En los últimos años, los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), como la semaglutida (comercializada como
Ozempic o
Wegovy), han revolucionado el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2. Ensayos clínicos revisados por organismos como
Cochrane muestran pérdidas de peso significativas (≈10–16 % en 1–2 años); su eficacia terapéutica ha quedado consolidada.Sin embargo, la rápida adopción de estos fármacos en contextos no estrictamente médicos ha puesto de relieve un fenómeno dermatológico y estético emergente: la denominada cara
Ozempic, caracterizada por cambios faciales asociados a la pérdida acelerada de tejido adiposo.Cara OzempicHundimiento de mejillas y sienes, acentuación de surcos nasogenianos y aparición de flacidez cutáneaEl término fue popularizado por dermatólogos como
Paul Jarrod Frank para describir un patrón: hundimiento de mejillas y sienes, acentuación de surcos nasogenianos y aparición de flacidez cutánea. La cirujana maxilofacial experta en reconstrucción y estética
Silvia Rosón añade que todo esto suele ir unido a “una mayor flacidez cervical, que se ve incrementada por la pérdida de soporte mandibular, especialmente en pacientes con piel fina”. Un rostro envejecido acompaña a menudo al nuevo cuerpo estilizado. Esto ocurre porque “el rostro no envejece solo por arrugas, sino por un desequilibrio estructural, por una pérdida de estructura y soporte profundo: cuando el volumen de grasa desaparece de forma brusca, esa arquitectura se resiente”, añade la Dra. Rosón.Al adelgazar de forma rápida se pierde volumen, especialmente en la grasa profunda que sostiene los tejidosiStockExpertos citados en prensa médica y generalista coinciden en que estos cambios no constituyen un efecto farmacológico directo, sino una consecuencia de la pérdida brusca de grasa.¿Qué pasa por ahí debajo?“Cuando la pérdida de peso es significativa y relativamente rápida, el rostro —que es una estructura tridimensional compleja de hueso, grasa, músculo y piel— pierde volumen, especialmente en la grasa profunda que sostiene los tejidos. Esto puede traducirse en una apariencia más cansada, descolgamiento y flacidez. No es un efecto negativo del medicamento en sí, sino una consecuencia lógica de adelgazar rápido”, aclara
Silvia Rosón. “La cara cambia antes que el cuerpo y, además, cualquier pequeño cambio es mucho más visible”. El cirujano plástico
Oren Tepper explica que “la grasa suele ser más amiga que enemiga en el envejecimiento facial”.Los agonistas GLP-1 inducen pérdida de peso sistémica sin selectividad anatómica. Esto implica que la reducción de grasa afecta también a los compartimentos faciales profundos, responsables del soporte estructural, el volumen y la tensión cutánea. Cuando estos compartimentos se vacían rápidamente, la piel —especialmente en pacientes de mediana edad— no tiene tiempo suficiente para retraerse y se genera una laxitud visible. La pérdida de peso puede retrasar la edad biológica, pero adelanta el reloj facial”Dra. RosónSin embargo, como ya adelantaba la Dra. Rosón, eso no es lo peor. “El principal impacto no es la piel en sí, sino la pérdida de volumen estructural. La cara envejece, en gran medida, por redistribución y pérdida de grasa profunda y por cambios en los compartimentos grasos. Cuando adelgazamos rápido, ese proceso se acelera; es como si la cara se desinflara, perdiendo soporte estructural y aumentando el descolgamiento”.La suma de la disminución de colágeno y elastina propia de la edad y la velocidad del adelgazamiento explican por qué pacientes de entre 40 y 70 años son particularmente susceptibles a este efecto. Un principio frecuentemente citado en dermatología resume el fenómeno: “La pérdida de peso puede retrasar la edad biológica, pero adelanta el reloj facial”.Personas que se someten a una intensa actividad física a menudo presentan un rostro especialmente envejecidoOLIVIER MATTHYS / EFECara
Ozempic y cara de 'runner'El fenómeno no es exclusivo de estos fármacos. Se ha observado previamente en pacientes tras cirugía bariátrica, pérdidas de peso extremas por dieta y en atletas con bajo porcentaje graso. No es raro observar cómo los corredores de maratón y las personas que se someten a una intensa actividad física a menudo presentan un rostro especialmente envejecido. No obstante, la diferencia clave con los GLP-1 es la rapidez y magnitud de la pérdida, que intensifica el efecto.Buscando remedioLo primero: no hay que precipitarse. No se debe tomar ninguna decisión drástica hasta pasados al menos seis meses. “Después de una pérdida de peso considerable, el rostro atraviesa una fase de reajuste. La piel necesita tiempo para adaptarse al nuevo volumen. La inflamación inicial, la redistribución de tejidos y la adaptación cutánea no son inmediatas. Durante los primeros 2-3 meses, el cambio facial es más brusco. El proceso de estabilización suele durar entre 3 y 6 meses”, nos dice la Dra. Rosón.Después de una pérdida de peso considerable, el rostro atraviesa una fase de reajuste”Dra. Rosón“En pacientes jóvenes con buena calidad cutánea puede haber cierta retracción espontánea”, y existe la posibilidad de que todo tome forma de manera natural. “A partir de los 40–45 años, la capacidad de retracción es más limitada. Pero es fundamental no precipitar tratamientos demasiado pronto. Hasta que el peso no se estabiliza, el rostro sigue cambiando y la buena noticia es que no siempre requiere cirugía”.Las opciones terapéuticas actuales incluyen rellenos dérmicos (ácido hialurónico), bioestimuladores de colágeno, lipotransferencia (injerto de grasa) y lifting facial.Las opciones terapéuticas para mejorar el aspecto incluyen rellenos dérmicosGetty ImagesLo cierto es que, a determinadas edades, la solución al problema suele pasar por un tratamiento médico, porque “la flacidez profunda no se puede corregir solo con tiempo o cosmética”. No todo requiere cirugía, ni mucho menos. “En algunos casos se puede compensar restaurando volumen de forma estratégica”, explica Rosón, que también añade que “cuando el descolgamiento es más evidente —cuando se ha producido un descenso real de los tejidos profundos, el tercio medio se ha aplanado, el óvalo se ha desdibujado y el cuello ha perdido definición—, el tratamiento verdaderamente definitivo pasa por recolocar los tejidos y restaurar el soporte desde el plano profundo”.Decepciones con soluciónHasta la fecha, la cara
Ozempic no está catalogada como efecto adverso oficial en ensayos clínicos y carece de definición nosológica formal. Se basa principalmente en la observación clínica de casos y en la experiencia de dermatólogos y cirujanos. Son estos últimos —los cirujanos maxilofaciales— quienes mejor comprenden el fenómeno.Existe una brecha entre los resultados de ensayos controlados (centrados en peso y eventos metabólicos) y los efectos estéticos o psicosociales percibidos en la práctica real. Paradójicamente, algunos pacientes experimentan mejora metabólica significativa, pero insatisfacción con su imagen facial.¿Qué es el 'deep plane' y para quién?Influencers como Alexandra Pereira (@alexandrapereira) han hablado públicamente de algo que, a todas luces, se han realizado muchas caras conocidas: el deep plane, una cirugía que reposiciona volúmenes y devuelve un aspecto más joven, pero muy natural, al rostro.En palabras de la Dra.
Silvia Rosón (@drasilviaroson), se trata de “una técnica avanzada de lifting facial que va un paso más allá del lifting tradicional. No se limita a estirar la piel, sino que reposiciona las estructuras profundas del rostro, que son las que realmente se descuelgan con el paso del tiempo o tras una pérdida de peso importante. Eso permite recuperar pómulos, redefinir la mandíbula y mejorar el cuello sin ese aspecto tirante que todos queremos evitar. Está indicado en personas que notan un descolgamiento en la zona media e inferior del rostro y buscan un resultado duradero y natural. No tiene tanto que ver con la edad, sino con el estado de los tejidos”.La influencer española ha contribuido a popularizar esta técnica al compartir públicamente su experiencia. Pereira se sometió a un lifting deep plane en A Coruña con la cirujana maxilofacial Laura Bermejo (@drlaurabermejo). La doctora explicó que su objetivo era lograr una elevación profunda de los tejidos con un resultado natural y una recuperación más rápida, preservando estructuras clave para minimizar riesgos y cicatrices visibles. La propia influencer documentó todo el proceso, desde la intervención hasta el postoperatorio.Su caso ilustra bien el cambio de paradigma en la cirugía estética actual: menos volumen artificial y más reposicionamiento anatómico. Y otro cambio importante desde el punto de vista sociológico: las intervenciones dejan de ser secretos vergonzosos; se comparten.cosméticaCedidas por las marcasCosmética que ayudaGolden Lift Crema Antiedad de noche (120 euros) de Lancaster. Contiene retinol y retinal, dos de los ingredientes más potentes a la hora de combatir los signos del envejecimiento, y ácido tranexámico, un activo que unifica el tono de la piel. Su fórmula actúa durante la noche: reduce manchas oscuras, arrugas y flacidez, y aumenta la producción de colágeno en un 50 %. Los resultados clínicos muestran un efecto lifting del 28 %. Se sugiere aplicar la crema por la noche, después del sérum facial, con movimientos ascendentes suaves sobre el rostro y el cuello. Y no olvidar el SPF 50 cada mañana mientras dure el tratamiento nocturno.Sublimage Le Baume (445 euros) de Chanel. Le Baume es la última incorporación a la línea Sublimage. Un tratamiento para todas las pieles, especialmente las debilitadas por un procedimiento estético. La vainilla planifolia polifraccionada, que concentra 40 veces más moléculas activas que la materia vegetal, y un complejo enriquecido con ceramidas y vitamina B5 consiguen, en sinergia, mejorar los mecanismos de recuperación de la piel y la regeneración celular. El estuche de cristal ha sido desarrollado en colaboración con un reconocido vidriero francés, con un savoir-faire único, preparado para guardar y ser recargado.Diamond Extreme Cream Rich Texture (338 euros) de Natura Bissé. Esta crema de textura emoliente es ya una leyenda. Está formulada con una combinación de activos que trabajan en sincronía con los ciclos de la piel (protección diurna y reparación nocturna). Desde su lanzamiento, está considerada como una de las cremas más extraordinarias para reducir los signos de la edad. Entre sus muchos ingredientes, el cristal de aceite de lágrimas de lentisco, los extractos de guisante y Ceratonia siliqua ayudan a combatir la flacidez y a redefinir el contorno facial.