Actualizado Viernes, 20 marzo 2026 - 22:42El
Gobierno considera que el presidente de
Indra, �ngel Escribano, debe ya abandonar en cualquier caso la compa��a, aunque haya retirado la fusi�n con su empresa familiar Escribano Mechanical & Engineering (EME). �La situaci�n de Escribano es insostenible�, aseguran a este diario fuentes del bando gubernamental de la batalla.El argumento es que al retirar Escribano la posibilidad de fusionar su empresa con
Indra -para evitar su salida- lo que hace es dar m�s razones a�n para irse en cualquier caso. �Al no prever ya la integraci�n de EME, es necesario un nuevo plan en
Indra para reforzar su �rea de defensa. ��C�mo va a quedarse Escribano en una
Indra que tiene que hacer un nuevo plan estrat�gico sin su empresa Escribano?�, argumentan en el bando gubernamental. Ser�a un nuevo conflicto de inter�s, porque el presidente ser�a, a la vez, due�o de una empresa ya competidora sin perspectiva de integraci�n.�stas fuentes insisten en que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) no es la que abortado la fusi�n, porque defend�a el pasado mi�rcoles que se analizara siempre y cuando saliera antes Escribano de la presidencia para evitar �conflictos de inter�s�. Al ser �l y su hermano Javier los que la retiran, son ellos los que privan a
Indra de esta soluci�n para dotar de m�s capacidad industrial militar a
Indra, seg�n la versi�n gubernamental. La Sepi hab�a defendido hasta su golpe en la mesa del pasado mi�rcoles una integraci�n de EME con
Indra en una nueva filial militar, pero ahora se desvanece cualquier posibilidad mientras uno de los dos bandos no cambie de posici�n. Ninguno de ellos dio se�ales de cambio tras citar el director de la Oficina Econ�mica de Presidencia del
Gobierno,
Manuel de la Rocha, al presidente de
Indra tras el choque de esta semana.Escribano s� quiso dar una imagen de normalidad manteniendo en la ma�ana del viernes una reuni�n de la Comisi�n de Estrategia de
Indra preparatoria del consejo de administraci�n ordinario de la semana pr�xima.El problema de la Sepi es que, mientras el presidente de
Indra no renuncie, no tiene garantizada mayor�a en el consejo de administraci�n. Entre los hermanos Escribano, el consejero en representaci�n del presidente del fondo Amber y del grupo Prisa,
Joseph Oughourlian y una mayor�a de independientes, el
Gobierno no tiene f�cil el despido. No obstante, para Escribano es dif�cil continuar as�. Posee el 14% del capital de
Indra, la mitad que la Sepi, y no hay muchos precedentes en sociedades cotizadas de poder permanecer enfrentado al Estado. La Sepi forma adem�s una alianza cerrada con el grupo vasco Sapa, otra empresa de defensa que est� abiertamente enfrentada a Escribano y que ha influido sobremanera en el cambio de opini�n de Moncloa sobre la figura del presidente de
Indra. Entre ambos sumar�an un 35% del capital que suele ser la mayor�a en una junta de accionistas en la que no suelen votar m�s del 70% del capital. A la incertidumbre se une que m�s all� de �ngel Escribano, est� en el aire tambi�n la continuidad del consejero delegado, Jos� Vicente de los Mozos, cuyo contrato expira en junio y que tiene un plazo de tres meses de preaviso si decide que no quiere continuar en su puesto que vence precisamente tras este Consejo.Todo este embrollo llega despu�s de de un hundimiento burs�til de la compa��a. La semana horribilis de esta empresa estrat�gica ha devorado pr�cticamente todo lo que llevaba revalorizado
Indra desde inicios de a�o. Tras una jornada negra el jueves, la acci�n pareci� rebotar ayer con consistentes subidas del 3% durante buena parte de la sesi�n tras considerar parte de los inversores que la fusi�n a�n puede reconducirse al dar se�ales los Escribano de que la operaci�n est� solo aparcada, no finiquitada.Sin embargo,
Indra termin� vi�ndose arrastrada por, entre otros factores, las dudas globales sobre el futuro de la econom�a y cerr� plana, repuntando apenas un 0,50% y cerrando una semana dantesca para el valor, que pierde m�s de un 15% de su capitalizaci�n por los movimientos desatados por el
Gobierno desde que se reactivaron las dudas respecto al futuro de �ngel Escribano al frente de la compa��a.Una factura de m�s de 1.500 millones de euros de la que el propio
Gobierno, en tanto que es el principal accionista , es el primer damnificado, con p�rdidas para Sepi que rebasan los 400 millones de euros. El impacto supone cerrar la semana en 50 euros por t�tulo y borrar en apenas cuatro d�as todas las subidas que la compa��a de defensa acumulaba durante el a�o, impulsada por la presentaci�n de unos resultados r�cord (que hicieron subir la acci�n un 20% hace menos de un mes) y el contexto favorable de creciente incertidumbre global por el conflicto de Ir�n y Oriente Pr�ximo.