Corría el año 2016 y A la Valenciana, la confluencia electoral formada por Podemos, Compromís y Esquerra Unida lograba 9 diputados en el Congreso. Pese al buen resultado, lograron la segunda plaza en la Comunidad Valenciana, la falta de acuerdo imposibilitó la creación de un grupo parlamentario valenciano -solo cuatro de los 9 diputados eran de Compromís y se necesitaban cinco para constituirse como tal- y provocó un importante cisma entre los nacionalistas valencianos y los morados. Los cuatro parlamentarios de Compromís, liderados por Joan Baldoví, decidieron romper con los de Pablo Iglesias e irse al mixto. Ambas formaciones no volverían a presentarse en una misma papeleta hasta 2023, donde la presencia de los morados fue testimonial, sin nadie en puestos de salida. La relación entre Baldoví y Pablo Iglesias nunca fue la mejor, como lo atestiguan las declaraciones cruzadas entre ambos en la época en que el dirigente de Compromís ejercía de diputado en Madrid.De hecho, Baldoví fue de los que apostó por acercarse a Más Madrid cuando Compromís tuvo que decidir con quién presentarse en las generales de 2019, en contra del criterio de otros dirigentes de la coalición como Mónica Oltra, que apostaron por volver a unirse a los morados. Aunque la exvicepresidenta también acabaría cansada de la manera de hacer de Podemos.Unos antecedentes que, en parte, explican las reticencias de Baldoví y una parte de Compromís (el que conforma Més Compromís, el partido mayoritario de la coalición) hacia el proyecto político que ahora lidera Irene Montero. Un partido que en las últimas elecciones europeas -la última vez que se presentó en solitario- se quedó en la Comunidad Valenciana en menos de 60.000 votos; el 3% y por debajo de Se Acabó la Fiesta.La última vez que se presentó en solitario (Europeas de 2024), Podemos sacó en la Comunidad Valenciana 60.000 votosEn este contexto, el portavoz de Compromís en las Corts Valencianes, quiso enmarcar el acto que el próximo jueves protagonizará Mónica Oltra, tras su vuelta a la política, con la eurodiputada de Podemos Irene Montero, la ministra Sira Rego (de IU) y la primera dama de Brasil, Rosangela da Silva, como un acto específico sobre el lawfare. Baldoví apuntó que los participantes en el acto han sufrido en sus propias carnes o en las de sus familias y sus partidos este uso de la justicia con fines políticos, por lo que vio plenamente justificado el encuentro que de mañana en València. Sin embargo, el mandatario de Compromís y virtual candidato de la formación a la Presidencia de la Generalitat Valenciana quiso desligar este encuentro del continúo debate sobre la unidad de la izquierda.Sin embargo, a juzgar por el título -‘No a la guerra, no a la violencia política, por un mundo ecofeminista’- no parece que el lawfare sea el protagonista principal del encuentro. Además, a nadie se le escapa que la primera presencia pública de Oltra junto a una referente de Podemos y otra de Izquierda Unida añade nuevos elementos de análisis sobre el intento de unidad de las izquierdas.Baldoví trata de condicionar el acto que tendrá Oltra con Montero, Rego (IU) y la mujer de Lula da SilvaComo también lo haría una foto como la que desea Gabriel Rufián con Oltra. Sobre ello también se le preguntó ayer a Baldoví que aprovechó, de nuevo, para marcar distancias con Podemos. El síndic valencianista dejó caer sin que nadie se lo preguntara que le gustó más el acto que el dirigente de ERC compartió con Emilio Delgado (Más Madrid) que con la propia Montero. Lo justificó aludiendo a que en Madrid sí que se evidenció “la apuesta por que las izquierdas territoriales fueran las que encabezaran las candidaturas” en cada territorio, mientras que en el segundo encuentro no le quedó “tan claro el encaje o cómo se haría”.Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana