Se estrena en la
Sala Beckett Tinc un bosc al cervell, el nuevo espectáculo de la dramaturga alicantina
Guadalupe Sáez, con dirección de
Alícia Gorina. La pieza es una propuesta poética e inquietante sobre el miedo, la pérdida y la incapacidad de olvidar, refiere el programa. La actriz
Rosa Boladeras encabeza un reparto formado por seis niños y adolescentes –
Greta Jorge,
Dana Sina,
Bruno Bistuer,
Pau Montserrat,
Alejandra Cid y
Lila Sina–, que interpretan múltiples papeles y voces dentro de este thriller. Tinc un bosc al cervell explora la desaparición de un niño, el vacío y el recuerdo desde una mirada cruda y poética, dando voz a los ausentes y convirtiendo el escenario en un espacio de resistencia contra el olvido. El espectáculo se podrá ver en la
Sala Beckett hasta el 10 de mayo.Buena parte de la obra sucede en un cubículo y el público oye a los intérpretes por auricularesAlícia Gorina habla de los miedos humanos, que son frecuentes en las películas de terror, pero no tanto en un escenario teatral. “Estos miedos también están en este texto, y por eso creo que escogimos el género de terror para que sostuviera la pieza”. Con respecto a la escenografía, la directora describe: “Es un cubículo cerrado, y aquí hago un spoiler porque es guay saberlo, que representa el centro de documentación donde se desarrolla buena parte de la obra”.“Ahora bien, el público accede a ese cubículo a través no solo de la mirada, sino de auriculares –continúa la directora–. Es decir, el 90% de la obra se oye por auriculares. El efecto es muy atractivo, funciona muy bien y tiene mucho sentido en esta pieza, porque este cubículo es también un espacio mental donde está atrapado el personaje femenino, que son dos personajes. Y la idea que buscamos es que el público también se sienta en el interior de este espacio”.La producción de la Beckett cuenta con la actriz
Rosa Boladeras y con tres niños y niñas en el escenarioKiku PiñolCon este artefacto escénico, “no solo se amplifican las voces de los actores y las actrices, sino un espacio sonoro que con este ambiente con un punto de thriller acompaña la pieza y ayuda a crear esta sensación más de película de terror”. El resultado de todo “es un espacio onírico y metafórico, en un espacio muy realista y también muy irreal”, destaca Gorina.La producción de la Beckett cuenta con la actriz
Rosa Boladeras y con tres niños y niñas en el escenario que, por cuestiones legales, tienen que ser seis que hagan turnos en las funciones. La directora asegura: “Es increíble trabajar con
Rosa Boladeras, porque ofrece un gran despliegue de recursos, desde el drama, de la tragedia, a la interpretación de personajes desde la voz, a escenas íntimas. Y trabajar con los niños ha sido muy divertido: los niños son un espejo muy fuerte para nosotros los adultos, y su presencia en escena es muy potente. Además, dicen que cuando hay un niño en escena, el público mira al niño, pues aquí Boladeras tiene tres, pero ella hace un trabajo increíble, como el que hacen los seis niños”.Lee tambiénLa incorporación de los niños apareció durante el proceso de creación, y ha sido una apuesta de la dirección y de la producción. El director de la Beckett, Toni Casares, anuncia que la obra tendrá continuidad fuera de la sala del Poblenou. De momento, gracias a que la autora alicantina también ha contado con una ayuda del Institut Valencià de Cultura, Tinc un bosc al cervell se representará en València y en Alicante, “y en otros lugares, que ya diremos en su momento”, apunta Casares, que destaca “el peso de la responsabilidad” que atraviesa toda la obra.Redactor de Cultura y coordinador de los libros de estilo de las ediciones en castellano y en catalán del diario. Profesor asociado de la UPF y miembro de la Secció Filològica del IEC