Un día primaveral, sol a mansalva, los yates surcando el mar y el príncipe Alberto en el palco sin perder ripio. En la pista central del Montecarlo Country Club, un
Carlos Alcaraz en modo apisonadora por momentos, irregular en otros, pero victorioso al fin tras superar un segundo set en el que mostró todas sus dudas. El murciano doblegó al argentino
Tomás Martín Etcheverry por 6-1, 4-6, 6-3 en 2 horas y 23 minutos. Segundo partido del español en el Masters 1.000 monegasco y segundo triunfo, aunque las sensaciones no fueron tan magníficas como el primer día.Ya está en los cuartos de final, donde este viernes le espera el kazajo
Alexander Bublik. Se prevé un buen nivel de competitividad pues se trata del número 11 del ranking. Bien hará Alcaraz en no permitirse distracciones si no quiere volver a pasar apuros.Sinner también tiene que sudar y necesita tres sets para imponerse al checo Tomas MachacEtcheverry es el 30, que no está mal, pero Alcaraz no le dio ninguna opción en el primer set. El saque le funcionó de manera redonda al de
El Palmar, que movió la pelota con su golpe de derecha y que se benefició también de los fallos de Etcheverry, un manojo de nervios, sobre todo con su servicio en la puesta en escena. 26 minutos bastaron para resolver el parcial inicial. Mucho más cerrado fue el segundo, en el que Alcaraz se vio 1-4 abajo y terminó por cederlo. “Fallar vas a fallar, en el tenis se falla pero sigue centrado en tus golpes”, le decía su entrenador, Samu López, una constante fuente de ánimos desde la banda.Ya son 25 los partidos de Alcaraz ante jugadores argentinos con un porcentaje de triunfos del 100%. Nunca se había cruzado con Etcheverry pero ya tiene una muesca más en su historial. Lo positivo para el murciano, que supo aguantar el tirón cuando su revés le llevaba por la calle de la amargura y se rehizo para recuperar solidez en la tercera manga. Lo negativo, que está todavía lejos de su mejor versión tras sus derrotas en
Indian Wells y
Miami.Claro que el español no fue el único que tuvo que sudar.
Jannik Sinner, en plena pugna por quitarle el número 1 del mundo a Alcaraz, solventó también en tres sets la papeleta ante el checo
Tomas Machac. Nadie lo hubiera dicho cuando el italiano se embolsó la primera manga en un santiamén y por 6-1. El partido parecía que tomaba los mismos derroteros que su debut frente a Ugo Humbert. Pero Machac, número 53 del ranking, tuvo paciencia, empezó a colocar más golpes ganadores y supo aprovechar un bajón de Sinner, que cometió errores no forzados y se iba quejando de unas molestias en la espalda al sacar. Hasta el punto que el checo forzó el desempate en el segundo set y se llevó el tie-break. Tras 27 sets seguidos ganados Sinner perdía uno. ¿Perdería también su primer encuentro tras 13 victorias? Fue que no pues el número 2 del mundo encontró la manera de recuperar el temple y rentabilizó un break para colocar el definitivo 6-3 en el casillero. Estuvo dos horas y un minuto sobre la pista y se cruzará en cuartos con el canadiense Felix Augier Aliassime.