"¡Vete a
Marruecos!", le gritaron a Lamine Yamal en la última visita del
FC Barcelona al Metropolitano. “¡Puto negro!”, “¡puto moro!” o “¡vete a vender pañuelos a un semáforo!”, tuvo que escuchar en el Bernabéu. Si a esto se le une el reciente "¡musulmán el que no vote!" que se coreó en Cornellà-El Prat durante el
España-Egipto, sería comprensible que a Lamine se le quitaran las ganas de acudir a las llamadas de
Luis de la Fuente. Aunque para nada lo justifique, sabido es que, futbolísticamente hablando,
España es un país más de clubes que de su Selección. Al menos hasta que esta gana un título, algo que en los últimos años ha hecho en numerosas ocasiones. Entonces, los mismos que reniegan de "la Coja", como la llaman, son los primeros en sacar la rojigualda, además de celebrar los goles de Lamine Yamal,
Nico Williams o, ya puestos, el "puto vasco"
Mikel Oyarzabal. El hecho de que el jovencísimo
Lamine Yamal Nasraoui Ebana (Esplugas de Llobregat, 13 de julio de 2007) sea la gran estrella del
FC Barcelona, el equipo que, con diferencia, más jugadores aporta a la Selección española en los últimos años, le convierte en el blanco perfecto en el que descargar la rivalidad. Especialmente desde el entorno mediático del
Real Madrid, paradójicamente el que más desapego muestra hacia La Roja. Lamine Yamal, tras ganar la Eurocopa con
España. (EFE/Alberto Estévez) Criado en el barrio mataronense de Rocafonda y formado en La Masía, Lamine debutó con el primer equipo del Barça en 2023. Lo hizo con 15 años y 87 días. Desde entonces, y no sin los lógicos deslices propios de la adolescencia, su figura no ha dejado de crecer. En su club, pero también con la Selección española, en la que debutó con 16 años y 57 días, otro récord, como también lo fue ser el más joven en marcar un gol. De la Fuente le convocó cuando solo había disputado 9 partidos con el
FC Barcelona. Probablemente, el riojano no quiso esperar más para reclutarle por temor a que, de no hacerlo, deciciera jugar con
Marruecos. Tal y como confesó
Walid Regragui, el seleccionador marroquí, "intentamos todo para tener a Lamine con nosotros, pero fue muy respetuoso conmigo y me dijo que se sentía español". "Intentamos todo para tener a Lamine, pero fue muy respetuoso conmigo y me dijo que se sentía español", confesó el seleccionador marroquí El testimonio de Regragui pone en valor la decisión del jovencísimo futbolista del Barça, al tiempo que retrata a quienes no solo no agradecen la suerte de contar en su selección con un futbolista del talento de Lamine Yamal, sino que incluso le increpan y le gritan que se vaya a
Marruecos. Algo que, por cierto, sí hizo el madridista Brahim Abdelkader Díaz. De la Fuente saluda a Lamine Yamal, tras ganar la Eurocopa. (REUTERS/Lee Smith) Vaya Semanita, el conocido programa de humor de ETB2, hizo un sketch sobre el reciente estreno de la película Torrente, presidente. En él, el personaje que interpreta Santiago Segura se convierte en Torrente, lehendakari. "Yo sigo la tradición, me presento con el PNV, chavalote... Un partido que tiene la palabra pene en su nombre es el ideal para mí", comenta. Conocida su devoción por el Atlético de Madrid, para gobernar en Euskadi sabe que tiene que cambiar de equipo. "Yo ahora me he hecho del Athletic de Bilbao porque es el único que juega con once españoles. ¡Venga ese Athletic!", grita orgulloso. Cuando en la tele ve a Iñaki Williams. "Pero, ¿ese quién es? ¡Ese no es español! Es un, es un, es un... ¡Golazo! ¡Claro que es español! ¡Como Lamine Yamal!", sentencia "el primer lehendakari racista, machista y del Athletic". Llega a Euskadi "Torrente Lehendakari". #VayasemanitaETB en @euskaltelebista 🔴Síguelo en directo en: https://t.co/cKBpLSUZyt #programa #humor #parodia #actualidad #etb2 #etb #eus pic.twitter.com/4dL9UTaVlX— Vaya Semanita (@Vaya_Semanita) March 26, 2026 Bromas a parte, la reflexión la hizo Diego Pablo Simeone. "Yo creo que es un problema social y mundial", comentó el Atlético de Madrid sobre lo sucedido en Cornellà-El Prat, aunque aplicable al Metropolitano, el Bernabéu o cualquier campo. "Ni de
España, ni de Argentina, ni de Brasil, ni de ningún lado. El respeto se perdió hace años. El respeto que teníamos a los padres, al maestro del colegio, a la policía, al director general de un club, al entrenador, a los presidentes...", añadió. "Yo creo que es un problema social y mundial. El respeto se perdió hace años. A los padres, al maestro, a la policía...", aseguró Simeone "Tenemos que trabajar todos con la conciencia y la visualización de que con fe, creyendo en Dios y sabiendo que el camino es creer, se puede mejorar", sentenció el Cholo, para de este modo convertir por un momento la sala de prensa en un púlpito y cambiar su papel de entrenador del Atlético de Madrid por el de un predicador. Algo poco habitual en el fútbol, aunque no por ello necesario, dada esa falta de respeto que señaló Simeone y que desgraciadamente va a más. "¡Vete a
Marruecos!", le gritaron a Lamine Yamal en la última visita del
FC Barcelona al Metropolitano. “¡Puto negro!”, “¡puto moro!” o “¡vete a vender pañuelos a un semáforo!”, tuvo que escuchar en el Bernabéu. Si a esto se le une el reciente "¡musulmán el que no vote!" que se coreó en Cornellà-El Prat durante el
España-Egipto, sería comprensible que a Lamine se le quitaran las ganas de acudir a las llamadas de
Luis de la Fuente.