Andrés Guerra 14/04/2026 13:04 Actualizado a 14/04/2026 13:18 El segundo juicio por la muerte de
Diego Armando Maradona arranca con una sensación extraña: no se trata de la segunda entrega de un reality judicial, sino de un reinicio. Como si el tiempo judicial hubiese borrado todas las actuaciones y vuelto a comenzar con los mismos nombres, las mismas acusaciones y una duda intacta: ¿cuáles fueron las circunstancias exactas de la muerte del Diego? El primer proceso comenzó en marzo de 2025 y tras varias semanas de sesiones y declaraciones tanto del equipo médico que atendió al astro como de sus familiares, la jueza
Julieta Makintach fue apartada al descubrirse su participación en un documental sobre el propio juicio. Aquello contaminó la causa y la nulidad fue inevitable.La imagen de Maradona es omnipresente. Magda BigasEse es el punto exacto en el que se retoma ahora. Desde cero. Con siete imputados –médicos, psiquiatra, psicólogo y enfermeros– acusados de homicidio con dolo eventual, tipo penal que implica asumir que conocían el riesgo de muerte y lo aceptaron. Si la justicia los declara culpables, las penas pueden ir de ocho a 25 años. En el centro de la escena vuelven a estar el neurocirujano
Leopoldo Luque y la psiquiatra
Agustina Cosachov. Alrededor, un equipo sanitario acusado de haber gestionado su internación domiciliaria de un modo que la fiscalía describe como precario, sin control y sin reacción ante señales evidentes de deterioro. “Un teatro del horror”, en palabras de los investigadores.Gianina y
Dalma Maradona, asistiendo a la sala de vistas en el proceso del año pasado. JUAN IGNACIO RONCORONI / EFEUn tribunal completamente nuevoFechas y horariosAunque se había previsto el pasado 17 de marzo, el juicio por la muerte de
Diego Armando Maradona arrancará hoy a las 10 de la mañana, hora local. Se celebra en el
Tribunal Oral en lo Criminal nº 7 de San Isidro, en la provincia de
Buenos Aires, lugar donde también se instruyó toda la causa. El nuevo tribunal está compuesto por
Alberto Gaig,
Alberto Ortolani y
Pablo Rolón, que celebrarán entre dos y tres sesiones semanales de las 10 h a las 17 h siendo martes, miércoles y jueves los días fijados. Está previsto que declaren de 90 a 120 testigos en un proceso que llevará, como poco, dos meses. Del mismo modo que en el año pasado, a la enfermera la juzgará un jurado popular.La principal hipótesis de la acusación es el conocida: abandono. Una cadena de decisiones médicas deficientes tras la operación por hematoma subdural, con medicación discutida, controles insuficientes y una internación domiciliaria sin equipamiento adecuado. La querella, encabezada por el abogado Fernando Burlando, ha ido más allá en ocasiones hablando de “plan inhumano”, sugiriendo que se dejó morir a Maradona, idea que ha calado en parte de la familia.La defensa sostiene lo contrario, que la muerte era inevitable a causa del historial clínico de Maradona y el peso de sus antecedentes: insuficiencia cardíaca crónica, daño hepático, dependencia de sustancias… La muerte, dicen, fue el último capítulo de una biografía clínica imposible de revertir y era inviable cualquier desenlace distinto.Entre ambos extremos han proliferado teorías de distinto rigor: desde la responsabilidad difusa de todo el entorno médico hasta sospechas sobre decisiones puntuales en las horas finales. Ninguna ha desplazado, de momento, el eje central del juicio: si hubo o no una negligencia consciente. El nuevo juicio prevé cerca de un centenar de testigos y un desfile de peritos que intentarán reconstruir las últimas semanas de vida del exfutbolista.El fiscal mostró una foto de Maradona minutos después de su muerte. Fue en la primera audiencia de juicio celebrado el año pasado. ClarínAl margen de la línea que divide el caso en negligencia penal o fatalidad biológica Argentina ha construido su propio catálogo de teorías sobre la muerte de aquel a quien llamaron D10S. Algunas están dentro del sumario; otras bullen en la periferia mediática. La familia, como casi siempre en el universo Maradona, no habla con una sola voz, pero coincide en algo esencial: la convicción de que hubo responsabilidad.Jana Maradona lo resumió sin matices en una entrevista reciente: “A mi papá lo mataron entre los médicos”. Sus hermanos han sostenido líneas similares, aunque con distintos grados de contundencia. La demanda común es justicia y fijar una versión definitiva de lo ocurrido.Entre Paris Hilton y Umberto Eco. Licenciado en Derecho por la UB y en Periodismo por la UPF, colaboro con La Vanguardia desde 2016. Antes, en Vanity Fair, Grazia, Vanitatis, Corazón TVE, Qué Leer y Lecturas.