Irán disparó dos misiles balísticos contra la base militar estadounidense-británica de Diego García en el océano Índico, según informó hoy la agencia de noticias semioficial Mehr. El Ministerio británico de Defensa condenó esta mañana estos “peligrosos” ataques
Iraníes.Aviones de la RAF y otros recursos militares británicos están protegiendo a la población y al personal británicos en la región, declaró el ministerio en un comunicado.El
Wall Street Journal había informado previamente que Irán había lanzado dos misiles balísticos de alcance intermedio hacia la base, pero que no la alcanzaron. No está claro a qué distancia de la isla pasaron los misiles, situada a unos 4.000 kilómetros de Irán, un trayecto equivalente al que separa Teherán de Bruselas, la capital comunitaria.Uno de los misiles falló en vuelo, mientras que un buque de guerra estadounidense disparó un interceptor
SM-3 contra el otro, aunque no se pudo determinar si la intercepción tuvo éxito, según informó el mismo periódico. La base, un aeródromo estratégico con capacidad para bombarderos furtivos B-2, no sufrió daños, según una persona familiarizada con el asunto que habló bajo condición de anonimato, explica
Bloomberg. Este ataque supone la primera vez en las tres semanas de guerra que se tiene conocimiento del uso de Teherán de armas con ese alcance.Mehr afirmó que atacar la base era un “paso significativo... que demuestra que el alcance de los misiles
Iraníes supera con creces lo que el enemigo había imaginado”.Ubicación exacta del atolón Diego García, en el océano Índico MapsArmas con un alcance de casi 4.000 kilómetros podrían poner en riesgo de ataque a importantes ciudades europeas, como Londres o París. Sin embargo, se desconoce si Teherán posee más misiles balísticos de alcance intermedio.“Nadie, absolutamente nadie, imaginó” que Irán tuviera misiles con ese alcance, afirmó
William Alberque, investigador principal del Pacific Forum con sede en Europa. “Esto significa que probablemente utilizaron un misil modificado, quizás un prototipo”, lo que indica que Teherán aún dispone de almacenes o talleres para realizar dichas modificaciones.Personal militar estadounidense retira municiones de ataque directo conjunto (JDAM) de un bombardero B-1 Lancer de la Fuerza Aérea de EE. UU. en la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra HENRY NICHOLLS / AFPIrán podría haber reducido el peso de un misil existente o incluso haberle quitado la ojiva para aumentar su alcance, explicó Alberque. También podría tratarse de un diseño modificado único, añadió.El ministro de Exteriores
Iraní, Abás Araqchí, advirtió el viernes al primer ministro británico, Keir Starmer, de que ponía “vidas británicas en peligro” al dejar utilizar sus bases a Estados Unidos.Aficionados a la aviación toman fotografías mientras un bombardero estratégico B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos despega de la base aérea de Fairford, Inglaterra, este jueves Leon Neal / Getty“La mayor parte del pueblo británico no quiere tomar parte en la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán. Ignorando a su pueblo, Starmer está poniendo vidas británicas en peligro al permitir que las bases británicas sean usadas para la agresión contra Irán”, dijo Araqchí, en un mensaje en X. Y zanjó: “Irán ejercitará su derecho a la legítima defensa”.El Gobierno británico confirmó ayer que Estados Unidos está utilizando bases británicas para llevar a cabo “operaciones defensivas” destinadas a “neutralizar” los ataques contra buques perpetrados por Irán en el estrecho de Ormuz.Esta imagen publicada por la Armada de los Estados Unidos muestra una vista aérea de Diego García, en el archipiélago de Chagos Ap-LaPresseLa base de Diego García es un centro neurálgico para las operaciones estadounidenses en Oriente Medio y más allá. Estados Unidos la ha descrito como una plataforma prácticamente indispensable para las operaciones de seguridad en Oriente Medio, el sur de Asia y África Oriental. Con una dotación de unos 2.500 efectivos, en su mayoría estadounidenses, ha apoyado las operaciones militares de Estados Unidos desde Vietnam hasta Irak y Afganistán. En el 2008, Estados Unidos reconoció que también se había utilizado para vuelos clandestinos de extradición de sospechosos de terrorismo. El año pasado, Estados Unidos desplegó varios bombarderos B-2 Spirit con capacidad nuclear en Diego García en medio de una intensa campaña de ataques aéreos contra los rebeldes hutíes de Yemen.