En la tercera sesión del juicio contra
José Luis Ábalos,
Koldo García y
Víctor de Aldama desfilaron por el Tribunal Supremo varios testigos cuyas declaraciones estaban destinadas a apuntalar la existencia de un presunto delito de cohecho.¿Pagó la empresa
Villafuel a la trama a cambio de que esta intermediase para que se le concediera una licencia para operar en el mercado de los hidrocarburos? ¿Benefició esta compañía a Ábalos con un chalet en La Alcaidesa (Cádiz) por sus gestiones? ¿Qué pasó con el dinero?Son algunas de las cuestiones que el
Ministerio Fiscal y la acusación particular formularon a
Carmen Pano y a su hija,
Leonor González, ambas vinculadas a
Villafuel, una empresa propiedad de
Claudio Rivas, cuya intervención en el proceso como testigo está prevista el próximo lunes. Pano y González explicaron que conocían al comisionista
Víctor de Aldama de toda la vida porque fue novio de Leonor. Luego rompieron, pero eran “familia”.“Koldo se quejó porque el chalet no tenía luz pero lo solucionó enganchándose a la red”, dice PanoAmbas se involucraron en el proyecto de Rivas quien, según las investigaciones, pretendía introducirse en el mercado de los hidrocarburos a través de
Villafuel para defraudar el IVA. Pero el empresario no cumplía los requisitos para lograr la necesaria licencia para actuar en el sector. “Yo le dije a Rivas que Aldama tenía muchos contactos en el Gobierno y que era muy afín a Ábalos [entonces ministro de Transportes] y se lo presenté”, relató Pano esta mañana ante el tribunal.Una deuda tributariaEsta mañana declaró también
Ignacio Fernández, inspector de Hacienda que está empleado en el Ministerio del ramo desde 2016. Explicó que en el año 2020, su superior,
Carlos Moreno, que era jefe de gabinete de la ministra
María Jesús Montero, se interesó por el aplazamiento de una deuda tributaria. La deuda había sido generada por una de las empresas de Aldama, Pilot Real Estate. “Yo trasladé la consulta a la Agencia Tributaria para que se encargara de su tramitación. Desconocía los motivos de la petición y no los pregunté”, declaró el funcionario que, según las investigaciones, habría recibido la petición a través de un pantallazo que Koldo mandó a Moreno previamente. La deuda no era aplazable, pero Martínez declaró que ignora si al final se aplazó.Hechas las presentaciones, la trama se puso manos a la obra y cerró una reunión para
Villafuel en el Ministerio de Industria, que en aquella época, año 2020, capitaneaba
Reyes Maroto. En diciembre, Rivas, Pano y dos ingenieros se dirigieron a la sede del ministerio: “Nos recibió Koldo, que se quedó a la reunión, y el jefe de gabinete de la ministra, Juan Ignacio Díaz Bidart. Rivas salió satisfecho del encuentro”, explicó Pano.Tras las gestiones llegó la hora de las contraprestaciones. González aseguró que “a Aldama se le pagó un millón de euros por las gestiones”. Y Pano contó que “Aldama nos comunicó que el señor ministro quería una casa”. Así que Rivas compró, a través de otra empresa, Have got time, un chalet para Ábalos en la localidad gaditana de La Alcaidesa: “Después se hizo en un contrato de alquiler con opción a compra para el ministro, que solo abonó los dos meses de fianza y otra mensualidad”, coincidieron madre e hija.Otra testigo confirma que dio sobres con dinero en República Dominicana a Joseba, hermano de KoldoPero cuando Ábalos dejó de ser ministro, en julio del 2021, en la empresa de Rivas, que aún no había conseguido la ansiada licencia, saltaron todas las alarmas: “Rivas se puso muy nervioso, dijo que habíamos dado mucho dinero y que había que echar a Ábalos de la casa”, testificó González. Pano apuntaló que “se inició un proceso de desahucio y se cortaron la luz y el agua. Un día Koldo llamó muy enfadado porque el ministro estaba en el chalet y no tenía luz, Yo le dije que no podía hacer nada porque era fin de semana. Una hora después, Koldo telefoneó de nuevo y dijo que habían enganchado la luz a la red y lo había solucionado. Yo les pedí que la desengancharan antes de marcharse para no tener problemas”.El empresario
Víctor de Aldama a su llegada este jueves al Tribunal Supremo Sergio Pérez / EFE¿Qué ocurría con el dinero? Pano testificó que en dos ocasiones llevó bolsas con billetes a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid porque Aldama se lo pidió. Afirmó que el dinero procedía de Rivas e iba en sendas bolsas de papel marrón que, a su vez, estaban dentro de otras “blancas de plástico”. Cada entrega era de “45.000 euros”. “Subí a la planta dos, donde me espera un hombre al salir del ascensor y le di el dinero”.El chófer de Pano, Álvaro Gallego, corroboró esa versión a primera hora de la mañana. Testificó que llevó a Pano a hacer una de las entregas y que durante el viaje vio “tacos de billetes” en una “bolsa transparente y blanca”.El exjefe de Claudia Montes declara que le abrió un expediente “porque no iba a trabajar”Podría haber más dinero en esta historia, porque González contó también que Aldama le dijo que el dueño de Air Europa, Javier Hidalgo, “les había dado 500.000 euros a él y a Koldo” para el rescate de la aerolínesa, por eso, “cuando supe que el teléfono de Koldo estaba intervenido pensé que Hidalgo debía estar acojonado”.También declararon en la jornada de hoy otros testigos que apuntalaron las cuestiones debatidas en sesiones anteriores. Una empleada de Javier Serrano, socio de Aldama, confirmó que entregó sendos sobres con 10.000 euros cada uno en dos citas diferentes en República Dominicana a Joseba García, hermano de Koldo.Y Enrique Martínez, exjefe de Claudia Montes, exmiss Asturias, en Logirail, donde presuntamente fue colocada por Ábalos, explicó que la chica “no iba a trabajar porque no estaba conforme con su lugar de trabajo, por lo que se le abrió expediente”. “Koldo me llamó dos veces amenazándome por tratar mal a Montes y me dijo que iban a rodar cabezas”, añadió. Martínez fue cesado en el año 2021.Licenciada en Derecho (UB) y en Periodismo (URL). Graduada en Estudios Literarios (UB). Máster AGT (Esade). Redactora de Cultura de La Vanguardia