PEDRO HERNÁNDEZBarcelona. Servicio especial 12/04/2026 06:00 Se cumple medio siglo de la muerte de
Jorge Soler Cabot, presidente del
Barcelona" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="110995" data-entity-type="organization">RCT
Barcelona entre 1972 y 1976, hombre de la máxima confianza de
Carlos Godó Valls, que le encargó el diseño y realización del Trofeo Conde de Godó en 1952, y persona vinculada a la historia de la entidad desde su temprana etapa como jugador. La triste noticia de su muerte llegó a escasas horas de haber presentado en sociedad, en el salón de la entidad, la vigésimo cuarta edición del torneo, con una lista de jugadores encabezada por Dibbs, Solomon, Orantes, Fibak, Gerulaitis, Ramírez, Pecci, Barazutti, Kodes, Taroczy, Zugarelli, Fillol, Mottram y Alexander.El boceto del Trofeo Conde de Godó presentado por
Jorge Soler Cabot en 1952 ARCHIVO“Papá ha muerto esta madrugada mientras dormía. Estamos desechos”, manifestó Alejandro, uno de sus nueve hijos. El aluvión de condolencias fue inmediato. Todas ellas destacaban la gran cordialidad, sensibilidad y educación de su figura. “Mi padre era un caballero en todos los sentidos, una persona muy paciente y dialogante en la toma de decisiones, y que se cuidó de educar a su familia con la máxima dedicación”, recuerda Juan Ignacio, otro de sus hijos. Nacido en
Barcelona en 1913, era hijo de
Montserrat Cabot y
Alejandro Soler, y nieto del empresario, financiero y político español
Joaquín Cabot Rovira. Llevaba la orfebrería y el tenis en sus venas. La dinastía Cabot se inicia en Llavaneres en el siglo XVI, como queda reflejado en el Real Colegio Arte de Plateros de Mataró. En 1824 abren su primera joyería en la calle Argentería. Allí, Francisco Cabot se especializa en el diseño y fabricación de objetos para el culto y joyas tradicionales de la época. En 1899 se trasladan a la calle Ferran, equina con la plaza de Sant Jaume, y en 1905 a la plaza Catalunya. Cuando, en 1952, recibe el encargo de Carlos Godó de crear un trofeo para la competición,
Jorge Soler Cabot analiza los trofeos de las grandes competiciones internacionales, y aprecia que ninguno contiene la figura de un tenista. A finales de ese año, presenta a la directiva dos dibujos-boceto de un trofeo de plata compuesto por dos partes: una base y asas para maniobrar una ensaladera central, y una tapa con la figura de un jugador coronando una pieza de gran volumen.Lee tambiénNo hubo discusión alguna para aprobar su propuesta. El taller se puso en marcha, y la elaboración consumió 800 horas de trabajo. Dado el peso y el volumen de la pieza, se reforzaron las asas y otras zonas de unión para evitar el cimbreo. El cincelado y el repulsado de plata tuvo especial protagonismo. El jugador, las asas y las águilas se trabajaron en fundiciones. La base de roble americano pesaba tres kilos. Se remató con letras mayúsculas TROFEO CONDE DE GODÓ, el año de su creación y la corona condal.Cuando el trofeo llegó al club, la admiración fue total.
Carlos Godó Valls le felicitó efusivamente, y dispuso que semejante joya quedara expuesta hasta la disputa del torneo en el escaparate de su joyería.El trofeo Conde de Godó expuesto en la joyería de plaza Catalunya ARCHIVOJorge Soler Cabot comenzó a competir con los equipos del RCTB en 1931. En 1940 se proclamó campeón de España y de Catalunya de dobles formando pareja con Luis Carles. Su experiencia como dirigente deportivo se inicia en 1961, cuando entra en la junta del FC
Barcelona que presidía Enric Llaudet. En 1972 accedió a la presidencia del RCTB tras el mandato de Lluís Coma-Cros. Su mandato completó un triunvirato vital en la historia del club, con tres presidentes que estuvieron unidos. Todo comenzó en 1949, con
Carlos Godó Valls, el gran impulsor del club, asumiendo decisiones tan trascendentales como la marcha de la sede de Ganduxer y la adquisición de la actual en la Masia de Can Canet en 1952 y la creación del Trofeo Godó en 1953.Entre 1960 y 1972 Lluís Coma-Cros lideró la entidad en su exitoso compromiso con el tenis español y sus años mágicos en la Copa Davis sobre la denominada pista talismán.
Jorge Soler Cabot fue el encargado de diseñar los actos del 75 aniversario del club. También apostó por los arquitectos Federico Correa y Alfonso Milá para la ampliación de las dependencias del club con los nuevos vestuarios, cafetería y zona social vigentes aún.