Presión pública, contactos secretos: la doble estrategia de Trump hacia Cuba
La administración de Donald Trump está implementando una doble estrategia hacia Cuba, combinando presión pública con negociaciones secretas. Por un lado, ejerce presión a través de amenazas de intervención e intensificación del embargo energético. Por otro lado, mantiene conversaciones bilaterales y ha suavizado temporalmente algunas restricciones para evitar el colapso de la economía cubana, permitiendo la llegada de un petrolero ruso. El objetivo de la Casa Blanca es lograr un acuerdo económico que conduzca a una distensión, aunque también se contempla la posibilidad de un cambio de régimen. Recientemente, el gobierno cubano liberó a más de 2.000 presos, la mayor liberación en una década. La administración Trump insiste en que los líderes cubanos deben llegar a un acuerdo, alternando entre un tono duro y un enfoque más paternalista.