Sarah Mullally recibe el báculo de arzobispa, la primera en Canterbury, en una ceremonia con invitados de distintas religiones
Sarah Mullally fue entronizada como la primera mujer arzobispa de Canterbury, en el sureste de Inglaterra, en una ceremonia histórica para la Iglesia anglicana. Mullally, de 63 años, ahora es la máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra y líder espiritual de unos 85 millones de fieles. La ceremonia contó con la presencia de dignatarios de diversas religiones y se caracterizó por su carácter cosmopolita, con cantos en swahili, bemba y una plegaria en urdu. Una obispa mexicana realizó la lectura principal del evangelio en español. Mullally completó una peregrinación a pie de Londres a Canterbury antes de la entronización, siguiendo el camino de Becket. Su nombramiento marca un hito significativo para las mujeres en la Iglesia Anglicana.