La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha elevado este mi�rcoles su previsi�n de inflaci�n para el conjunto del a�o como resultado de la guerra en Ir�n en 1,2 puntos, hasta un promedio del 3,2%, frente al 2,7% de 2025, y ha advertido de que el d�ficit p�blico subir� este a�o al 2,6% del PIB, dos d�cim�s m�s que el a�o pasado, lo que impedir� que se cumplan las reglas fiscales europeas. "El impacto econ�mico m�s acusado es por el lado de la inflaci�n. El aumento de los precios de la energ�a nos ha llevado a revisar el dato de inflaci�n y lo que prevemos ahora para el conjunto del a�o es un IPC del 3,2%, que es 1,2 puntos porcentuales m�s de lo que preve�amos en nuestro �ltimo escenario", ha explicado la nueva presidenta de la AIReF, In�s Ol�ndriz, en su primera rueda de prensa al frente de la instituci�n. La ex secretaria general de Financiaci�n Auton�mica y Local del Ministerio de Hacienda ha aprovechado su debut para dar un toque al Departamento ministerial del que procede, al advertir que el d�ficit p�blico, que en 2025 cerr� en el 2,4% del PIB, subir� este a�o al 2,6%, dos d�cimas, lo que supone el primer incremento en el desfase presupuestario desde el a�o de la pandemia, 2020. "Son dos d�cimas m�s que en el a�o 2025, cuando se cerr� con un d�ficit del 2,4%. Ese mayor d�ficit viene explicado mayoritariamente por las medidas temporales que el Gobierno ha puesto en marcha para hacer frente no �nicamente a la situaci�n derivada del contexto geopol�tico sino tambi�n a los �ltimos fen�menos clim�ticos en Espa�a que han afectado principalmente a Andaluc�a y Extremadura. El coste de todas esas m�didas es de seis d�cimas de PIB y se concentra fundamentalmente en la Administraci�n Central", ha explicado. Este incremento de la brecha entre lo que ingresa y gasta Espa�a provoca que la deuda p�blica contenga su descenso, que en los �ltimos a�os se ha basado sobre todo en el crecimiento econ�mico y no en la contenci�n fiscal. Para este a�o, proyectan que baje del 100,7% del PIB al 99,9%, moder�ndose el ritmo de descenso. "Esto refleja que todav�a no se ha podido absorber el impacto de todo lo que ha acontecido los �ltimos a�os", ha apuntado Ol�ndriz, en alusi�n a que a�n no se ha logrado llevarla al nivel que ten�a antes de la pandemia: del 97,7% en 2019.Esta evoluci�n del d�ficit -determinado a su vez por el mayor gasto p�blico- provoca que la AIReF detecte "riesgo de incumplimiento tanto de la regla de gasto nacional como de la europea", que no son coherentes entre s�. Si se analiza el indicador que utiliza para supervisar el gasto p�blico la norma europea, que se llama gasto primario neto de medidas de ingresos, la AIReF estima que crecer� este a�o un 5,9% (sin contar las medidas relacionadas con la Dana y borrascas, como dicta la norma europea), un aumento "sustancial" en comparaci�n con el incremento del 4,6% que la AIReF estimaba en octubre del a�o pasado. Hay que tener en cuenta que Bruselas permite desv�os anuales en ese indicador de hasta tres d�cimas de PIB en un a�o y acumulados de hasta seis d�cimas de PIB en los �ltimos tres, pero ninguno de los dos se cumplir�n. Dado que Espa�a se ha comprometido a que su gasto no supere el 3,5% en su Plan Fiscal Estructural de Medio Plazo, el aumento del 5,9% previsto excede con creces ese compromiso. En t�rminos acumulados, en 2024, 2025 y 2026, la AIReF estima un aumento total del gasto del 15,8% frente al 13% comprometido, con lo que hay una desviaci�n que supera el l�mite admitido en la normativa (de 6 d�cimas). Una d�cima menos de crecimiento del PIBPor todo ello, la instituci�n hace una serie de recomendaciones al Ministerio del que proviene Ol�ndriz, entre las que destaca que "adopte las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de la regla de gasto en 2026".En cuanto al crecimiento econ�mico, han reducido una d�cima su previsi�n para este a�o, que fijan en el 2,3%, y alertan de que la habr�a rebajado una d�cima m�s de no ser por las medidas aprobadas por el Gobierno. Avisan, no obstante, de que "revisitar�n" esa previsi�n en las pr�ximas semanas. Entre los vientos que soplan a favor de la econom�a espa�ola destacan el fuerte dinamismo demogr�fico; el mercado laboral s�lido, en parte debido a los procesos migratorios; la inversi�n p�blica apoyada en los fondos Next Generation, y las elevadas tasas de ahorro y la mejor posici�n financiera de hogares y empresas. Sin embargo, advierten de que la principal "debilidad estructural" es la "baja productividad que limita el crecimiento potencial de la econom�a".