Actualizado S�bado, 11 abril 2026 - 12:59En un flamante y palaciego sal�n en la
Asamblea Nacional francesa,
Juan Carlos I coron� su desquite personal al recibir hoy en persona el premio especial de Lire la Soci�t� por su libro de memorias Reconciliaci�n. Arropado por la coautora
Laurence Debray, por las infantas Elena y Cristina y por su nieto Felipe Juan Froil�n, el rey em�rito reconoci� su "emoci�n" por el reconocimiento y pronunci� un breve discurso de agradecimiento en franc�s y en presencia de la presidenta del Parlamento, Ya�l Braun Pivet, que ofici� de madrina en el acto.El premio, concedido en presencia de notables figuras del mundo pol�tico e intelectual franc�s, reconoce "el papel hist�rico de
Juan Carlos I en la transici�n democr�tica espa�ola y su labor de transmisi�n de la memoria pol�tica".
Juan Carlos I dio las gracias a Francia, "un pa�s muy querido y generoso", y record� que el t�tulo del libro, "Reconcilaci�n", resume el mensaje de su vida pol�tica "al servicio de los espa�oles". "Este libro recoge mis emociones, mis sentimientos y esperanzas", advirti� el rey em�rito, que rompi� una lanza por "el esp�ritu de la democracia" y reconoci� su "orgullo" por haber podido cumplir con "las aspiraciones del pueblo espa�ol"."No es habitual que un rey escriba sus memorias", dijo de entrada
Juan Carlos I en el momento de reconocer que desoy� el consejo de su propio padre al publicar esta obra. Su deseo de escribir un libro naci�, seg�n dijo, de la necesidad de contar su propia versi�n frente a "los miles de p�ginas que se han escrito sobre mi reinado y mi persona, mi car�cter, mis experiencias, mis �xitos y mis errores"."A todo lo que se ha escrito de m� le faltaba un relato en primera persona, unos cientos de p�ginas m�s por el propio protagonista", advirti� en un discurso le�do de un pu�ado de folio desde una silla alta y con aparentes dificultades. Al final de la intervenci�n,
Juan Carlos I se puso la mano en el coraz�n, como indicando que le hab�a traicionado la emoci�n.La presencia de la presidenta de la Asamblea Naciona le dio al acto la connotaci�n de un reconocimienfo oficial, pese al desmarcaje de un portavoz que asegur� que se trataba de un acto "externo" al Parlamento ("sin validaci�n de sus contenidos y de sus invitados") y que la instituci�n se limit� a ceder el sal�n de entrega para la celebraci�n de la Jornada del Libro Pol�tico.La pol�mica, tanto en Espa�a como en Francia, estall� con la distribuci�n de las invitaciones para la entrega del premio "con la presencia especial de
Juan Carlos I, aparentemente antes de que Ya�l Braun-Pivet (la primera mujer en ser elegida presidenta de la
Asamblea Nacional) hubiera sido informada.El em�rito, flanqueado por sus hijas las infantas Elena y Cristina.AFPEl premio fue entregado por la presidenta del jurado, la historiadora Annette Wieviorka, especialista en la Segunda Guerra Mundial, que destac� el valor de Reconciliaci�n como "un testimonio clave de la transici�n espa�ola" y "un punto de encuentro entre la memoria persona, la narrativa y la historia pol�tica"."Juan Carlos es consciente de la importancia del momento", reconoci� por su parte
Laurence Debray, que defini� al em�rito en declaraciones a Efe como un personaje "muy de novela shakespeariana". Desde posiciones republicanas y de izquierdas, la autora francesa-venezolana defini� el papel del ex monarca como "una obra maestra pol�tica".Debray lo defini� como "un revolucionario" capaz de devolver la democracia a un pueblo. La co-autora relat� c�mo la gestaci�n del libro, a trav�s de conversaciones personales en el exilio de Abu Dabi, coincidi� con el principio de la guerra Ucrania, lo que aport� una inesperada carga hist�rica al libro.El 7 de octubre de 1993, en otro evento considerado entonces como "excepcional", el entonces rey de Espa�a pas� a la historia como el primer jefe de Estado extranjero desde Woodrow Wilson (en 1919) en pronunciar un discurso en la
Asamblea Nacional, y hacerlo adem�s en franc�s.Tras su reciente aparici�n el Domingo de Resurrecci�n en la Maestranza de Sevilla,
Juan Carlos I volvi� pues a reunir en Par�s a su c�rculo �ntimo en un acto que tuvo algo de revancha personal, con el reconocimiento y la atenci�n medi�tica al otro lado de la frontera, donde se lanz� con una gran expectaci�n Reconciliaci�n en noviembre, semanas antes de su publicaci�n en Espa�a. Tras su aparici�n parisina, el rey em�rito volver� para participar en las regatas de Sanxenxo.