Mar�a Jes�s Montero ha perdido el pulso planteado por la direcci�n provincial del
PSOE en C�diz tras un intento inicial de dar un golpe de autoridad. Su hombre de confianza en la provincia, Fernando L�pez Gil, que es miembro de la ejecutiva regional del partido, no encabezar� finalmente la lista socialista por esta provincia, como era la pretensi�n de la secretaria general, que lleg� a enmendar la propuesta de la ejecutiva gaditana y de su l�der,
Juan Carlos Ruiz Boix, que se negaron a aceptar la imposici�n del tambi�n concejal en el
Ayuntamiento de San Fernando.Tras horas de negociaciones a contrarreloj, la secretaria general del
PSOE andaluz ha terminado aceptando la lista de C�diz tal y como la hab�an dise�ado en la direcci�n provincial y como la hab�an aprobado en las asambleas locales y en la ejecutiva, es decir, con el secretario de Organizaci�n,
Juan Cornejo, en el n�mero 1 y con L�pez Gil, la apuesta personal de Montero, en el n�mero 3.Eso a pesar de que el Comit� de Listas del
PSOE-A, a primera hora de la tarde, hab�a actuado siguiendo las directrices de Montero y colocando a L�pez Gil en el primer puesto y a Cornejo, en el tres.La l�der socialista en Andaluc�a se jugaba su autoridad dentro del partido en el primer proceso de confecci�n de listas electorales desde que fue designada secretaria general hace algo m�s de un a�o y ha salido mal parada. En todas las provincias, salvo en C�diz, logr� esta semana acuerdos m�s o menos forzados entre facciones y familias en l�nea con los criterios marcados desde la direcci�n regional.El proceso de las listas le hab�a servido, incluso, para tratar de poner l�mites a los secretarios provinciales, a los que fren� en sus aspiraciones de ser candidatos al Parlamento auton�mico o, incluso, cabezas de cartel, salvo en M�laga, donde
Josele Aguilar ha obtenido el benepl�cito y ser� la excepci�n a al regla.Sin embargo, la negativa de Ruiz Boix y su equipo de acatar sus deseos en la candidatura gaditana puso en un brete a Montero y en cuesti�n su estrategia para afrontar estas elecciones, en las que parte con unas expectativas m�s que bajas, desde la unidad y la integraci�n interna como premisas para garantizar una movilizaci�n que se antoja imprescindible.Con su marcha atr�s, Montero cierra aparentemente el choque con la direcci�n gaditana, pero a costa de ver resquebrajada su autoridad en la gran prueba de fuego de las listas electorales.No contaba con que Cornejo y su gente iban a llegar hasta el final en su pulso, hasta el punto de que el n�mero dos del
PSOE de C�diz no solo vot� en contra de la candidatura modificada, sino que lleg� a renunciar a ocupar ning�n puesto, auto excluy�ndose de la lista de la pol�mica.Su renuncia desbarat� los planes y la estrategia de la direcci�n regional, que pospuso casi dos horas la celebraci�n de su Comit� Director -donde se ha dado el visto bueno definitivo a todas las listas- para negociar con los gaditanos, primero tratando de convencer a Cornejo para que diese marcha atr�s y aceptase el tercer puesto que le ofrec�an y, a la postre, aceptando sus exigencias.El enfado en el
PSOE de C�diz estaba justificado, seg�n fuentes cercanas a su ejectiva, porque la composici�n de la lista provincial no fue una decisi�n unilateral de la ejecutiva de Ruiz Boix, sino fruto de un acuerdo sellado por �ste con Montero y con el secretario de Organizaci�n regional, Francisco Rodr�guez."Luego cambiaron de opini�n", han a�adido estas fuentes, y optaron "por ir en contra de la militancia y de lo que han votado el 90% de las asambleas y, por unanimidad, la ejecutiva provincial".Precisan estas fuentes que las relaciones entre C�diz y la calle San Vicente -la sede del
PSOE andaluz- eran buenas hasta este momento, pero que hay un sector dentro del socialismo gaditano, cr�tico con Ruiz Boix, empe�ado en fomentar este enfrentamiento.Hay que recordar que C�diz fue una de las dos �nicas provincias andaluzas -junto a Ja�n- en las que Montero no consigui� consensuar las direcciones provinciales en el �ltimo proceso de congresos, el a�o pasado y se enfrentaron en las primarias dos candidaturas, saliendo vencedora la que lideraba Ruiz Boix.En su intervenci�n ante el Comit� Director, Montero se ha referido, pero sin mencionarlo expresamente, al pulso en C�diz para expresar su agradecimiento "a las personas que no son las n�meros uno", especialmente, ha recalcado, a quienes "por el acuerdo han decidido dar un paso atr�s y no ir en los primeros puestos", en alusi�n clara a L�pez Gil."Somos m�s fuertes", ha proclamado ante su auditorio la candidata socialista a la Junta, que ha abogado por "dedicar el menor tiempo posible a las cuestiones org�nicas" llamando a la movilizaci�n de cara al 17 de mayo y centrarse en "el turr�n", que no es sino "gobernar las instituciones".