A falta de electricidad, la esperanza ilumina
Cuba: la
Internacional Progresista ha roto el “bloqueo” de la isla –inexistente, empezamos por mentir a las primeras de cambio– y está entregando asistencia por mar y aire, inspirada en el éxito de taquilla de la flotilla de Gaza. Lorenzo Hernandez / Reuters¡Qué afición por defender dictaduras bajo las cuales personas como ellos llevarían años entre rejas o exiliados, el estatus de centenares de miles de cubanos decentes!El elenco de personalidades desplazadas a la isla para “visibilizar” la entrega de material reúne a la flor y nata del progresismo europeo: el laborista
Jeremy Corbyn, el exvicepresidente
Pablo Iglesias o
Gerardo Pisarello, candidato a la alcaldía de
Barcelona por los comunes y gran aficionado a cruzar el charco a cuenta del erario. Tampoco falta el apoyo de
Greta Thunberg y
Ada Colau.Tras el éxito de taquilla de la flotilla de Gaza, llega ahora “salvemos una dictadura ineficaz”Al parecer, las penurias y la represión que sufren los cubanos se deben exclusivamente a Estados Unidos y no a una “revolución” fracasada y a un comunismo que–a diferencia de
China o
Vietnam–no ha encontrado en 66 años tiempo para modernizar la economía y dejarse de burocracias absurdas. ¡Tiene mérito que
Cuba se vea obligada a importar azúcar!Bienvenida sea la ayuda para un pueblo que sufre, obscena es esta “solidaridad” que aspira a prolongar una dictadura agonizante y la incompetencia de unos enchufados que han llevado a
Cuba al colapso. La isla nunca fue mísera, como algunos países del entorno, y en 1958, año previo a Fidel, tenía unos índices de desarrollo muy superiores a los de España.Las maneras de la Administración Trump son zafias, pero en
Cuba no hay petróleo que “robar”, sólo un pueblo que anhela el fin de un régimen policial –esos chivatos de barrio...– y de miserias que no se corresponden con el potencial de la isla. ¿Visitarán algún hospital donde los pacientes tienen que llevar medicamentos y gasas para su estancia? ¿Tendrán cinco minutos para saludar al disidente Álvarez Rensoler, tras su huelga de hambre (encarcelado por unas pintadas)? Si aman
Cuba, contribuyan a una transición. El resto es postureo y fanatismo ideológico a cuenta de los pobres cubanos...Nacido en
Barcelona, licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y becado un curso en la Missouri-Columbia University, entró en 'La Vanguardia' en 1982, donde ha hecho casi de todo. Corresponsal en Hong Kong (1987-1993), Washington (1993-96) y París (1996 al 2000). Ha cubierto tres elecciones presidenciales en EE.UU., tres en Francia, las guerras de Kuwait, Irak, Ucrania y Gaza, los funerales de Hiro Hito, Rajiv Gandhi, Deng Xiaoping, Nixon o Hassan II, el 11-S de Nueva York, el accidente nuclear de Fukushima así como tres mundiales de fútbol y los JJ.OO de Seúl,
Barcelona, Atlanta y Atenas. Redactor jefe de Internacional y actualmente articulista del diario. Ha perpetrado tres libros: 'Menuda tropa', 'Esta ronda la pago yo' y 'Cuando de dejan'.