Bielorrusia prohíbe la propaganda LGTBI y la compara con la pedofilia
El régimen bielorruso prohibió la propaganda LGTBI, la promoción de no tener hijos y la transición de género, equiparándolos con la pedofilia. La ley, similar a la legislación rusa, define la propaganda como la difusión de información que promueva relaciones homosexuales, cambio de género, ausencia de hijos o la aceptación de la pedofilia. Las multas por infringir la ley alcanzan los 260 euros para individuos y 1.950 euros para entidades jurídicas. Bielorrusia, liderada por Aleksandr Lukashenko, sigue el ejemplo de Rusia, donde leyes similares han llevado a un aumento de la persecución y violencia contra la comunidad LGTBI. Lukashenko, aliado cercano de Putin, ha gobernado Bielorrusia desde 1994, reprimiendo la oposición y utilizando la persecución de minorías como distracción.