Actualizado Viernes, 10 abril 2026 - 02:56La confecci�n de las listas en las ocho provincias andaluzas de cara a las elecciones auton�micas del 17 de mayo le ha servido a Mar�a Jes�s Montero para tratar de afianzar su poder y, sobre todo, para poner l�mites a los secretarios provinciales en sus aspiraciones de poder.Lo ha hecho, seg�n ha podido saber este peri�dico, vetando la posibilidad de que sean incluidos en las listas, una idea que muchos han acariciado tratando, incluso, de encabezar las candidaturas. Habr�a sido el caso de la secretaria general de C�rdoba, Rafi Cresp�n, o del de
Granada, Pedro Fern�ndez, que actualmente es delegado del Gobierno en Andaluc�a.El equipo de Montero ha frenado en seco las ambiciones de los barones provinciales de colarse en el Parlamento auton�mico y desde la sede socialista de la calle San Vicente de
Sevilla se ha establecido la norma de que los secretarios provinciales circunscriban su actividad (y su influencia) a su territorio respectivo. Con la excepci�n de M�laga, donde se ha permitido a Josele Aguilar que sea cabeza de lista para revalidar su esca�o.El veto a los l�deres provinciales coincide, adem�s, con la desactivaci�n definitiva de quien era considerado el �ltimo gran bar�n hist�rico del socialismo andaluz,
Francisco Reyes, que fue todopoderoso secretario provincial y presidente de la Diputaci�n en Ja�n.�l encabezar� la lista por esa provincia, dejando as� el camino libre a su sucesor,
Juan Latorre, que ya asumi� las riendas del partido tras el �ltimo proceso de congresos y que ahora har� lo mismo con el organismo provincial, uno de los dos, junto a
Sevilla, que el PSOE logr� conservar despu�s del varapalo de las �ltimas elecciones municipales.Otro tanto que se ha apuntado Montero con el dise�o de las candidaturas es consolidar la integraci�n de los susanistas que ya inici� en el Congreso Regional de Armilla el a�o pasado cerrando, de esta forma, una etapa de divisi�n en la que los partidarios de SusanaD�az fueron arrinconados por Juan Espadas."Se ha avanzado"Ahora, dicen antiguos colaboradores de la ex presidenta, las cosas se han hecho �de forma diferente� y, a�aden, �se ha avanzado�, hasta el punto de que han pasado de sentirse apartados en la anterior etapa a sentirse �parte de algo�.Precisamente, lka b�squeda de un consenso imprescindible en un partido en sus horas m�s bajas ha sido la prioridad con la que la direcci�n regional del PSOE andaluz ha negociado las listas con los 109 nombres de las ocho circunscripciones provinciales que se presentar�n a las elecciones auton�micas de Andaluc�a del pr�ximo 17 de mayo. Y, aunque no ha sido f�cil, en la c�pula del PSOE-A dan por conseguido su objetivo en siete de las ocho provincias. Pese a los esfuerzos, cruces de mensajes y llamadas hasta el �ltimo minuto, Montero ha fracasado en su empe�o pacificador en C�diz, que queda como la provincia rebelde.La direcci�n provincial socialista, que lidera Juan Carlos Ruiz Boix, ha decidido echar un pulso hasta el final a Montero y a su equipo con una lista en la que no solo ha incluido a aquellos a los que considera afines a su corriente -el PSOE de C�diz es uno de los m�s divididos, con m�ltiples familias en su seno-, sino que, adem�s, ha desafiado a la secretaria general colocando a su hombre de confianza, Fernando L�pez Gil, en el tercer puesto, cuando el deseo de la ex vicepresidenta del Gobierno era que fuera cabeza de lista.L�pez Gil no solo es hombre de confianza de Montero y est� en su ejecutiva. Asimismo, es el encargado de coordinar la campa�a electoral y la precampa�a, que lleva dise�ando junto a su equipo desde el pasado verano. La secretaria general pidi� expresamente que fuera de n�mero 1, pero Ruiz Boix ha metido en ese puesto a Juan Cornejo, secretario de Organizaci�n del PSOE gaditano e hijo de Juan Cornejo, quien fuera uno de los colaboradores m�s estrechos de la ex presidenta Susana D�az y su hombre en el partido.Hasta tal punto llega el desaf�o que fuentes de la direcci�n regional socialista advierten de que podr�an hacer cambios en la lista de C�diz. La �ltima palabra, despu�s de que las asambleas provinciales elaboren sus propuestas, la tiene el Comit� Director del PSOE-A y, antes, la Comisi�n de Listas y la propia ejecutiva regional, que se celebran hoy en C�diz. No habr� cambios de nombres, se�alaron las fuentes consultadas, pero s� puede haber modificaciones en el orden. Por ejemplo, intercambiar a Cornejo por L�pez Gil, una opci�n que no descartan.Dimiten dos cargos de la ejecutiva del PSOE de M�laga en discrepancia con la candidaturaEfeDos cargos de la ejecutiva provincial del PSOE de M�laga han dimitido en discrepancia con la candidatura electoral socialista malague�a para las elecciones andaluzas, al considerar que no respeta la voluntad mayoritaria de las asambleas sobre el n�mero dos de la lista.La candidatura acordada, encabezada por el l�der del PSOE en M�laga y parlamentario andaluz, Josele Aguilar, incluye en segundo puesto a Ana Villarejo Gil, portavoz de la ejecutiva provincial malague�a de este partido, cuando, seg�n han asegurado a EFE fuentes socialistas, al parecer, las asambleas apostaban por otra mujer para ese lugar: la exalcaldesa de la localidad de Benaoj�n Soraya Garc�a.Los dimitidos son el alcalde de Genalguacil, Miguel �ngel Herrera, hasta ahora secretario de Cultura, Deportes y Ocio de la direcci�n provincial del PSOE, y la propia Soraya Garc�a, que ha sido hasta su renuncia secretaria de Emprendimiento e Innovaci�n Social de ese mismo �rgano socialista.Ambas dimisiones se formalizaron este mi�rcoles durante la reuni�n de la ejecutiva provincial donde se decidi� la propuesta de lista, elevada a los �rganos regionales para su aprobaci�n este viernes. Las fuentes apuntan que la referida disconformidad exceder�a la comarca de la Serran�a de Ronda y alcanzar�a a otras de la provincia.A�aden que, ante una candidatura del PP en M�laga encabezada por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, seguido de la consejera andaluza de Econom�a, Carolina Espa�a, se deber�a haber optado por una n�mero dos socialista con bagaje y experiencia en gesti�n para medirse con aquella.