Lo reconozco, no s� vivir sin mi amuleto. Es mi energy boost. Hay quien toma un caf� o un pl�tano. Yo abro el ojo por la ma�ana y observo el color que prevalece en mi anillo de alejandrita, ya luego respiro. El problema es que hoy no da se�ales. �Qu� significa esto? �Se ha muerto �l o me he muerto yo? Necesito ayuda profesional... As� que, en plena crisis, alcanzo el m�vil y le env�o un audio a mi cham�n rog�ndole que venga. �l no profundiza: "OK". Es todo lo que necesitaba recibir. Fue en un viaje a
Bali cuando lo descubr�. Bueno, en realidad en aquel viaje descubr� muchas cosas. La m�s importante: que no era la �nica mujer perdida en el mundo. Y que perderse no es algo malo, simplemente desacostumbrado. Por lo menos, para las que no somos ni cient�ficas ni exploradoras, que como se�alaba
J. Robert Oppenheimer "viven siempre al borde del misterio, en la frontera de lo desconocido". "�Qu� intensidad, Blue!". Cierto. Pero os recuerdo que estoy en pleno ataque de ansiedad hasta que llegue mi cham�n y, por si acaso, mejor dejar un legado: no teng�is miedo de perderos, chicas, sino de acabar perdidas. Eso s� ser�a un drama. �D�nde se habr� metido este hombre? �Si vive a dos calles!El caso es que all� estaba yo, en la meca de las almas errantes, sin rumbo (como el resto), pero guapa (bendito bronceado balin�s), cuando me present� en la cena organizada por mi maestra yogui. Porque si una va a
Bali, va con todo. Aunque en realidad el TODO no represente NADA. S�, esa es la paradoja de Occidente. El todo material frente al nada espiritual. El estado ideal para viajar a
Indonesia, expandir horizontes y hacer el mo�as. Si fu�ramos perfectas, qu� aburrido ser�a todo...Pero retomando mi viaje a
Bali, yo, que aterric� en ese encuentro de seres espirituales peg�ndomelas de m�stica y open minded, entend� en dos segundos que era la pardilla del Olimpo zen. �All� me rodeaban verdaderos illuminatis! Y yo quer�a creer, lo prometo, pero a los 40 minutos de excentricidades ininterrumpidas mi neurona yogui se qued� frita. Necesitaba un reset. As� que decid� salir a tomar el aire.Y fue entonces cuando la descubr� a ella. S�. A la t�a buena de la fiesta (siempre hay una). Una de esas mujeres a las que dejas de escuchar de inmediato para centrarte en dilucidar cu�ntos f*cking a�os tiene. La respuesta lleg� enseguida: �Diez m�s que t��, susurr� mi yoga teacher, que sal�a del encuentro con la neurona tan abrasada como la m�a. ��No me jodas!�, escup�, ��c�mo voy a cumplir a�os a partir de ahora?�. Ella sonri�. Y yo identifiqu� mi nuevo objetivo: hacerme amiga de la t�a buena. Necesitaba conocer todos sus trucos de belleza. Aunque fueran caros y excesivos. ��Pero no era un viaje espiritual, Blue?�. �Qu� m�s da eso ahora!El caso es que la diosa iba adem�s potente de ego, as� que me lo puso dif�cil, pero, finalmente, nos entendimos. Era italiana y portaba unos cuernos magn�nimos patrocinados por su exmarido. Despu�s de abogada, se hizo quesera. Ten�a dos ni�os mayores y al tiempo que le dio la patada a su ex, se la dio a su vida entera. Ciao despacho. Ciao relaciones sociales. Ciao a todo lo que aborrezco. Instalada en el pueblo de su abuela, compr� leche de cabra y reclut� un ej�rcito de mujeres para perseguir el World Cheese Award. Fue suyo. �Qu� esperabais? Le rogu� que se apiadara de m�: �Yo tambi�n quiero triunfar�. Y la queso se apiad� de m�: �Blue, para encaminar tu vida tienes que conocer a Filipo�.Y unos d�as despu�s estaba sentada frente a �l. No era un brujo al uso, aunque lo acompa�aban todos los hits. Trabajaba con conchas y piedras marinas. Las agitaba, las soplaba y las lanzaba sobre la mesa. Yo lo miraba absorta. Me dej� grabar la sesi�n en el m�vil. Estaba tan aturdida que as� me garantizaba no interpretarlo todo al rev�s. A partir de entonces, en casos extremos (como el de hoy) s� que puedo contar con �l.Ding-dong. �Por fin! Comprob� que mi anillo m�gico segu�a inerte y, sin apenas fuerzas, rept� pasillo adelante hasta llegar a la entrada. Cuando abr� la puerta, volv� a mi ser de un golpe. �Pero �t� qu� haces aqu�?�, le increp� al cretino que ten�a enfrente. ��Yooo?�, rugi�, ��si me dijiste que necesitabas verme!�. �Mierda! Cog� el tel�fono y comprob� a qui�n co�o hab�a escrito en vez de a Filipo: Flipao, dec�a la pantalla. �Cierto! As� lo renombr� cuando hicimos la �ltima terapia de chicas en Olavide. Me llev� la mano a la boca. �Perdona, no quer�a--�. �Nena�, me interrumpi� encantado de conocerse, �no tienes que justificarte. Entiendo que te apeteciera verm--�. Pum. No acab� la frase, la puerta fue m�s r�pida en su carrera. Se qued� aporre�ndola un rato, pero yo ten�a otros asuntos que atender. El m�s urgente: coger las riendas de mi vida. Tir� el anillo al cubo. Por fin lo vi claro. No perdamos el tiempo, chicas: a los talismanes y a los necios que les den.