Un día de profundo pesar ha llegado a la Casa Real de Dinamarca. Este domingo, la institución ha hecho pública la triste noticia del fallecimiento de
John Dalgleish Donaldson, el padre de la Reina María, a los 84 años. El deceso ocurrió en
Hobart,
Tasmania, su hogar desde hace varias décadas, y marca un momento de dolor personal para la soberana danesa, quien ha querido compartir con el público sus sentimientos en este difícil momento.La noticia ha sido confirmada por los canales oficiales de la Casa Real, que han acompañado el anuncio con un mensaje de la propia reina María, quien ha expresado su dolor en unas emotivas palabras. “Mi corazón está pesado, y mis pensamientos son grises. Mi amado padre ha fallecido”, ha escrito la soberana. Y ha continuado: “Pero sé que cuando el dolor se asiente, los recuerdos alegrarán mi día, y lo que seguirá siendo más fuerte es el amor y la gratitud por todo lo que me dio y me enseñó”. Estas palabras reflejan no solo la pena por la pérdida, sino también el amor profundo que siempre unió a Mary Donaldson con su padre, a pesar de la distancia geográfica que los separaba.
John Dalgleish Donaldson, nacido en Escocia en 1941, tuvo una exitosa carrera como profesor de matemáticas aplicadas. Su vida, sin embargo, transcurrió en su mayoría alejada del foco mediático, en la tranquila isla de
Tasmania, donde se estableció tras su matrimonio y donde, años después, vio nacer a su hija Mary. La familia de la reina María, que reside en Dinamarca, siempre ha sido un pilar fundamental en la vida de la soberana, y su padre desempeñó un rol esencial en su crecimiento personal y profesional.La Casa Real danesa ha confirmado que la salud de Donaldson había empeorado en los últimos años, aunque los detalles sobre su enfermedad no han sido especificados. La reina María, consciente de la fragilidad de su progenitor, viajó a
Tasmania a finales de marzo, y esa fue su última visita antes de su muerte. En esa ocasión, compartió con él un “tiempo muy valioso”, como expresó posteriormente en su comunicado. De hecho, una de las últimas fotografías de
John Dalgleish Donaldson, tomada por la propia Reina, fue publicada por la Casa Real para acompañar el anuncio de su fallecimiento. La imagen, que capturó un momento íntimo y familiar, refleja la conexión profunda entre Mary y su padre.La reina María, consciente de la fragilidad de su progenitor, viajó a
Tasmania a finales de marzo, y esa fue su última visita antes de su muerteA pesar de la gran tristeza que embarga a la familia real, se ha decidido que el funeral se llevará a cabo en la más estricta intimidad, en cumplimiento con la voluntad de la familia. Aunque aún no se han revelado más detalles, se espera que la ceremonia se celebre en
Tasmania, donde Donaldson vivió gran parte de su vida. En un gesto de cercanía hacia los seguidores de la monarquía danesa, la Casa Real ha habilitado un espacio en su página web oficial para que quienes lo deseen puedan enviar sus condolencias a la Reina Mary en este momento tan delicado.Este es un golpe especialmente doloroso para Mary, quien ya sufrió la pérdida de su madre, Henrietta “Etta” Clark, en 1997, cuando solo tenía 25 años. En ese entonces, Mary se quedó huérfana de madre y, a partir de ese momento, su padre fue su principal apoyo. Según fuentes cercanas,
John Dalgleish Donaldson fue un pilar fundamental en la vida de la Reina, especialmente en los años en los que Mary consolidaba su carrera profesional y personal en Australia, antes de su encuentro con el entonces príncipe heredero, Federico de Dinamarca, con quien se casó en el 2004.El rey Federico y la reina María de Dinamarca saludan a los asistentes en Hunter Street en
Hobart,
Tasmania, Australia, el jueves 19 de marzo de 2026Ida Marie Odgaard / Ap-LaPresseDe hecho, el día de su boda, fue el propio John Donaldson quien acompañó a su hija al altar, luciendo el tradicional kilt escocés, simbolizando su origen y su vínculo con la familia real danesa. Fue un momento cargado de emoción y significado, no solo por el evento en sí, sino por el rol central que jugó el padre de la Reina en la construcción de su vida.El último viaje oficial de la reina María a Australia, realizado en marzo de este año, ha adquirido un nuevo significado a raíz del fallecimiento de su padre. La visita, que fue también una de las primeras veces que Mary regresaba a su tierra natal como Reina de Dinamarca, tuvo un componente muy personal. Durante ese viaje, el rey Federico y la reina María pasaron tiempo con la familia de la soberana en
Tasmania. Aunque el viaje fue parte de un compromiso oficial, se interpretó como una oportunidad para que la Reina compartiera tiempo con sus seres queridos.