Acoso, presión, coerción sigilosa, instrumentalización… El Institut d’Estudis Catalans (IEC) ha desmontado las artimañas con las que el grupo CREA, fundado por el catedrático
Ramón Flecha, logró tomar el poder de su filial de sociología a lo largo de la última década y utilizar la asociación a su favor.Tras una investigación de tres meses y medio, el consejo permanente del IEC ha acordado proponer al pleno de la institución -previsto para el próximo 15 de abril- el cese de la junta directiva de la
Associació Catalana de Sociologia (ACS), que estaba suspendida cautelarmente desde diciembre, así como la convocatoria de elecciones para designar una nueva dirección provisional encargada de redactar nuevos estatutos.El órgano también propone la retirada a
Ramón Flecha del
Premi Catalunya de Sociologia 2019, al considerar que su concesión estuvo condicionada por una modificación de las bases del jurado favorable a su candidatura.Flecha fue premiado en 2019 cuando su mano derecha era presidenta de la ACS y se modificaron las bases a su favorLa ACS, que es una sociedad filial del IEC, llevaba años bajo el control de miembros de CREA (Community of Research on Excellence for All). El grupo fue fundado por el catedrático de la
Universitat de Barcelona Ramón Flecha, actualmente investigado por la fiscalía tras las denuncias de 16 antiguos integrantes que le atribuyen presuntas prácticas de coerción sexual, control psicológico y explotación laboral.La investigación llevada a cabo por el IEC ha sacado a la luz los mecanismos con los que CREA logró controlar la ACS durante casi diez años. El galardón a Flecha, por ejemplo, fue concedido cuando la asociación estaba presidida por
Marta Soler, entonces directora de CREA y estrecha colaboradora del catedrático durante décadas. La investigación interna ha revelado que, para otorgarle el premio, la ACS modificó las bases del jurado, introduciendo criterios como la valoración del impacto social de la tarea del premiado (característico del enfoque del grupo) y alterando los requisitos de presentación de candidaturas. La secretaria del jurado era a su vez vicepresidenta de la entidad y miembro de CREA.Tres de los cinco premios Catalunya de Sociologia (otorgado cada dos años por el IEC a propuesta de la ACS) han sido concedidos a candidatos presentados por CREA. El primero de ellos fue el propio Flecha.El pasado 11 de diciembre, el consejo permanente del IEC abrió una investigación interna sobre el funcionamiento y la actividad de la
Associació Catalana de Sociologia desde el 20 de diciembre de 2015. Durante aquel periodo, miembros de CREA dominaron los principales cargos de la junta, como presidencia, vicepresidencia, secretaría o tesorería.La comisión de investigación orientó su trabajo en dos direcciones: por un lado, detectar posibles disfunciones institucionales que hubieran limitado la democracia interna, generado conflictos de interés o propiciado prácticas éticamente inadecuadas; por otro, analizar el grado de pluralismo dentro de la organización en el periodo 2015-2025. Asimismo, revisó la documentación disponible, constatando una notable ausencia de registros depositados en los servicios administrativos del IEC por parte de las sucesivas juntas.La comisión entrevistó a trece personas con responsabilidades en juntas directivas, socios y miembros de la Sección de Filosofía y Ciencias Sociales, garantizando en todo momento la confidencialidad de sus testimonios.Las conclusiones apuntan a un deterioro sostenido del funcionamiento interno de la ACS entre 2015 y 2025. Según el informe, este proceso se habría caracterizado por actuaciones contrarias a su condición de sociedad filial del IEC, prácticas percibidas como excluyentes o “sigilosamente coercitivas”, episodios de acoso y presión, así como una pérdida progresiva de pluralismo y de credibilidad institucional. La comisión también señala la instrumentalización de la entidad como altavoz de los intereses de CREA y un progresivo blindaje de la junta directiva, integrada mayoritariamente por personas de su entorno, frente a la crítica y la discrepancia.Lee tambiénEl consejo permanente del IEC ha sido contundente. En su resolución, “deplora y reprueba las malas prácticas, conductas inapropiadas y muestras de deslealtad institucional de la junta directiva de la
Associació Catalana de Sociologia, constatadas por la comisión de investigación durante el período analizado”, al considerar que comprometen los principios tanto de la sociedad filial como del conjunto del Institut. El órgano recuerda además que la ACS debe actuar “siempre bajo su superior orientación y responsabilidad”, tal como establece el artículo 11 de sus estatutos.El informe detalla varios episodios concretos que considera especialmente graves. Entre ellos, la actuación de la Comisión de Garantías Estatutarias, que constituyó CREA, como “mecanismo de vigilancia y control sobre personas y no sobre malas praxis institucionales”. Este órgano habría actuado en 2021 contra la propia presidenta de la sociedad mediante un procedimiento calificado de irregular y acompañado de episodios de presión y acoso, en lo que la comisión interpreta como una acción coercitiva y una oposición a las facultades reglamentarias del IEC.CREA impulsó una comisión que funcionaba como un “mecanismo de vigilancia y control sobre personas y no sobre malas praxis institucionales”A ello se suma la instrumentalización de la Associació Catalana de Sociología para proteger a Flecha cuando la
Universitat de Barcelona anunció en julio de 2025 que iniciaba una investigación contra el catedrático. La junta directiva de la ACS llegó a plantear una declaración en su defensa, que finalmente no prosperó por la oposición interna. También se cuestiona la intervención de la entonces presidenta en funciones de la entidad (que el IEC no nombra, pero se trata de la profesora de Sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona Olga Serradell), en la asamblea de la Federación Española de Sociología. Serradell expresó, aunque a título personal, su rechazo a un comunicado crítico con las conductas denunciadas.En la misma línea, el IEC reprocha a la junta directiva que emitiera, en noviembre de 2025, un comunicado en defensa de CREA tras una declaración crítica de ocho grupos de investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona.La comisión concluye que estas actuaciones “no son propias de una sociedad filial del IEC” y que “comprometen tanto la honorabilidad de sus miembros como la ejemplaridad de la institución”. En particular, considera que en el caso de la actuación contra la presidenta existió “una acción coercitiva e irregular”, mientras que en el resto de episodios se produjo una “utilización impropia de la ACS y del propio IEC en favor de los intereses del grupo CREA, en perjuicio de los socios y de la institución”.Escribe en A fondo, sección de reportajes e investigación. Anteriormente fue redactora en la sección Internacional (2006-2021). Licenciada en Periodismo y graduada en Estudios Internacionales por la UABPeriodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en Sociedad