La Pen�ltimaCon el cine supuestamente adulto pr�cticamente desprovisto de sexo, no hay riesgo de que tus hijos vean un polvo (o un polvo que no van a entender, que no es lo mismo). Y, respecto a la violencia, llego tarde para advertir de que nos estamos pasando con su normalizaci�n en pel�culas familiaresDavid Bowie, en una escena de la pel�cula de 1986 '
Dentro del laberinto', de
Jim Henson.Actualizado Domingo, 12 abril 2026 - 21:48El 9 de enero de 2026 se estren� en Espa�a
Dentro del laberinto. Dos semanas antes hab�a llegado a las pantallas espa�olas Howard... un nuevo h�roe.
Dentro del laberinto, �ltima gran obra de
Jim Henson, es fascinante; Howard es espantosa. Las dos fracasaron en taquilla. Ninguna era especialmente infantil. Yo vi ambas. Yo era un ni�o entonces. Howard... un nuevo h�roe me hizo mucha gracia. Aquel pato salido me divirti� mucho. Y me hizo sentir muy mayor preguntar qu� era eso tan escandaloso que el pato llevaba en la cartera: un cond�n.
Dentro del laberinto la entend� perfectamente.
Jim Henson sab�a que yo era un ni�o, no un tonto. A�n hoy me maravillo con sus marionetas. Es lo m�s cerca que el cine ha estado de la magia (�las manos parlantes!). En cambio, el pato Howard es una aberraci�n punible, homicidio cinematogr�fico en primer grado, el horror, el horror.Vi ambas pel�culas por primera vez, hace 40 a�os (�40 a�os!), con mi padre en el cine. Imagino sus pensamientos, sentados los dos ante la pantalla: �esto le dar� miedo al ni�o? (por Laberinto) �Deber�a salir de la sala y llevarlo al psic�logo? �Pedirle perd�n, quiz�? (por Howard).�Tienen los padres actuales las mismas dudas y los mismos temores? �O est�n tranquil�simos sabiendo que hasta pel�culas no promocionadas para ni�os son perfectamente aptas para ellos? Con el cine supuestamente adulto pr�cticamente desprovisto de sexo, no hay riesgo de que tus hijos vean un polvo (o un polvo que no van a entender, que no es lo mismo). Y, respecto a la violencia, llego tarde para advertir de que nos estamos pasando con su normalizaci�n en pel�culas familiares. Aunque yo me crie con pel�culas donde hab�a tiros y muertes y he salido bien. Creo. Espero. Qui�n sabe si todas mis taras vienen del pato Howard y no de La jungla de cristal. Desde luego, de
Dentro del laberinto, no.Tampoco descarto que tragarme el otro d�a Alvin y las ardillas en la pantalla de casa me obligue tener que visitar m�s a menudo a mi psicoterapeuta. Esas voces, esa trama, ese intento desesperado y est�ril de intentar conectar tambi�n con los adultos, el horror, el horror. A mis sobrinos les encanta esa pel�cula, as� que no me arriesgu� a ponerles Noche en el museo (que es maluca, pero cualquier cosa antes que las ardillas del infierno) o, por qu� no,
Dentro del laberinto. Desgraciadamente ya he visto esta �ltima con otros ni�os y no funcion�. A algunos les dio miedo el villano (ese
David Bowie a medio camino entre Spagna y La Prohibida), a otros les daban risa las marionetas. Lo primero puedo entenderlo; lo segundo me doli�.La ni�ez de los 80 es distinta a la de hoy. Entiendo que Bowie d� miedo, pero no que entre las torturas de la prisi�n de Guant�namo no est� tener que escuchar a Alvin y las ardillas.