Por hablar demasiado y distraer a Hera mientras su marido Zeus le ponía los cuernos, la diosa privó del habla a la ninfa Eco: sólo podía repetir lo que decían los demás. Eco se enamoró de Narciso, no pudo expresarle su amor y huyó desesperada. Según la ensayista Gayatri Spivak, al no poder hablar y tener que repetir, se convirtió en una alternativa al narcisismo. La repetición no es copia: altera el sentido de las palabras, selecciona una parte del discurso y lo coloca en un nuevo contexto. Mientras Narciso representa la identidad absoluta (el yo ensimismado), Eco encarna la alteridad pura. ¿Interesante, verdad?¿Se han fijado que en la costa de Barcelona conviven un hotel en forma de vela, una gamba y un pez gigante proyectados por hombres? La protagonista de Memòria d’Eco de Alícia Kopf (Girona, 1982) echa en falta alguna alusión femenina a los mitos del agua: pabellones como moluscos bivalvos o edificios-ostra con perlas iridiscentes en su interior. “Si Medusa va ser violada per Posidó i per això convertida en monstre, una imatge de la Gorgona podria ocupar el front marítim com a homenatge i protecció a agressions semblants.” ¿No les parece bueno?⁄ Un libro radicalmente moderno, fragmentario, desgarrado, multidisciplinar y multigéneroDel “Quadern de Notes Leuchtturm” (Leuchtturm es una marca de libretas cuqui): “Expressió freqüent a la meva zona: “Tu rai” (més tard, un professor: del llatí; Tu radius ; Tu, raig de llum.” Excelente.Un striptease involutivo: sobre un pedestal, en una sala que podía ser de un museo de la ciencia o de un club nocturno, una Venus sin brazos baila a ritmo de música tecno. Se desnuda lentamente: aparecen los hombros cuadrados de la neandertal que lleva dentro. Se quita un guante y le sale un largo brazo de mujer habilis. Se descalza una bota y aparece una pierna de Austrolopitechus , mientras que en la megafonía se oye: “Dime si tú sabes, si has visto a mi mujer ¿Has visto a mi mujer?” (que es una canción de Nicolas Jaar, músico electrónico chileno de Nueva York, hijo refinado del artista Alfredo Jaar). La bióloga evolutiva Lyn Margulis comenta la jugada, en voz en off. ¡Magnífico!Con lo que les explico ya se entiende que Memòria d’eco es uno de los libros más estimulantes de esta temporada, el que más me ha gustado de este Sant Jordi. Es un libro radicalmente moderno, fragmentario, desgarrado, multidisciplinar y multigénero, con un doble nivel de lectura. De una parte, funciona como una pieza de arte contemporáneo, con su propio texto de catálogo –un poco pedantesco y oscuro, como acostumbran a ser estos textos– y referencias al universo visual de la cultura, a la filosofía y a la psicoanálisis. Del otro, tiene una base narrativa, centrada en el encuentro con un señor en los días de la pandemia, que desemboca en una relación amorosa fallida y en una crisis personal, que lleva a la narradora a querer ser Eco. Un hilo tecnológico-biológico-literario religa las dos tramas con una historia de ciencia ficción. Somos tantas personas como interrelaciones mantenemos con los demás y no somos los mismos cuando hablamos con padres, hijos, parejas, amantes o con las amistades virtuales que ocupan un lugar cada vez más importante en nuestras vidas. Para vivir, estas identidades no necesitan un cuerpo: se pueden externalizar, los recuerdos se pueden satelizar en bancos de memoria, podríamos recomponer vida y recuerdos. No hace falta ir tan lejos ni gastar tanta energía porque la literatura no hace otra cosa: recupera el pasado como le apetece, nos empuja a la introspección especulativa, pone freno a la intimidad acelerada de los dispositivos.Entre la novela y el bloc de notas, entre el ensayo y el correo electrónico que mandas a un colega, Memòria d’eco utiliza una serie de estrategias técnico-narrativas (Forward, Rewind, Play, Stop, Zoom in, Zoom out) para llevarnos arriba y abajo, dentro y fuera. No siempre está igual de bien (la sesión de tarot y la conversación con la IA de la sección Oracles derrapan un poco, para mi gusto), pero tiene muchos momentos buenos, algunos de primera categoría.Alicia Kopf Memòria d’Eco L’Altra 235 páginas 20,90 euros