Mario Vargas Llosa se ver�a hoy domingo atrapado en el dilema de a qui�n apoyar en unas elecciones presidenciales impredecibles, con la alta fragmentaci�n provocada por 35 candidatos de todo pelaje, con los partidos m�s d�biles que nunca y con una ciudadan�a desconectada de tan hastiada que est� de sus pol�ticos. En vida, el Premio Nobel ya advirti� a sus paisanos en otros comicios que deber�an pasar el trago de elegir entre el sida y el c�ncer. La cuesti�n pol�tica es a�n m�s delirante hoy en Per�, como si la realidad se empe�ara en burlarse de Zavalita, su alter ego en Conversaci�n en la Catedral, quien sell� ya hace d�cadas aquello de en qu� momento se hab�a jodido el pa�s andino. La gran paradoja es que el pa�s de los r�cords, con cuatro de sus antiguos mandatarios encarcelados, mantiene su locomotora econ�mica bien engrasada gracias a una sociedad que respira al margen de sus desastres pol�ticos. "Mi impresi�n es que los pol�ticos peruanos, sean de izquierda o de derecha, siempre encuentran la manera de decepcionarte, siempre consiguen que te averg�ences de haber votado por ellos. He resuelto que no votar� m�s", se adelant� otro escritor peruano,
Jaime Bayly, a las peripecias de la campa�a electoral. Y no ser� por la inabarcable lista de candidatos, 35, sin favoritos claros para pasar a segunda vuelta m�s all� de
Keiko Fujimori, que encabeza todas las encuestas en su cuarta carrera presidencial. La l�der populista cuenta con muchas posibilidades de repetir en las urnas de junio, pero tampoco tiene mayores garant�as: el 20% de indecisos marcar� el resultado final, varios puntos m�s de los apoyos que asoma en los sondeos. La mitad de los indecisos decidir� a qui�n votar en el propio centro electoral. La veda contra las encuestas impide publicar sus resultados en la �ltima semana, pero entre los estrategas electorales se maneja desde hace d�as el crecimiento de un personaje,
Ricardo Belmont, que viene de otra �poca. El ex alcalde de
Lima, de 80 a�os, ha conquistado a un n�mero relativo de j�venes a trav�s de las redes sociales gracias a su hija Kristen, influencer de 18 a�os, que ha presentado a su padre como un enemigo del establishment, al que se enfrente con un casco de espartano, incluida su cresta roja, todo un gui�o.
Ricardo Belmont, del Partido C�vico Obras.Gerardo MarinAPEl ascenso de Belmont en los �ltimos d�as ha asustado a buena parte del mundo pol�tico que ya le conoc�a tras su paso hace 36 a�os por la Alcald�a de
Lima. "Estamos ante la versi�n m�s descarada del oportunismo. Belmont enfrenta una investigaci�n por estafa y en recientes campa�as ha mostrado un perfil xen�fobo, hom�fobo y machista. Los que vivieron esos tiempos (como alcalde) y los que conocen la trayectoria de este sujeto tienen el deber de contarles a los j�venes qui�n es realmente Belmont", editorializ� el influyente diario El Comercio. Belmont, en su d�a un presentador muy conocido de televisi�n, se ha situado a la izquierda en el panorama pol�tico, a la b�squeda de los votos que llevaron al golpista Pedro Castillo por sorpresa a la Presidencia hace cinco a�os. De hecho, hace a�os negoci� su entrada en el gobierno izquierdista y en los �ltimos tiempos se ha acercado a Vladimir Cerr�n, l�der del partido marxista-leninista Per� Libre y principal aliado de las dictaduras latinoamericanas en Per�. "Belmont cre� un canal de televisi�n a trav�s de un sistema de accionariado difundido, pidi� dinero en peque�as cuotas a mucha gente. Pero nunca reparti� utilidades ni devolvi� el dinero. Muchos creen que Belmont fue el primer outsider del Per�, nadie lo conoc�a entonces. Durante su alcald�a se pele� con Fujimori, el segundo outsider de nuestra Historia, por problemas financieros. Reaparece ahora, casi 40 a�os despu�s, con un estilo muy particular, que tambi�n le llev� a viajar a M�xico para una sesi�n con Andr�s Manuel L�pez Obrador", precis� para EL MUNDO la analista pol�tica Maite Vizcarra. Las sospechas contra Belmont se extienden tambi�n a sus candidatos: uno de los vicepresidenciables es muy cercano a Antauro Humala, el militar ultranacionalista que fracas� en su intento de golpe. Otra candidata ha cumplido pena en prisi�n por contrabando. En la lucha por meterse en la segunda vuelta porf�a el humorista Carlos �lvarez, otro de los outsiders televisivos, muy conocido por sus imitaciones, incluida la de Nicol�s Maduro. Muy �gil en redes sociales gracias a sus virtudes c�micas, multiplicadas en Facebook, donde es todo un fen�meno. Rafael L�pez Aliaga, de Renovaci�n Popular.LUIS ROBAYOAFPEl ex ministro izquierdista Roberto S�nchez no dud� en calarse el famoso sombrero blanco de grandes alas del ex presidente Castillo, pero no uno cualquiera, sino el del propio preso. Hasta se mont� a caballo para atraer el voto del sur de los Andes, convencido de que en las pr�ximas horas Per� va a vivir un d�j�-vu de lo ocurrido en 2021. "Se est� repitiendo lamentablemente la historia de 2021, pareciera que vivimos una suerte de bucle infinito. Belmont tiene el estilo del lime�o hablador y fanfarr�n, que te convence. En Per� tenemos una expresi�n, te florea, te mete letra. Habla mucho, pero no dice nada. B�sicamente es un estafador. Per� no va a encontrar una soluci�n por la v�a de las elecciones, va quedando claro que todo depende de qui�n suba al final. Cualquier persona que m�s o menos se ponga de moda puede conquistar el voto. Las �ltimas encuestas dicen que Belmont est� ya incluso por encima de Fujimori, que es otro tema. Fuerza Popular han gobernado el pa�s los �ltimos cinco a�os, a trav�s del Congreso fujimorista, por lo que hemos entrado en esta pesadilla de la que no nos podemos despertar", profundiz� para EL MUNDO el escritor Pedro Casusol. La esperanza es lo �ltimo que se pierde, recita para s� mismo en estas horas quien part�a como gran favorito, el trumpista y militante del Opus Dei Rafael L�pez Aliaga, arrastrado por sus propios errores. El famoso 'Porky', apodo que �l mismo utiliza, ha contado con una poderosa campa�a (es millonario), pero ha perdido parte de sus apoyos capitalinos en el forcejeo con Keiko por el apoyo de la derecha de
Lima. A Alfonso L�pez Chau, durante semanas llamado a enarbolar la bandera de la izquierda, le ha perdido la moderaci�n demostrada frente a otros candidatos proCastillo (todos han pedido que sea indultado). Y entre tanta derecha e izquierda, dos centristas que no han logrado destacarse del pelot�n: Marisol P�rez Tello y Jorge Nieto. "Estas elecciones han sido dise�adas para que nadie cambie, que los mismos partidos que funcionan como mafia de crimen organizado retengan el poder en el Congreso, porque a fin de cuentas qu� importa qui�n sea presidente si vamos a tener un superSenado y una C�mara de Diputados con el poder para los mismos partidos. Todo parece indicar que la pr�xima semana ser� muy depresiva", concluy� Casusol.