Actualizado Lunes, 13 abril 2026 - 22:38La navarra Patricia �riz lleg� al
Tribunal Supremo cubierta por un gran abrigo gris, un pa�uelo-burka negro, gafas de sol nig�rrimas y una brillante peluca roja. Aunque para entrar en la sala s�lo mantuvo la peluca y se puso unas gafas de pasta naranja, la ex pareja de Koldo Garc�a segu�a pareciendo un personaje secundario de una pel�cula de esp�as mala. Y si bien �nicamente respondi� a su abogada,
Leticia de la Hoz -la misma que defiende a Koldo y a
Joseba-, el suyo fue un fresco costumbrista.Gracias a Patricia conocimos las maneras que hay de hacer un koldo y los requisitos que esto exige. Para empezar, hay que ser muy generoso con tu jefe, casi tonto, y pagarle por adelantado la pensi�n de su hijo peque�o con el fin de que su nueva esposa no monte el pollo. Ella,
Carolina Perles, era para Patricia �Puta 1�. A otras las llamaba �Puta 2� y �Puta 3�. ��Eran profesionales...?�, pregunt� De la Hoz. �Pues, bueno, conocidas por Koldo�. As� que todo koldo necesita a una mujer con est�mago a su lado. De hecho, Patricia le �re��a� mucho -a ver si iban a ser una ONG-, pero no lograba nada: �Me jo... Me aguantaba, como quien dice�.Es imprescindible, tambi�n, que la mujer de todo koldo sepa poco. O nada. Por eso Patricia, cuando le leyeron sus whatsapps sobre �chistorras�, �soles� y �lechugas�, no se vio identificada: �No me encajan en mi manera de escribir o de hablar�. Por no saber, no sab�a ni su propio sueldo como secretaria del ministro, y eso que eran m�s de 50.000 euros y ella ven�a de trabajar en la atenci�n al cliente de
Hipercor; la �lite de las finanzas.Todo koldo debe ser, adem�s, escrupuloso con el dinero. As�, nuestro h�roe lleg� a perder dinero por no conservar el tique de comida, lo que demuestra lo �estricta� que era
Ferraz con los pagos por gastos en estricto efectivo. A Koldo tambi�n le define su armero dom�stico con armas y billetes, y el hecho de que inscribiera su piso en
Benidorm a nombre de la hija de ambos, de dos a�os. Fue por amor: el hombre tiene �un hijo previo� al que, amoroso, no quiere �dejarle nada�.A Patricia le pas�, en cualquier caso, lo que a muchos testigos del caso Mascarillas: a la pregunta de Mart�nez Arrieta sobre su condici�n de imputados en otras causas, a veces no saben si es en el 2, en el 3, en el 5... Los n�meros no son esta vez �putas�, sino juzgados.�No s�, en el de Pedraz�, respondi� Manuel Sall�s, empresario curtido, con pinta de listo, rival del jefe de Villafuel, Claudio Rivas. Los dos, y alguno m�s, sirvieron de muestra del apasionante mundo de los hidrocarburos: al parecer, gente dada al fraude, los sobornos y el fanfarroneo. Sall�s cont� que el �pudiente� Rivas iba contando por ah� que le hab�a pagado un chal� al ministro, y que lo hizo rodeado de gente �que bebe mucho y toma mucha droga�. La pena es que Rivas, con aire despreciativo, no declar� nada.Mientras tanto, Koldo tomaba notas con fruici�n. Quiz� sea la forma m�s parecida a grabarlo todo, dada la ausencia de micr�fonos en Soto del Real. A su lado, �balos parec�a ausente. Conforme avanza el juicio, el ex ministro ha perdido su jovialidad inicial y ya apenas expresa nada.En el cap�tulo del costumbrismo lo delictivo ser�a olvidar a Manuel P�rez Vilari�o: con su camisa blanca escotada, sus vaqueros estrechos y su pelo hacia atr�s, este asesor inmobiliario marc� otro hito en el Supremo al aprovechar su declaraci�n para hacer publicidad de su expertise como rey del alquiler vacacional en la Costa del Sol. �Soy un pionero�, dijo, para a�adir que Koldo �es una persona agradecida�. Se dio as� cumplimiento al �ltimo mandamiento de este juicio: todo koldo -y todo �balos- precisa un buen contacto en Marbella.