BostonPorque la cosa en el Ulker Arena eran palabras mayores, uno de esos partidos que ya parecen eliminatorias. Despu�s de un trayecto m�s largo que nunca, la hora de la verdad se acerca y las cuentas alarman. Los dos equipos acud�an con m�s dudas que certezas y el que perdiera casi no iba a tener margen para arreglarlo en la �ltima jornada. Y el Fenerbah�e, en plena crisis (seis derrotas en las �ltimas siete jornadas, arruinando lo que parec�a un liderato asegurado), lo resolvi� elevando la temperatura.
Jasikevicius plante� una batalla: nadie se sentir�a c�modo. Cada bal�n que recib�a
Tavares, un mar de manotazos le agobiaba. Para igualar ese juego f�sico, esa incomodidad permanente, hacen falta mentes duras tambi�n y mal s�ntoma fue la marcha de
Campazzo, desesperado, directamente al t�nel de vestuarios cuando cometi� su segunda falta en tres minutos.El rebote era la falla. Lo dominaba Fenerbah�e, hambriento en el ofensivo. Y en cuanto el
Madrid baj� un �pice su concentraci�n, los turcos, con un el�ctrico
Brandon Boston -una pesadilla toda la noche-, abrieron una grieta (29-21). Y, sin embargo, en ese primer abismo fue cuando emergi� el mejor
Madrid. La reacci�n fue de car�cter, de defensa y de acierto. Volvi� a sus b�sicos, al dominio de
Tavares, al acierto de
Campazzo... Y a la no obsesi�n de
Hezonja, quien se mostr� solidario pese a su mal d�a en tiro y en defensa.Fue un parcial de 2-14 a pesar del susto en el hombro de Deck, quien pudo regresar a pista. Los blancos hab�an dado con la tecla, pero hab�a que mantener esa pujanza. Los triples de
Campazzo compensaban los errores de
Hezonja, cada vez m�s desesperado. Pero el
Madrid necesitaba algo m�s. Y en vez de eso, la segunda unidad supuso un baj�n.Maledon, de capa ca�da �ltimamente, no parec�a a la altura, y el Fenerbah�e se vino arriba con un peligroso parcial de 12-0. El �ltimo acto fue de los que llaman a los "grandes jugadores", los que ped�a Scariolo al comienzo de la semana. Los que no aparecieron en Atenas y s� en
Estambul. Lyles anot� 10 puntos en el acto final y tom� todas las decisiones correctas en ataque. Y luego, el triple, la liberaci�n, de
Hezonja.