Un coro de genios del arte contemporáneo comprometidos con la realidad social y política ha ocupado los privilegiados espacios del
Palazzo Grassi y la
Punta della Dogana. Adelantándose por poco a la Biennale 2026, la
Colección Pinault ha desplegado en sus dos sedes expositivas en Venecia un arsenal de creatividad militante, una apelación a la memoria y la identidad, una alerta estética sobre los conflictos que arrasan el mundo actual.La voz cantante la lleva la pintura. The promise of change de
Michael Armitage y Third person de
Lorna Simpson son las muestras que reciben al visitante en el Grassi y la Dogana, respectivamente, y en ambas la belleza de las obras, a menudo de gran formato, no enmascara el estallido de la historia y la violencia, sino que la amplifica.Una de las imágenes entre abstractas y surreales de la creación multimedia 'The peacock's graveyard' de Amar KanwarAmar KanwarEl artista keniano
Michael Armitage (
Nairobi, 1984) ha desplegado en el hermoso edificio neoclásico de la Pinault 45 pinturas y más de cien esbozos que entretejen con exuberancia y maestría noticias, mitos y memoria, migración, corrupción y represión: política, sexual, de género... un abanico de temas duros presentados con exquisita dignidad formal y un sentido estético que atrapa al observador.Armitage despliega un abanico de temas duros presentados con exquisita dignidad formal y un sentido estético que atrapaArmitage pinta sobre un soporte peculiar. Cuando decidió que el canon de la pintura clásica occidental no iba a ser su línea de trabajo, le pareció obvio que los lienzos tampoco debían ser su superficie de elección. Pero le costó encontrar una alternativa, hasta que un día, preparando unas esculturas en un mercado turístico, se encontró por casualidad con el lubugo, una tela irregular que se obtiene de la corteza de un árbol y que tradicionalmente se utiliza, sobre todo en
Uganda, como mortaja y para algunos ritos. “Para mí fue una revelación, porque era algo que podía funcionar de manera similar a un lienzo, pero tenía un origen totalmente distinto y hablaba de otras cosas”, explica el artista.Con su abigarrada paleta fauvista y un uso intencional de la superficie irregular —con sus incisiones, agujeros y gruesos costurones—, más un arriesgado empleo de la perspectiva, compuesta, inversa, la mezcla de capas de significado, de figurativismo y abstracción, y el reflejo de las diversas influencias, desde Tiziano, Velázquez y Goya hasta el arte africano contemporáneo, relata historias específicas de África para revelar “su significado universal”, como destaca François Pinault en el catálogo. En sus cuadros, la vista va de un sitio a otro, el espectador siempre encuentra más narraciones de las evidentes. Pero la “promesa de cambio” del título es, si no un sarcasmo, al menos ironía.'Mind reader', obra de
Lorna Simpson del 2019; tinta y serigrafía sobre fibra de vidrio enyesadaJames WangLa muestra de Armitage ocupa dos de las tres plantas del Grassi, y en la tercera, su densidad narrativa se encuentra con el contrapunto de la poesía visual de
Amar Kanwar (Nueva Delhi, 1964). En Co-travellers (Compañeros de viaje), el cineasta indio ha reunido dos instalaciones multimedia separadas por veinte años. La primera, The torn first pages (2004-2008), documenta cómo la dictadura militar birmana ejerce la represión contra la oposición política; el título hace referencia al gesto de un librero, Ko Than Htay, que arrancaba la primera página de cada libro que vendía porque en esa página la dictadura obligaba a imprimir sus objetivos políticos. Y la segunda, que forma parte de la
Colección Pinault, es The peacock’s graveyard (El cementerio del pavo real), donde agrupa cinco fábulas visuales y metafísicas que meditan sobre la arrogancia humana y la impermanencia.La habilidad y el empeño de Kanwar es abordar los males de la humanidad a partir de la belleza, y es lo que hace de manera magistral en The peacock’s graveyard, su trabajo más reciente. Siete pantallas invisibles alternan imagen y texto acompañadas de una música de piano que se inspira en la tradicional improvisación raga india. Las imágenes, metafóricas y abstractas, encuentran concreción a través de la palabra poética y la música y juntamente constituyen cuentos para adultos sobre nuestro lugar en el mundo.La habilidad y el empeño del cineasta indio
Amar Kanwar es abordar los males de la humanidad a partir de la bellezaAl otro lado del canal, en la Dogana, se presenta la mayor exposición europea en una década de la estadounidense
Lorna Simpson (Nueva York, 1960). Son una cincuentena de obras —sobre todo pintura, pero también collages y esculturas— que resumen diez años de actividad y que transforman el emblemático espacio de la antigua aduana veneciana, donde los enormes cuadros de series como Ice o Earth and sky evocan violencia racial, paisajes en descomposición, figuras inestables. Simpson alcanzó el reconocimiento global en la década de 1980 como fotógrafa conceptual, pero su gran mérito sobre cualquier soporte es su constante examen crítico de cómo se construyen las imágenes. Desde hace una década, su práctica se ha enfocado principalmente a la pintura, donde la belleza de sus composiciones, que acumulan capas de serigrafía y pintura a menudo erosionadas, alude a un mundo cruel, a un planeta abocado al desastre. Simpson estratifica la memoria como una manera de criticar su integridad, priorizando la ambigüedad sobre la certeza. Con todo, las tensiones políticas y sociales y la presión medioambiental son evidentes en su iconografía.Una de las composiciones de Paulo Nazareth con Havaianas usadasGui GomesEn la planta superior del imponente edificio se despliega la propuesta del brasileño Paulo Nazareth, Algebra. El creador más sui generis del cuarteto, que ha hecho de su vida una performance continua —parte de su práctica artística es caminar descalzo recorriendo África y América Latina, como una manera de cuestionar las estructuras de poder y las fronteras e historias heredadas del colonialismo, y para conocer a la gente de una manera directa—, es uno de los preferidos de Pinault “por la coherencia, la sinceridad y la fuerza de su enfoque”. Desde sus raíces brasileñas, Nazareth (Governador Valadares, 1977) aporta una obra performativa que explora la identidad y, de alguna manera, amplifica la frecuencia de la exposición de Simpson, al aportarle dimensión geográfica. La muestra se distribuye en varias instalaciones unidas por una gruesa línea de sal que dibuja la silueta de un tumbeiro, como llamaban los portugueses a los barcos negreros; la visibilización de la afrodescendencia y las conexiones entre América y África es una de las constantes del artista de Minas Gerais. En cada estación, Nazareth intenta visualizar lo que la concepción comercial e imperialista del mundo invisibiliza y destruye.El conjunto de la propuesta de la
Colección Pinault es un relato coral sobre memoria, poder, identidad y representación y constituye un retrato coherente de la inquietud como coleccionista de su presidente y un esfuerzo expositivo ambicioso que explora exhaustivamente las posibilidades del arte contemporáneo para poner ante nuestros ojos las tensiones del presente. Contribuyen a ello cuatro espléndidos catálogos, concebidos y ejecutados independientemente para cada exposición, publicados por Marsilio Arte (Venecia), con contribuciones de firmas tan destacadas como Salman Rushdie.
Colección Pinault.
Palazzo Grassi·
Michael Armitage. The promise of change·
Amar Kanwar. Co-travellers·Hasta el 10/I/2027Colección Pinault.
Punta della Dogana·
Lorna Simpson. Third person·Paulo Nazareth. Algebra·Hasta el 22/XI/2026