La búsqueda de la perfección obsesiona tanto a diseñadores como a tenistas. En los ateliers y también en las pistas la precisión y el espíritu de superación marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso. Lo sabe bien
Juan Carlos Ferrero, un prodigio del tenis como jugador y como entrenador, que por segundo año consecutivo se sumerge en la industria de la moda para colaborar con
Pedro del Hierro.
Alex Miralles, director creativo de la firma considera que este deportista representa a la perfección la “elegancia honesta y sin exceso” de la campaña. Y él evidencia su buen porte en la sesión de fotos.El tenista nos atiende de camino a la Academia que dirige y da nombre, en la pequeña localidad de
Villena (
Alicante), donde también reside con su mujer y sus tres hijos. Habla con pasión de sus aficiones, el fútbol, las motos y la lectura. “Siempre llevo un libro encima. Sobre todo me gustan los que tratan sobre la historia de
Roma”, dice. Se nota que ha bajado revoluciones desde que dejó de entrenar a
Carlos Alcaraz, con quien coincidirá en esta edición del Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó. “No hay que esperar a que todo esté perfecto para ser feliz”, apunta como lema vital. Porque al final, argumenta, no es el el éxito profesional lo que te da la felicidad, sino el camino.Ferrero repite como imagen de campaña para
Pedro del HierroÁlvaro MedinaLa moda tienen su papel en el tenis, ¿qué es para usted el estilo?El estilo es una forma de expresarse. En mi caso me gusta vestir casual con un punto elegante porque toda la vida, al ser deportista, he ido con ropa deportiva. Hoy me gusta ir más arreglado. No llevo traje pero sí visto acorde a la edad que tengo.¿Siguen siendo importantes los códigos de vestimenta en este deporte?Siempre ha sido un deporte vinculado con la elegancia. Creo que cada vez más las marcas se atreven a incluir colores fuertes pero a la vez hay torneos como
Wimbledon en los que solo puedes ir de blanco. En
Miami los torneos están muy influenciados por las modas y les gusta exhibir a las marcas.¿Encuentra algún paralelismo entre el mundo de la moda y el tenis profesional?Tuve la suerte de ir al desfile de
Pedro del Hierro y allí noté una profesionalidad compartida en todo lo que es el trabajo previo y la gestión de equipo.Ganó el Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó en 2001 y fue finalista en 2005 ¿qué recuerdos guarda del torneo de su época como jugador?El Godó es un torneo especial y muy importante a nivel internacional. Tenemos la suerte de tenerlo en casa y por tanto el acceso a ver jugar a todos esos talentos. Por eso, todos los jugadores españoles soñamos alguna vez con poder ganarlo. Yo he tenido la suerte de hacerlo en 2001 contra Carlos Moyá con un resultado, además, complicado, un 7-5 en el quinto set. Lo recuerdo con mucho cariño. Como entrenador he tenido la suerte de poderlo ganar con Carlos. Así que son experiencias muy bonitas. Conozco a todas las personas que trabajan ahí, a todos los que organizan el torneo. Allí me siento como en casa.¿Cuál es la clave del éxito?Es difícil concretar una. Como jugador era muy trabajador y tenía una disciplina alta a la hora de trabajar, además de tener muy claros los objetivos. Como entrenador igual: estás con un jugador, tienes claras las metas, qué hay que trabajar... También tuve la suerte de que Carlos es un jugador con un potencial increíble. Uno de los torneos que ganó y que le hizo especial ilusión fue el Godó.El entrenador, vestido con la sastrería de
Pedro del Hierro, en una imagen de campaña. Álvaro medinaEs coach de la joven promesa Ángel Ayora, ¿cómo y por qué ha hecho este salto al mundo del golf?Se pusieron en contacto conmigo y lo cierto es que el golf es un deporte que me gusta mucho, lo practico desde el año 2000. Necesitaba un respiro del tenis después de estar casi ocho años al 100% viajando. Sobre todo para pasar más tiempo con la familia y en la Academia que dirijo en
Alicante, que es como un hijo para mí y uno de mis grandes proyectos. Estar con Ángel me permite las dos cosas, pasar tiempo en casa y seguir activo laboralmente. Con él hacemos un trabajo muy mental en cuanto a gestionar bien lo que pasa dentro del campo. En el golf, a veces, dispones de mucho tiempo para pensar e intentamos canalizar esos pensamientos hacia el camino correcto. Él es un chaval muy joven (21), que está aprendiendo a competir y mi papel en el equipo está relacionado con eso.¿Busca replicar con Ayora lo que consiguió con Alcaraz?No tiene mucho que ver. Con Carlos fue un trabajo de estar al 100%, una experiencia inolvidable de la que me llevo absolutamente todo positivo. Desde que empezamos fue una ascensión meteórica en la que fuimos quemando etapas muy rápido y consiguiendo en muy poco tiempo objetivos que poníamos a largo plazo. Estoy muy contento de haber podido vivir esa aventura. Mi objetivo con Ángel es que consiga crecer en lo personal y profesional. Al final, las metas de uno u otro se van viendo en los torneos.“Queríamos mostrar una elegancia honesta, sin exceso. Juan Carlos representa muy bien ese equilibrio”, explica
Alex Miralles, director creativo de la línea masculina de
Pedro del Hierro.Cortesía de la firma¿Qué objetivo encara para este año?Voy día a día. El tenis es mi vida y aunque he tenido ofertas ahora necesito descansar antes de meterme otra vez en el circuito. No tengo un objetivo, ni fecha de retorno pero estoy tranquilo porque necesito descanso.Esta es su segunda colaboración con
Pedro del Hierro, ¿qué valores comparte con la marca?Es una firma que ya ha colaborado con el mundo del deporte y los conozco desde hace tiempo. Se adapta a mi estilo, por la ropa que tienen y la elegancia que transmiten.