El rey Juan Carlos sigue con su ruta que partiendo de
Abu Dabi, donde reside habitualmente, le llevó a
Sevilla, vía
Ginebra (
Suiza), para, tras unos días en
Cascais (
Portugal), desplazarse a
París (
Francia) y desde la capital francesa a
Vitoria, a donde llegó el domingo, a la espera de viajar a
Sanxenxo. Dos semanas en ruta que han incluido, hasta el momento, su aparición en la plaza de toros de la Maestranza de
Sevilla y la entrega de un premio a sus memorias, Reconciliación, ofrecido por una asociación literaria vinculada a la Asamblea Nacional Francesa. Este lunes se encuentra en
Vitoria para someterse a un chequeo médico y está previsto que el miércoles llegue a
Sanxenxo donde el fin de semana se disputa el trofeo Xacobeo 2027, la segunda prueba de las regatas de la liga española de 6 Metros.Tras recibir, el sábado, el premio por su libro de memorias, en una ceremonia en la que pronunció, no sin dificultad, un discurso de agradecimiento, el rey Juan Carlos permaneció en
París, en compañía de algunos familiares y amigos, hasta bien entrada la tarde, cuando, a bordo de un avión privado, se desplazó hasta
Vitoria, a donde llegó sobre las 8 de la tarde. El vuelo, de la compañía Vista Jet, propiedad de Thomas Flohr, suegro de su sobrino Philippos de Grecia, dejó al padre del Rey en el aeropuerto de Foronda y siguió ruta hasta el de Peinador, en Vigo, donde viajó personal de seguridad que descargó el equipaje que el rey Juan Carlos ha ido trasladando de ciudad en ciudad, para sus diferentes apariciones y actividades.Durante su estancia en
Vitoria, el rey padre se aloja en los apartamentos para pacientes de la clínica del doctor Eduardo Anitua, quien junto al doctor Mikel Sánchez, ambos especialistas en medicina regenerativa, se encargan de realizar la evaluación del estado general del rey Juan Carlos que, básicamente, tiene problemas de movilidad que prácticamente le obligan a utilizar silla de ruedas y, caminar, si es preciso, apoyado en dos personas. El rey Juan Carlos, el domingo de Resurrección, en el palco de maestrantes de la plaza de toros de SevillaJULIO MUÑOZ/EFELa actividad del rey Juan Carlos en los últimos días ha sido de gran protagonismo, primero con su aparición sorpresa en
Sevilla, donde asistió a la corrida del Domingo de Resurrección en la Maestranza, en la que recibió una cerrada ovación por parte de los asistentes. En
Sevilla, además, tuvo un encuentro con
Alfonso Guerra, propiciado por la escritora Laurence Debray, transcriptora de las memorias del rey Juan Carlos e hija del escritor francés Regis Debray, buen amigo de Guerra y de Felipe González.En casa del periodista Carlos Herrera, el rey padre participó en una cena en la que también estuvo presente el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.Tras pasar unos días en
Cascais (
Portugal), el rey padre viajó a
París para recibir el premio Libro Político que patrocina la asociación Lire la Politique, avalada por la Asamblea Nacional Francesa. Allí, acompañado de sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y su nieto, Felipe de Marichalar, el rey Juan Carlos reivindicó su papel como jefe de Estado, especialmente en los tiempos de la transición, y también, tras reconocer algunos errores personales, admitió que “nadie es profeta en su tierra”.El rey Juan Carlos, durante la lectura de su discurso, el sábado en la Asamblea Francesa. A su lado, la escritora Laurence Debray y la historiadora Annette Wieviorka, STEPHANE DE SAKUTIN / AFPCoincidiendo con su estancia en España, la escritora Laurence Debray, quien últimamente ejerce de su portavoz, ha reafirmado la predisposición del rey Juan Carlos de volver a España y, en ese caso, como se le recordó desde la Zarzuela, trasladar su residencia fiscal. El problema, según Debray, es la imposibilidad de residir en la Zarzuela, lo que en la práctica impide la operación retorno. Aunque en los últimos tiempos se ha desdicho, tanto de palabra como de obra, el rey Juan Carlos firmó en marzo de 2022, una carta dirigida a su hijo, Felipe VI, en la que afirmaba “tanto en mis visitas como si en el futuro volviera a residir en España, es mi propósito organizar mi vida personal y mi lugar de residencia en ámbitos de carácter privado para continuar disfrutando de la mayor privacidad posible.”