La victoria agridulce de Frederiksen aboca a Dinamarca a unas complejas negociaciones para formar Gobierno
En las elecciones parlamentarias de Dinamarca, el Partido Socialdemócrata liderado por la primera ministra Mette Frederiksen obtuvo una victoria agridulce, siendo la fuerza más votada pero con su peor resultado desde 1903. Los comicios resultaron en un parlamento fragmentado, lo que anticipa negociaciones complejas para formar gobierno. A pesar de la pérdida de escaños, Frederiksen se perfila como la candidata con más opciones para liderar el próximo Ejecutivo. Los Moderados, un partido centrista, se han convertido en una fuerza decisiva para la formación de gobierno. Frederiksen ha expresado su disposición a liderar un gobierno estable, aunque reconoce que las negociaciones serán difíciles.