Tierra de nadieLa gran recaudadora suena poco a renovaci�n y mucho a S�nchez, bastante al
PSOE de los ERE y m�s a�n al Gobierno con �balosLa candidata del
PSOE a la Presidencia de la Junta de Andaluc�a, Mar�a Jes�s Montero.EFEActualizado Domingo, 12 abril 2026 - 23:22Audio generado con IAEl oasis pol�tico que S�nchez se hab�a montado con el No a la guerra se ha diluido por la alcantarilla del juicio a �balos y va camino de estrellarse definitivamente en el desfiladero de Despe�aperros. Seg�n la encuesta de Sigma Dos que publicamos hoy, si en 2022 el
PSOE sac� en Andaluc�a el peor resultado de su historia, en la elecciones del 17 de mayo tendr� el requetepeor. Una bajada de 1,2 puntos cuando ya est�s en las raspas y un 7,2% de tus votos y�ndose a engordar a�n m�s la mayor�a del
PP es el punto de partida de una campa�a que tiene para los socialistas aspecto de cadalso.Por lo que sea, lo de Montero no est� funcionando. Ella no habla de Trump ni Israel, pero desde que no es vicepresidenta dice cosas como que "no hay derecho [a] que nuestros hijos tengan tantas dificultades para acceder a un hogar propio". Ocho a�os de ministra hay detr�s de esa declaraci�n. Tanto tiempo haciendo de oposici�n a la oposici�n desde el Gobierno parece desembocar en la certeza monteril de que los problemas del pa�s, con vivienda a la cabeza, no son asunto de los ministros, sino de los dem�s.La falta de credibilidad atraviesa la candidatura de Montero como el filo de una espada. Como le ocurri� a Pilar Alegr�a antes que a ella, resulta imposible presentarte como algo nuevo cuando sales abrasada de caminar a la vera de S�nchez. Y en su caso, multiplicado por diez mil. No es que fuera la aplaudidora n�mero uno en aquella farsa de los cinco d�as de reflexi�n y la gran defensora de Santos Cerd�n hasta el �ltimo d�a, sino que ha dejado el Gobierno con el honor de ser la primera ministra de Hacienda que no presenta unos presupuestos del Estado en toda una legislatura.La gran recaudadora, que en recolectar impuestos s� ha sido sumamente efectiva, suena pues poco a renovaci�n, mucho a S�nchez, bastante al
PSOE de los ERE (14 a�os de consejera de Chaves y Gri��n) y m�s a�n al Gobierno con �balos, al que mandaba cari�osos mensajes de �nimo.La otra gran batalla se libra en la derecha, donde el ascenso de
Vox se encuentra aqu� a un hueso duro llamado
Juanma Moreno. El suyo es un liderazgo desacostumbrado, por cuanto se construy� con la gesti�n. Donde a otros les desgasta, a �l le dio la mayor�a absoluta: lleg� al poder con los votos justos en 2018 y arras� cuatro a�os despu�s. Ahora la encuesta dice que la mantendr�, que no siempre es el mejor punto de partida en una campa�a por lo que de invitaci�n a confiarse puede tener. Y de nuevo la gesti�n, en especial la situaci�n de la Sanidad, parece ser el lugar en el que se jugar�n los votos decisivos.El vuelco andaluz, dejando atr�s cuatro d�cadas de socialismo impenitente, es el cambio sociopol�tico m�s importante en Espa�a de la �ltima d�cada. No obedece a una coyuntura pol�tica ni a un accidente electoral, sino que va de la mano de un cambio social y econ�mico que atraviesa toda Andaluc�a, de Almer�a a Huelva.Frente a ello compite
Vox. Su auge es la principal amenaza a la mayor�a absoluta del
PP, pero llega a las elecciones m�s importantes en su momento m�s fr�gil. So�aba con disputar la segunda plaza al
PSOE y dar el mordisco definitivo al bipartidismo, pero se ha dejado 2,4 puntos de intenci�n de voto en un mes. Abascal tiene al partido hecho unos zorros y ha entrado en una fase peligrosa en la que dedica m�s tiempo a purgar rivales que a hacer pol�tica. Y sin pactos de gobierno en Extremadura o Arag�n, sigue sin responder la pregunta clave: �de qu� sirve votar a
Vox?