El rey Felipe apela a la concordia y a la generosidad frente a la indiferencia en Santa María la Mayor, donde reposa Francisco
En Roma, el rey Felipe VI tomó posesión de su cargo honorífico de protocanónigo de la basílica de Santa María la Mayor. Durante la ceremonia, Felipe VI apeló a la concordia, la generosidad y la entrega al bien común, en contra del egoísmo y la indiferencia. El rey y la reina Letizia se reunieron previamente con el papa Francisco en el Vaticano, donde hablaron sobre la necesidad de claridad en el mundo actual. Felipe VI renovó el vínculo histórico entre la Corona española y la Santa Sede, asumiendo un compromiso de lealtad y custodia hacia la basílica, recordando la contribución de España a la misma a lo largo de los siglos. El rey concluyó expresando la esperanza de que todos puedan ser "un pequeño faro de concordia" para los demás.