El Parlament recurrirá la sentencia que anula sus oposiciones por exigir demasiado catalán a sus empleados y cambiará sus estatutos para intentar incumplir el fallo
El Parlament de Cataluña recurrirá la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que anuló la convocatoria de plazas para chóferes por exigir un nivel B2 de catalán, considerado una vulneración del derecho de acceso a la función pública. El presidente del Parlament, Josep Rull, ha anunciado la decisión y ha expresado su preocupación de que la sentencia siente jurisprudencia y afecte a otras oposiciones en la Generalitat. Además, el Parlament modificará sus estatutos para intentar blindar la exigencia de catalán a sus empleados. Convivencia Cívica Catalana, la entidad que interpuso el recurso, ha criticado la intención del Parlament de modificar las normas para incumplir la sentencia. Anteriormente, un juzgado ya había condenado al Ayuntamiento de Vic por exigir un nivel B2 de catalán para un puesto de operario.