LaLiga Sevilla - Atl�tico (2-1) Akor y Gudelj dieron la primera victoria a Luis Garc�a Plaza en el banquillo hispalense en un duelo en el que marc� el canterano rojiblanco Bo�arGudelj, tras anotar el tanto de la victoria.EFEActualizado S�bado, 11 abril 2026 - 23:05�C�mo jugar con la urgencia del drama? �C�mo hacerlo con varios ni�os que a�n ven lejos la Primera Divisi�n? Esa doble dicotom�a se deb�a resolver esta noche en el S�nchez Pizjuan. Era un duelo de supervivencia para unos y de entreguerras para otros. Empezar en descenso la jornada 31 ya no es mirar el abismo desde lo alto de un acantilado, es hacerlo con un pie en tierra y el otro suspendido en el aire. Los sevillistas quisieron agarrarse a la tierra, volvieron a respirar gracias a los tantos de Adams y Gudelj. De poco sirvi� el tanto del canterano Bo�ar m�s que para la emoci�n del joven rojiblanco. [Narraci�n y estad�sticas, 2-1]El heptacampe�n de Europa notaba la brisa de Segunda en su nuca y, pese a los cambios de entrenador, la situaci�n no hab�a mejorado hasta este punto cr�tico del que le debe sacar Luis Garc�a Plaza, el �ltimo de los bomberos. Y en ello est� un t�cnico llamado habitualmente para estas lides. El fuego del Pizjuan crepit� desde los primeros minutos. Mal negocio es este Atl�tico, aunque haya venido vestido de colegial a
Sevilla. De hecho, su primera posesi�n fue de 1 minuto y 23 segundos, sin embargo, tan pronto cogi� el bal�n el
Sevilla, los hispalenses tuvieron una doble ocasi�n ante Musso.El argentino es una de las mejores noticias de este nuevo Atl�tico. Las manos que sac� a un disparo de
Manu Bueno fueron de las que habitualmente hace un tal Jan Oblak. Pero en ese barullo, el VAR llam� a D�az de Mera por una inocencia de Daniel Mart�nez. Penalti y terrible debut para un canterano. El cancerbero casi le detiene la pena m�xima a
Akor Adams, pero la fuerza del disparo le impidi� rechazarlo.Adams anota el penalti en el S�nchez- Pizju�n.CRISTINA QUICLERAFPEl partido sigui� esa t�nica extra�a de este nuevo Atl�tico que est� en esa transici�n de atacar mejor y defender peor, como resalt� su t�cnico recientemente. La posesi�n fue monopolizada por los, ayer, blanquiazules, que sobaban sin filo. Todo lo contrario que el
Sevilla, cuyas intenciones cuando recuperaban el esf�rico eran verticales y de pocos pases.
Vargas hizo pasar un peque�o calvario al joven Bo�ar en el ala izquierda y Adams aprovech� su espalda en una contra para amenazar con el segundo tanto sevillista.Pero el f�tbol tiene esas cosas de generar grandes historias, inesperadas a veces, y le toc� al canterano colchonero en el 35. Un defensa muy goleador en el Madrile�o mostr� su buena llegada arriba para rematar un centro de Julio D�az y empatar el encuentro. La cara de emoci�n del joven de 20 a�os mostr� lo que es el Atl�tico para un chico que siempre sinti� la rojiblanca.Bo�ar, tras marcar su gol en
Sevilla.CRISTINA QUICLERAFPAntes del descanso mostr� Gudelj, de nuevo, la inocencia de la l�nea defensiva improvisada de un Atl�tico de Madrid cuyas batallas est�n en otros territorios. El futbolista serbio remat� solo un c�rner en �rea peque�a y daba una bombona de ox�geno a los hispalenses en el descuento del primer tiempo. El suspiro de Luis Garc�a Plaza movi� hasta las ramas de los numerosos naranjos de la capital hispalense.La Champions estaba en el horizonte y eso le vali� al
Sevilla para disfrutar de un rival poco habitual y poco habituado, sin los automatismos necesarios que se ven, especialmente, en la �ltima l�nea. No es poca ventaja esa cuando uno est� con el agua al cuello. Salir del vestuario fuera del descenso es un alivio, pero el objetivo era hacerlo transcurridos los 90 minutos.Sufrimiento y victoriaNada cambi� en el segundo tiempo. Mon�logo rojiblanco con bal�n y los hispalenses con el cuchillo entre los dientes para salir r�pido a la contra. Isaac Romero perdon� el tercero tras un gran cruce de Agoum� en una de esas salidas. La pregunta ser�a si lo terminar� echando de menos el equipo sevillano. Lo cierto es que los de Garc�a Plaza dieron un paso adelante conscientes de que jugar cerca de Odysseas era un peligro para sus intereses. A veces cuesta porque el miedo atenaza, pero un bot�n menor no era una opci�n para un equipo cuyo final de temporada debe plantearse casi como un t�tulo.Con el puesto de Champions casi asegurado, el Atl�tico pareci� conformarse con pelear y no morder. Apenas gener� ocasiones para empatar el encuentro en un acto involuntario de solidaridad para salvar a un hist�rico espa�ol. Adem�s, la pelea es el martes. Ah� est� la temporada... y el s�bado. Tambi�n en
Sevilla. Todo pasa por la capital hispalense. Derrota dulce de entreguerras, la Champions y la Copa esperan.