MADRIDPerfilEl homicida recurr�a frecuentemente a la brujer�a tratando de buscar el afecto de los ni�osDibujo del homicida (
Julio) en el que se representa a s� mismo como la versi�n de anime de 'El Conde de Montecristo' frente a la figura de un �ngel castigador situado en una cripta.Actualizado Viernes, 10 abril 2026 - 23:47Julio, de 23 a�os, llevaba semanas orbitando en torno a
David, el ni�o de 11 a�os al que acabar�a matando a cuchilladas en un centro cultural de Villanueva de la Ca�ada. No era una relaci�n cualquiera.Seg�n reconstruyen vecinos y conocidos, el hombre -con una discapacidad reconocida del 70% por un trastorno del espectro autista- hab�a desarrollado una fijaci�n progresiva y absorbente que termin� desembocando en un episodio violento de consecuencias irreversibles. Antes, sin embargo, dej� rastro de un intento de forzar emocionalmente a su v�ctima a enamorarse de �l por v�as esot�ricas.Ese rastro aparece en redes sociales. Durante las pasadas Navidades,
Julio escribi� el nombre completo y los dos apellidos de
David junto a la palabra �decretado� en la cuenta de un conocido santero mexicano. El mensaje iba acompa�ado del encargo de un ritual con velas rojas y amarillas para lograr el �amor fiel� del ni�o. En el argot de este tipo de pr�cticas, se trata de los llamados �amarres�: procedimientos que buscan influir o someter la voluntad de otra persona para generar un v�nculo afectivo forzado.No era un gesto aislado. �Buscaba rituales en
YouTube y los intentaba replicar. Hac�a amarres... le gustaba esa cosa de la brujer�a�, relata uno de los j�venes que coincidi� con �l en el municipio. La fijaci�n, sostienen varias fuentes consultadas por GRAN
Madrid, se hab�a vuelto visible desde hac�a tiempo.�Se ha dicho mucho de �l... Yo fui su amigo, llegu� a ir a su casa�, cuenta otro. �Pod�a hablar contigo normal, pero ten�a cosas raras. Era muy posesivo. Obsesivo. Viv�a en su mundo. Me dec�a: 'Eres mi amigo y de nadie m�s' o 'Quiero que seas mi mejor amigo'�. La relaci�n, recuerda, termin� de forma abrupta. �Cuando le dije que no quer�a seguir siendo su amigo, se puso como una moto. Empez� a gritar, muy enfadado�.A su lado, otro conocido matiza el perfil: �Era t�mido, muy sensible. Si estaba contento era felicidad plena, pero si se enfadaba...�. Esa intensidad emocional, combinada con una tendencia a la dependencia afectiva, es una constante en los testimonios recabados.Dibujo del homicida en el que se representa (la figura de espaldas, m�s alta y en el centro) junto a ni�os de Villanueva de la Ca�ada.E.M.La conducta no pas� desapercibida para los adultos. Padres de otros menores del entorno ya hab�an trasladado su preocupaci�n a la familia del joven por actitudes que califican de �obsesivas y posesivas�. �No era algo de un d�a�, resumen fuentes locales.
Julio se encuentra actualmente ingresado en la unidad de psiquiatr�a del Hospital de M�stoles.En paralelo a esa deriva, el hombre cultivaba un universo propio en redes sociales. En su cuenta p�blica de Instagram, ajena a los contenidos esot�ricos, sub�a dibujos a l�piz en los que se representaba a s� mismo como una versi�n anime de Edmond Dant�s, el protagonista de El conde de Montecristo. En una de las ilustraciones recrea El caminante sobre el mar de nubes, contemplando la isla que da nombre a la novela; en otra, se sit�a en una cripta ante un �ngel custodio arrodillado con un mandoble. En la �ltima, la �nica a color, aparece frente a un grupo de ni�os bajo un atardecer de tonos densos, con barcos al fondo y la proyecci�n de sombras tenebrosas.Ese imaginario convive con referencias a iconos de est�tica g�tica —desde el Frankenstein de Guillermo del Toro hasta la criatura de Alien o el Eduardo Manostijeras de Tim Burton— y con frases recurrentes sobre traici�n y amistad: "En la vida hay muchas personas que dicen ser tus amigos...", "�Quieres conocer realmente a una persona? F�jate c�mo te trata cuando ya no te necesita". Un discurso que, en retrospectiva, algunos interpretan como la antesala de un aislamiento creciente.Ese mismo perfil contrasta con otras publicaciones de tono casi infantil: im�genes de cachorros, de los perros y gatos que tuvo como mascotas o escenas dom�sticas sin aparente conflicto. Dos registros que conviv�an en paralelo.
Julio vuelve a representarse como 'El Conde de Montecristo' con est�tica anime. Aparece observando la isla que da nombre al relato con una composici�n que imita el cuadro 'El caminante sobre el mar de nubes'E.M.El crimen se produjo este jueves hacia las 19.45 en el Centro Cultural La Despernada. El menor, de origen rumano, se encontraba en el recinto para asistir a una clase de ingl�s cuando fue atacado en la zona de la biblioteca o de los aseos. Recibi� varias pu�aladas que le provocaron una parada cardiorrespiratoria. Sanitarios del SUMMA 112 lograron reanimarlo tras casi una hora de maniobras de reanimaci�n cardiopulmonar avanzada y lo evacuaron en helic�ptero al Hospital 12 de Octubre, donde falleci� durante la noche.La Guardia Civil detuvo al presunto autor pocas horas despu�s, tras un dispositivo de b�squeda activado inmediatamente despu�s de la agresi�n. El m�vil sigue bajo investigaci�n. Entretanto, en la plaza del municipio, el silencio de este viernes —roto apenas por testimonios entrecortados— deja una sensaci�n dif�cil de encajar: la de una obsesi�n larvada que nadie supo o pudo detener a tiempo.