Actualizado Lunes, 13 abril 2026 - 21:46La familia de
Francisca Cadenas, la mujer de
Hornachos (
Badajoz) cuyos restos fueron hallados por la
UCO nueve a�os despu�s enterrados en la vivienda de sus dos vecinos, pedir� cuando se celebre el juicio la pena de presi�n permanente revisable. As� lo ha confirmado hoy la abogada de dicha familia, Ver�nica Guerrero, que ha comparecido junto al marido y los tres hijos de la mujer asesinada tras declarar estos como testigos en el proceso de instrucci�n del caso que se sigue en el juzgado de
Villafranca de los Barros.En este sentido, la abogada ha insistido en la tesis de que la mujer sufri� una agresi�n sexual previa al asesinato, una cuesti�n clave para que la pena sea la mayor que se puede interponer en el C�digo Penal. Guerrero ha destacado que el informe del equipo de la
Guardia Civil advert�a que la v�ctima fue hallada desnuda de cintura para abajo, lo que, a su juicio, constituye un indicio clave. La abogada tambi�n fue la letrada que defendi� a la familia de
Manuela Chavero, la mujer desaparecida en
Monesterio (
Badajoz) en 2016, y cuyo cad�ver apareci� cuatro a�os despu�s enterrada en la finca de su vecino y al que finalmente el juicio, con jurado popular, le conden� a la prisi�n permanente revisable, el primero de esta pena en
Extremadura."Iremos a por todas", ha recalcado la letrada, quien ha criticado la publicaci�n de lo que a su juicio son "datos falsos" de la autopsia de la v�ctima, aunque ha precisado, por otra parte, que la investigaci�n se encuentra en su fase inicial, con todav�a muchas pruebas pendientes de analizarse, como el el informe antropol�gico definitivo o el an�lisis del material intervenido. Adem�s, la abogada ha asegurado que va a pedir la reconstrucci�n de la secuencia de los hechos con la presencia de los dos hermanos acusados, Juli�n y Manuel Gonz�lez. En este sentido, hay que recordar que Juli�n (50 a�os, el menor) confes� su culpabilidad cuando la
UCO descubri� el cad�ver en su casa, exculp� a su hermano (59) y asegur� que mat� a la mujer de un golpe seco pero despu�s de haber consumido una raya de coca�na. De hecho, se�al� que lo hizo por una fuerte discusi�n que tuvo con su vecina, que entr� la casa para preguntar por la enfermedad de un familiar enfermo de los hermanos, y que le sorprendi� consumiendo esta droga, por lo que le recrimin�.A partir de ah�, seg�n la versi�n del asesino confes�, comenz� una fuerte discusi�n y acab� golpe�ndola. La abogada tambi�n ha negado con rotundidad algunas informaciones publicadas sobre la autopsia y que exculpar�an a uno de los detenidos, el hermano mayor, Lolo, que se encontraba en M�rida a la hora de la desaparici�n de Francisca, sobre las 23.00 horas, en concreto en el hospital de la capital extreme�a para visitar a su padre ingresado, por lo que regresar�a a
Hornachos una vez que su hermano Juli�n mat� a Francisca. Si la muerte se produjo solo minutos despu�s de la desaparici�n, Manuel quedar�a exculpado, aunque luego se demostrase que ayud� a ocultar el cuerpo durante nueve a�os. Para la acusaci�n, est� por certificarse la hora exacta de la muerte de la mujer. "Es mentira de inicio a final", ha recalcado la abogada, quien ha indicado que el informe forense, preliminar, no se�ala ni la hora ni el momento exacto de la muerte. "Un informe forense no habla de qui�n participa o deja de participar, ni tenemos hora de la muerte, ni tenemos excluida la participaci�n de ninguno de los dos".LOS HIJOSEl hijo menor de la v�ctima, Jos� Antonio Meneses, ha recordado en su comparecencia ante el juez que la noche de la desaparici�n tuvo una "corazonada". Antes de llamar a la puerta de sus vecinos, cuando lo hizo de forma similar con todas las viviendas de la calle para intentar encontrar alguna pista sobre su madre, escuch� a una persona con "la respiraci�n s�per elevada" que caminaba de un lado a otro con nerviosismo. Entonces, cuando llam� a la puerta" esa respiraci�n disminuy� de forma brusca". Al abrir la puerta, Juli "sudoroso, intent� obstaculizar" la visi�n que �l intentaba obtener del interior de la casa. Adem�s, ha subrayado que en los d�as posteriores a la desaparici�n se escuchaban "ruidos de martillo y cincel alucinantes" en la vivienda de los dos hermanos, unos sonidos que ahora cobran sentido", ha dicho.Luego, ha recordado que, en los nueve a�os posteriores a la desaparici�n de su madre, la relaci�n con los dos hermanos era "normal" y hasta uno de ellos -ha explicado Javier- se le acerc� en la calle para desear que el caso se resolviera pronto. Incluso, acudi� a darles el p�same por el fallecimiento de otro familiar.Ambos hermanos se encuentran en prisi�n provisional mientras se est� pendiente del segundo informe forense as� como de los resultados antropol�gicos y forenses que se est�n elaborando en Madrid mientras la investigaci�n contin�a abierta, con nuevas declaraciones testificales pendientes, el an�lisis de todo el material avanzado por la
UCO.