El universo literario de
Carmen Mola no da tregua a sus personajes, así que tiene sentido que su adaptación televisiva sea igual. En
La novia gitana, la inspectora
Elena Blanco tenía que sobrevivir al dolor de tener un hijo desaparecido mientras investigaba un crimen. En
La red púrpura tuvo que enfrentarse al hecho de que
Lucas, ese hijo, era un sociópata al servicio de una organización que comercializa torturas y asesinatos. En
La nena, que
Atresplayer estrena este domingo y tiene ocho episodios, el dolor es la pérdida de ese hijo. Vive recluida hasta que un hallazgo la obliga a volver con una mentalidad temeraria.
Nerea Barros, que interpreta a la inspectora, habla de este nuevo acto que, según la plataforma, cierra una trilogía.Es de la escuela del menos es más y empieza la temporada ausente, con silencios y cigarrillos. ¿Cómo fue la entrada al rodaje de esta temporada?
Elena Blanco en la segunda temporada perdió cualquier encaje a la vida y cualquier motivo para vivir. En esta empiezo así: en silencio, en ausencia, muerta. No tengo nada que perder ni nada que ganar. Y la temporada empieza muy explosiva, viene muy fuerte. Le viene bien, además, que personajes como
Chesca (
Lucía Martín) adquieran más protagonismo.“En esta empiezo así: en silencio, en ausencia, muerta. No tengo nada que perder ni nada que ganar. Y la temporada empieza muy explosiva, viene muy fuerte”Elena siempre vive en el dolor aunque los motivos o circunstancias no son siempre los mismos. ¿Cómo encuentra los matices y desarrolla este dolor?Me fío del instinto. Es algo que los actores debemos aprender por el camino. Cuando has trabajado y escudriñas qué hay debajo del texto, puedes comprender los personajes desde la sensibilidad y desde un lugar muy interno.¿Utiliza experiencias propias para interpretar o se basa en la técnica?Hay diferentes escuelas como actor y cada uno elige las herramientas que prefiere o lo que más le conviene. Yo no utilizo mis recuerdos. Me centro en los sentimientos de los personajes: si Elena tiene un motivo de peso para llorar, yo sé que voy a llorar. Hay otros actores, en cambio, que están siempre dentro de ellos mismos porque les es más orgánico, y otros que son más de técnica. Yo trabajo desde la entraña y el dejarme sorprender.La temporada de '
La nena' tiene ocho episodios.
Atresplayer¿Le afecta?Es muy delicado. Hay momentos en los que te vas a la mierda. Cuando dicen “¡corten!”, salgo del personaje, pero puede quedar una reminiscencia. Puedo estar irascible o muy asertiva por culpa de
Elena Blanco y les digo: “Por favor, no me lo tengáis en cuenta, estoy insoportable”.¿Una se acostumbra a trabajar en historias tan duras como las de
Carmen Mola?Es un privilegio. Es maravilloso saber que tienes trabajo y una nómina a final de mes y una estabilidad. Como actores es una suerte poder navegar tanto tiempo con un personaje. Hay algo que se conforma dentro de ti. Tengo a
Elena Blanco guardada en mis músculos, en mis células. En la primera temporada estaba cagada. Me preocupaba que los lectores no vieran el personaje que habían imaginado. No podía cumplir las expectativas de todo el mundo. En la segunda, ya había algo muy encaminado. Pudimos disfrutar desde el principio. Y en la tercera ya fue muy impactante: se le ha quitado la contención a Elena.“Yo no utilizo mis recuerdos. Me centro en los sentimientos de los personajes: si Elena tiene un motivo de peso para llorar, yo sé que voy a llorar”El director Paco Cabezas es muy luminoso como persona pero la serie es muy oscura. ¿Cómo es el contraste?Paco es maravilloso. Para los actores es nuestro amigo, como un hermano. Es muy sensible y lleva mucho tiempo trabajando fuera. Series como Penny Dreadful le ayudaron a entender la belleza del horror, de lo oscuro, de la sangre. Trae una factura muy americana, con planos muy claros, con la realidad de un niño de barrio sevillano. Y los actores transitamos las secuencias y el espacio antes de colocar la cámara. Modificamos lo que se tenga que modificar. Nos deja encontrar un camino entre todos.“Estoy feliz en esta serie. He podido combinarla con mi faceta como directora y como actriz en otros proyectos. Ojalá podamos tener una temporada 4 y 5”Cuando se hizo con el papel, había tres novelas. Ahora hay cinco. ¿Cómo vive la publicación?No leo las novelas antes de tener los guiones para no estar demasiado condicionada: quieras o no, saber qué le pasará a
Elena Blanco te modifica. Me di cuenta con la primera temporada, que me leí la novela antes y me condicionó. Las leo cuando ya tengo la temporada completa: las utilizo para enriquecerme. Ahora, con
La nena, se cierra un círculo pero espero que se abra un cuadrado. Estoy feliz en esta serie. He podido combinar este trabajo con mi faceta como directora y como actriz en otros proyectos. Ojalá podamos tener una cuarta y una quinta temporada.