Libre de marca"El juicio ha mostrado la hipocres�a de una cuadrilla de aprovechados que llegaron corrompidos al poder con la regeneraci�n por bandera"
Aldama, �balos y Koldo Garc�a, en una jornada del juicio por el 'caso mascarillas'.Actualizado Domingo, 12 abril 2026 - 00:05Audio generado con IALas primeras comparecencias de testigos ante el
Tribunal Supremo, que juzga ahora s�lo el caso mascarillas, ha mostrado lo cuantitativamente menor pero lo esencial: la m�s desvergonzada hipocres�a de una cuadrilla de aprovechados que llegaron corrompidos al poder con la regeneraci�n por bandera; que hicieron gala de feminismo con actitudes, comportamientos, ahorros turbios para su propia promoci�n y comentarios soeces incompatibles con sus rimbombantes declaraciones y que mostraron una absoluta falta de sensibilidad, ampliando sus dividendos mientras los espa�oles est�bamos encerrados en nuestras casas por un decreto a la China, aterrados, contando con los dedos, sin datos oficiales -consultando las cifras de la
Universidad Johns Hopkins-, el n�mero de muertos. Para los acusados, sus encubridores y promotores, la pandemia del Covid fue otra oportunidad m�s de negocio.Lo esencial es tambi�n que la cuadrilla y sus complacientes socios usan lo p�blico en beneficio propio: sea una tele, una Universidad para un M�ster de Transformaci�n Social Competitiva o una obra p�blica. Se introdujeron en el coraz�n del poder para malversar y expoliar las arcas del Estado y cantar r�cord de recaudaci�n. Las clases medias tiritan cada abril, los coches pegan brincos en los continuos y contiguos socavones de las autov�as y el tren descarril� en Adamuz porque, aunque t�cnicamente se pod�a detectar la aver�a, Adif no activ� un mecanismo que permitiese hacerlo con fiabilidad. No hay Presupuestos desde 2023. Con opacidad, el Gobierno amplia cr�ditos, transfiere otros y reasigna partidas. S�nchez modifica las cuentas pero no las rinde ante el Parlamento: m�s gastos... y a la China.Jessica Rodr�guez,
Claudia Montes y las Pano -madre e hija- son la punta del iceberg. Dos enchufadas en un Ministerio y 90.000 euros en bolsas de pl�stico con destino a
Ferraz. Antes del negocio de las mascarillas ya operaba
Servinabar, la empresa de Cerd�n que inici� su actividad en Navarra. En pandemia se procedi�, con
Aldama de por medio, al rescate de
Globalia.
Aldama fue contratado por
Air Europa para tratar de sacar de Venezuela un dinero de la compa��a que Maduro ten�a retenido. Dispon�a de tres meses para ejecutar el encargo. Al filo del plazo, el coraz�n de la trama gestion� el clandestino viaje de Delcy Rodr�guez [�Ya est�s en la familia�, le dijo ella, melosa, a
Aldama], a mesa puesta, a Espa�a.
Globalia financiaba a Bego�a G�mez. Cuando sus chanchullos salieron a la luz, Cerd�n puso en marcha las cloacas con la fontanera Leire D�ez al frente. El Gobierno -con la SEPI �fuera de control�, seg�n el secretario de Estado Pedro Saura-, activ� el sorprendente y sospechoso rescate de Plus Ultra: la Audiencia Nacional investiga por lavado de dinero a la aerol�nea y a un �ntimo de Zapatero, testaferro o contratista.La pista del dinero de las Pano se�ala en direcci�n al rescate de
Air Europa e hidrocarburos. Este caso, que investiga la Audiencia Nacional, parte de la presunci�n de que
Aldama pudo mediar y comisionar para que Claudio Rivas obtuviera una licencia para operar con el petr�leo venezolano: comprarlo sin IVA y venderlo con IVA. Al margen, pero en la �rbita, de la parte de la organizaci�n criminal que es juzgada el Supremo gravita el caso Forestalia. Son los vasos comunicantes o el esp�ritu que guio la moci�n; S�nchez se solaza en Pek�n.