Antonio SempereActualizado Lunes, 13 abril 2026 - 09:02Tras la imagen p�blica de una de las parejas m�s conocidas de la televisi�n alemana ha estallado en un esc�ndalo de enorme repercusi�n medi�tica, pol�tica y social en Alemania.
Collien Fernandes, actriz y presentadora de 44 a�os, estuvo casada desde 2011 con el tambi�n actor y presentador
Christian Ulmen, de 50. La relaci�n se rompi� hace menos de dos a�os, despu�s de que, seg�n ha explicado ella a EL MUNDO, �l le confesara una d�cada de suplantaci�n, im�genes manipuladas y violencia digital realizadas en su nombre, con objetivos sexuales.La actriz denuncia que durante a�os alguien se hizo pasar por ella para mantener contactos sexuales con otros hombres mediante perfiles falsos, correos creados con su nombre e im�genes manipuladas de alto contenido sexual. Asegura que denunci� esos hechos sin saber que el presunto responsable era en realidad, seg�n su relata, su propio marido.Habla con EL MUNDO para explicar, en concreto, por qu� acab� buscando amparo en Espa�a en un caso que, seg�n sostiene, comenz� cuando a�n viv�a con su ex pareja, Ulmen, en
Palma de Mallorca.�La realidad es que me he sentido violada�, resume. La Fiscal�a de
Palma de Mallorca ha confirmado a este peri�dico que existe una denuncia acerca de estos hechos en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer n�mero 3 de la capital balear contra
Christian Ulmen, apunt�ndole como su presunto agresor. La relaci�n entre ambos estuvo marcada adem�s, para completar la situaci�n, por presuntos episodios de violencia de g�nero en la vivienda de
Palma de Mallorca, donde la pareja resid�a desde hac�a muchos a�os.Todo cambi� cuando un productor televisivo le dijo que hab�a mantenido con ella conversaciones sexuales que en realidad nunca hab�an existido. Fernandes pens� entonces que trols, odiadores en redes o alg�n pervertido pod�an estar aprovechando la popularidad que le hab�a dado uno de sus papeles m�s conocidos, el de la doctora Jessica Delgado en
Das Traumschiff (Rumbo al para�so), una de las series m�s populares de la televisi�n alemana en los �ltimos a�os. Para entonces ella ya hab�a emprendido acciones legales contra perfiles an�nimos y hablaba con Ulmen de lo que ocurr�a. Seg�n su testimonio, fue en la Navidad de 2024 cuando �l le confes� todo: �Me dijo que llevaba diez a�os haci�ndose pasar por m��.Ella dice que en Alemania hubo una mala interpretaci�n de lo que �l dijo: �Que no hab�a enviado v�deos deepfake. Pero nadie ha dicho que enviara v�deos deepfake�, explica la actriz a este diario.Seg�n su versi�n, lo que s� hubo fueron im�genes manipuladas de ella, denominadas deepnude -fotograf�as alteradas para simular desnudos-, y v�deos de actrices porno con rasgos f�sicos muy parecidos a los suyos. Ese material, a�ade, se enviaba desde cuentas falsas en LinkedIn con su nombre y sus fotos, con el objeto de hacer creer a otros hombres que era ella quien les hablaba y les mandaba contenido sexual. �Lo que decimos nosotros, y lo que public� Der Spiegel, es que enviaba v�deos en mi nombre y daba a entender a esos hombres que me estaban viendo que era yo quien ten�a relaciones sexuales, cuando en realidad mandaba v�deos de actrices porno que se parec�an a m� e im�genes manipuladas. Nunca hablamos de v�deos deepfake�.La v�ctima considera que Alemania no actu�. Asegura que entreg� a la Fiscal�a alemana toda la documentaci�n de la que dispon�a -capturas de pantalla, im�genes, correos y testimonios-, pero que, pese a ello, no impuls� una investigaci�n eficaz. Desde que hizo p�blica su historia en Der Spiegel, el caso ha reabierto en Alemania el debate sobre la respuesta judicial ante delitos contra la intimidad, la identidad y la dignidad de las mujeres.�Considero que los hechos presentan conexi�n tanto con Espa�a como con Alemania. Sin embargo, entiendo que Espa�a es competente para juzgar el caso, entre otras cosas porque la persona investigada reside all� desde hace a�os y ya no vive en Alemania�, explica la actriz. A su juicio, la normativa europea permite atribuir el procedimiento a la jurisdicci�n mejor situada para investigarlo. �Por eso entiendo que el caso deber�a seguirse en Espa�a�, afirma.La mujer critica la respuesta alemana. Dice que se document� y habl� con otras v�ctimas antes de llegar a esa conclusi�n. �Incluso conoc� el caso de una chica que ten�a 14 a�os cuando le ocurri�, y no pas� nada. Eso mismo me trasladan tambi�n los abogados de las v�ctimas: que tienen asuntos que se quedan paralizados en la v�a judicial. A veces los responsables acaban pagando dinero, pero, en la mayor�a de los casos, no se hace Justicia�.Fernandes sostiene que ese sentimiento de impunidad no nace solo de lo que ha escuchado a otras mujeres. Tambi�n lo vincula a una escena que, seg�n dice, se le qued� grabada y que atribuye a Ulmen: �Me dijo que hab�a hablado por tel�fono con su abogado y sali� de esa llamada sonriendo, como diciendo: 'S�, la ley alemana es totalmente d�bil en este tipo de casos'�. Y resume as� su impresi�n: �La sensaci�n que yo tengo es que all� apenas se act�a frente a estas situaciones, o se hace muy poco�.Frente a ello, contrapone la respuesta que cree haber encontrado en Espa�a. �En cambio, creo que, en Espa�a, al existir juzgados para este tipo de delitos, s� se los toman en serio. Y eso, por ahora, no sucede en Alemania�. Seg�n a�ade, su abogado en Espa�a le ha explicado que la violencia digital encuentra aqu� una respuesta m�s dura, con m�s v�as para actuar y penas m�s severas. Fernandes espera que Espa�a s� la proteja.