NEWSAR
Multi-perspective news intelligence
SRCEl Confidencial
LANGES
LEANCenter
WORDS3 040
ENT12
SAT · 2026-03-21 · 04:00 GMTBRIEF NSR-2026-0321-27630
News/El tripartidismo y el agujero de Irán: el análisis del Comit…
NSR-2026-0321-27630Analysis·ES·Political Strategy

El tripartidismo y el agujero de Irán: el análisis del Comité Editorial de El Confidencial

El Comité Editorial de El Confidencial celebró su primera reunión del año para analizar los resultados de las elecciones en Castilla y León, Aragón y Extremadura, así como la situación en Irán. Expertos como José Antonio Zarzalejos, Nacho Cardero, Ignacio Varela y Pablo Pombo participaron en el debate.

El ConfidencialEl ConfidencialFiled 2026-03-21 · 04:00 GMTLean · CenterRead · 13 min
El tripartidismo y el agujero de Irán: el análisis del Comité Editorial de El Confidencial
El ConfidencialFIG 01
Reading time
13min
Word count
3 040words
Sources cited
1cited
Entities identified
12entities
Quality score
100%
§ 01

Briefing Summary

AI-generated
NEWSAR · AI

El Comité Editorial de El Confidencial celebró su primera reunión del año para analizar los resultados de las elecciones en Castilla y León, Aragón y Extremadura, así como la situación en Irán. Expertos como José Antonio Zarzalejos, Nacho Cardero, Ignacio Varela y Pablo Pombo participaron en el debate. El análisis electoral se centró en la victoria del bloque de la derecha y el crecimiento de partidos como el PP y Vox en varias regiones. Se concluyó que existe una tendencia generalizada del electorado español hacia la derecha, con posibles implicaciones para futuras elecciones, incluyendo las generales. Además, se discutieron las consecuencias económicas de la situación en Irán y los planes de Estados Unidos e Israel en la región.

Confidence 0.90Sources 1Claims 5Entities 12
§ 02

Article analysis

Model · rule-based
Framing
Political Strategy
Tone
Measured
AI-assessed
CalmNeutralAlarmist
Factuality
0.40 / 1.00
Mixed
LowHigh
Sources cited
1
Limited
FewMany
§ 03

Key claims

5 extracted
01

The PP has experienced a slight growth (except in Aragon) and Vox has experienced strong growth in Extremadura and Aragon.

factualIgnacio Varela and Pablo Pombo
Confidence
0.90
02

The elections in Castilla y León, Aragón and Extremadura have had an "important strategic effect".

quoteEl Confidencial Editorial Committee
Confidence
0.90
03

Within the left-wing bloc, the PSOE has experienced a marked decline (except in Castilla y León).

factualIgnacio Varela and Pablo Pombo
Confidence
0.80
04

The right-wing bloc has decisively won over the left-wing bloc in Castilla y León, Aragón and Extremadura.

factualIgnacio Varela and Pablo Pombo
Confidence
0.80
05

During this legislature, a geological movement of the Spanish electorate towards the right has crystallized.

predictionIgnacio Varela
Confidence
0.70
§ 04

Full report

13 min read · 3 040 words
Las elecciones de Castilla y León, Aragón y Extremadura han tenido un "efecto estratégico importante" porque han clarificado las incógnitas que había sobre la mesa a derecha e izquierda. Para profundizar en su análisis, el Comité Editorial de El Confidencial celebró su primera reunión del año, en la que también se debatió sobre la guerra en Irán, sus consecuencias económicas y los planes de Estados Unidos e Israel. El Comité, presidido por José Antonio Zarzalejos, contó con la asistencia de José Antonio Sánchez, presidente ejecutivo y editor de El Confidencial; Nacho Cardero, director del periódico; los directores adjuntos Carlos Sánchez, Ángel Villarino y Miquel Roig; Alberto Pérez Giménez, subdirector de Nacional; Rebeca Fernández, redactora jefa y jefa de Opinión; Javier Jorrín, periodista de Economía; Ignacio Varela y Pablo Pombo, analistas del diario y consultores políticos; Ramón González Férriz, periodista y columnista del periódico; Joaquín de Fuentes Bardají, socio director del despacho de abogados Escalona & De Fuentes, responsable de su departamento de Derecho Público y abogado del Estado en excedencia; y Fernando Abril-Martorell, consejero delegado de Urbaser y expresidente de Indra. El encuentro arrancó con la ponencia de Ignacio Varela y Pablo Pombo, que analizaron los resultados de Extremadura, Aragón y Castilla y León, y sus posibles proyecciones generales. A pesar de tratarse de territorios con historias electorales diferentes, realidades socioeconómicas y sociodemográficas muy específicas, y contar con candidatos muy distintos, los grandes rasgos del mapa de votos son muy similares. El primero de ellos es la victoria contundente del bloque de la derecha sobre el de la izquierda: en todos los casos, la ventaja de la derecha ha aumentado desde la convocatoria anterior (2022/2023). "Esta tendencia coincide con la que se espera en Andalucía, en la mayoría de las comunidades autónomas excepto Cataluña, País Vasco y Navarra (que cuentan con sistemas de partidos propios por el protagonismo de las fuerzas nacionalistas) y con lo que anticipan las encuestas sobre las elecciones generales", avanzó Varela. Para el analista, es razonable concluir que, durante esta legislatura, "ha cristalizado un movimiento geológico del electorado español hacia la derecha sin que se adivinen a medio plazo factores no meramente coyunturales que lo inviertan". El segundo rasgo es el crecimiento leve del PP (salvo en Aragón) y el crecimiento fuerte de Vox en Extremadura y Aragón. "En esos territorios, dos tercios de los votantes de la derecha apoyan al PP y un tercio a Vox. Son porcentajes muy aproximados a los que se dan a nivel nacional. Pese a la tendencia fuertemente alcista de la extrema derecha, la hegemonía del PP en su espacio sigue siendo sustancial", precisó. El tercero es que, dentro del bloque de la izquierda, se registra un descenso acusado del PSOE (salvo en Castilla y León) y el hundimiento de las fuerzas a su izquierda (excepto en Extremadura y la CHA en Aragón). "En Extremadura, el PSOE se hunde sin que lo compense la subida de los partidos a su izquierda (concurrieron juntos). En menor medida, lo mismo sucede en Aragón, donde sólo la mejoría de CHA salva al izquierdismo de la catástrofe. En Castilla y León sucede lo contrario: el espacio originalmente podemita tiende a la desaparición sin que ello redunde en una mejora significativa del PSOE (aunque sí le permite mantener su resultado anterior y ganar dos escaños por un milagro en el juego de los últimos restos)". A continuación, está el aumento de la ventaja del PP respecto al PSOE, en unos comicios en los que las cifras de participación fueron "aceptables, ligeramente por encima de las convocatorias anteriores". La quinta característica similar es la era del tripartidismo. "La fragmentación y el hundimiento de la ultraizquierda de ámbito nacional (IU, Sumar, Podemos) y la tendencia descendente de las fuerzas regionalistas y provincialistas (salvo la CHA en Aragón) ofrecen un mapa político tripartidista, donde PP, PSOE y Vox ocupan prácticamente todo el espacio político. Dos partidos de derecha y uno de izquierda monopolizarán la representación política en España en los próximos años". Solo alterará ese panorama la presencia de fuerzas nacionalistas en Cataluña, País Vasco y Galicia. Tras estas elecciones, el PP parece haberse acomodado plenamente a la dinámica de bloques, "tras comprobar que la suma PP-VOX le garantiza mayorías confortables de Gobierno en la mayor parte de los casos", apuntaron Varela y Pombo. En su opinión, ha aprendido a manejar mejor las expectativas y ha optado por "una vía de tratamiento confrontativo con Vox en las campañas sin inhabilitar los acuerdos postelectorales". "El modelo de campaña de Castilla y León será el patrón más frecuente en las próximas campañas del PP". Por el contrario, "el frentismo bipolar deja al PSOE prácticamente solo en el espacio de la izquierda" con la única ayuda de los nacionalistas y, aun obteniendo buen resultado como partido, "lo aleja decisivamente de la probabilidad de gobernar". De igual modo, se comprueba que el PSOE mejora su rendimiento electoral "cuando territorializa sus campañas sin convertirlas en plebiscitos sobre el Gobierno nacional, y cuando sus candidatos presentan más autonomía y no aparecen como meros delegados del presidente del Ejecutivo". Opinión En lo que se refiere a Vox, permanece en alza, le funciona "la estrategia de lepenización", es decir, la búsqueda del voto impugnatorio en población precaria y socialmente periférica al margen de su ideología, pero tiene "dificultades estratégicas" para resolver el problema del bloqueo y de su participación o no en los Gobiernos. "La solución de gobernabilidad que ahora se tome marcará el camino para las autonómicas y municipales de 2027 y, quizá, para las generales", resaltaron. Por último, "la izquierda originalmente podemita tiende a la irrelevancia electoral", aunque siempre quedará un núcleo de votantes, articulados operativamente desde el PCE, que son "emocionalmente incompatibles con el voto al PSOE. En todo caso, el experimento iniciado por Iglesias en 2014 puede darse por extinguido". Para las elecciones andaluzas, que se podrían convocar entre el 31 de mayo y la primera quincena de junio, las encuestas sugieren que el PP estaría cerca de la mayoría absoluta, pero sin alcanzarla por la fuerte subida de Vox. Para el PSOE, se espera una bajada respecto a su resultado previo. Al margen de que el calendario electoral se prolongará hasta 2027, con las municipales y autonómicas de mayo del próximo año, y de que se mantienen las incógnitas sobre un posible adelanto de las generales y los comicios catalanes, lo que ha quedado claro es que "se ha consolidado una mayoría social y electoral sólida de la derecha". Según Varela, eso ha terminado de despejar "la gran incógnita estratégica en la que ha estado debatiéndose el PP durante meses: qué hacer con Vox", y convence a los populares de que deben olvidar "la ensoñación de gobernar autónomamente". "Están ante la posibilidad de casi expulsar al sanchismo prácticamente de todos los gobiernos relevantes", indicó. Desde el punto de vista de Vox, "han visto que su rol de partido impugnatorio no da para más, y no tienen ninguna esperanza a medio plazo, en esta década, de superar al PP". En el lado del PSOE, Pombo consideró que este ciclo ha hecho que Pedro Sánchez pase de "pensar en la presidencia a pensar en la supervivencia". "La opción de ganar el Parlamento en términos de bloque se rompe, y aspira a mantener un buen resultado del Partido Socialista". Tras esta ponencia, el Comité Editorial debatió sobre las opciones del PSOE para cambiar sustancialmente el estado de los bloques, la estabilidad de un posible Gobierno nacional de PP y Vox y las relaciones que podría mantener con las formaciones independentistas. Opinión TE PUEDE INTERESAR No busquen más, ahí tienen a Sánchez José Antonio Zarzalejos El coste de la guerra Javier Jorrín centró su intervención en la situación actual de la economía española y los posibles efectos que puede tener sobre ella la guerra en Oriente Medio. Para empezar, el conflicto ya ha provocado una nueva ola inflacionista cuya magnitud dependerá de la duración de los ataques. Sin embargo, señaló que es pronto para hablar de una crisis energética: "El precio del petróleo en euros constantes es inferior al del decenio 2006-2014: 89 euros en la actualidad frente a los 91 euros de media en ese periodo. El pico de precios de la guerra de Ucrania fue de 128 euros, un 43% por encima del nivel actual". A este respecto, destacó que para España las renovables y la nuclear son la única posibilidad de tener "autonomía estratégica" en el suministro de energía. "En el año 2021, en torno al 51% de las horas de luz tenían un precio determinado por el gas, ahora ha caído hasta el 15%. Esto ha provocado que se desacople el precio de la electricidad en España con el del gas". No obstante, nuestro país tiene un problema de electrificación, ya que apenas el 25% de la energía que se consume es eléctrica y la mayor parte sigue siendo petróleo y gas. "En total, casi dos terceras partes de la energía que consume España siguen siendo importadas. Es una cifra similar a la media europea, pero con el potencial renovable que tenemos, estamos desperdiciando una gran oportunidad. Acelerar la electrificación del país no sólo exige montar más centros de producción de eólica y solar, sino invertir en la red eléctrica, aumentando los puntos de conexión y garantizando la seguridad del suministro". Para Jorrín, el verdadero riesgo inflacionista se produciría con los efectos de segunda ronda: la crisis llegará si el precio de la energía permea por el tejido productivo. "Preocupan especialmente los alimentos frescos por el coste de los fertilizantes en el inicio de la campaña de siembra. Estos alimentos siguen subiendo cerca de un 6% interanual, por lo que es un segmento muy proclive a acelerar en las próximas semanas". Además, el problema energético va a generar un nuevo impulso del gasto público. El Ejecutivo aprobó este viernes un paquete de medidas, pero hay otros gastos estructurales dependientes de la inflación, como las pensiones, y surgirán nuevas demandas de colectivos para mejorar sus rentas. No obstante, "España no tiene margen fiscal para aprobar un gran paquete de ayudas públicas, la inercia del gasto con los compromisos que se han adquirido ya supera los límites de gasto para todo el año". "Con las nuevas reglas fiscales, el déficit ya no es el indicador sujeto al compromiso, sino el gasto. Esto es un cambio radical porque, aunque los ingresos públicos aumenten mucho gracias a la inflación, esto no dará más margen fiscal al Gobierno de cara al cumplimiento de las reglas fiscales. Si la guerra se prolonga, la Comisión Europea se verá forzada a activar la cláusula de escape", matizó. Respecto al panorama general, Jorrín explicó que España ha crecido mucho en los últimos años. De hecho, este verano superará los 22,5 millones de ocupados y el PIB del año se quedará cerca de los 1,8 billones de euros, según las previsiones del BBVA Research. Sin embargo, el impacto del crecimiento en la calidad de vida de la población está siendo muy limitado porque el incremento "beneficia principalmente a quien encuentra un trabajo, pero queda pendiente la mejora del poder adquisitivo real de quienes estaban ya ocupados". En definitiva, "el verdadero reto es cambiar un crecimiento extensivo por otro intensivo. Y la forma de lograrlo es la productividad. Durante los últimos años, el Gobierno se ha centrado en la redistribución del pastel, ahora hay que buscar fórmulas para agrandarlo". A pesar de que se ha producido una leve mejora de la productividad, esta sigue siendo escasa. El PIB por hora trabajada ha crecido apenas un 0,6% anual en las tres últimas décadas, aunque desde 2022 ha avanzado un 1% anual. La productividad es aún más importante en un contexto de envejecimiento de la población, ya que "en los años de mayor jubilación de la generación del baby boom el factor demográfico restará 1 punto al PIB per cápita al año" y, para compensar este descenso, la productividad tendría que crecer 2,5 veces por encima de su media histórica. El futuro de EEUU, Israel e Irán Por último, Ramón González Férriz hizo un balance de la guerra en Irán, en la que este país está desplegando la estrategia de respuesta que llevaba décadas preparando ante un eventual ataque: provocar un aumento del precio del petróleo y el gas, en parte mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz, y apuntar a los aliados de Estados Unidos en la región para crear "brechas en la coalición y generar un elemento de disuasión ante posibles ataques futuros". Opinión Tras la débil respuesta de Irán a los bombardeos del verano pasado, es posible que EEUU e Israel pensaran que este sería incapaz de reaccionar, y que, tras las protestas masivas de diciembre y enero, "el hartazgo ante la crueldad y la ineptitud económica del Gobierno Iraní conduciría a un derrocamiento del régimen". O, al menos, que podría quedar en manos de fuerzas más dispuestas a negociar las exigencias estadounidenses para finalizar el plan nuclear, desmantelar el programa de misiles balísticos y acabar con la financiación de milicias como Hamás y Hizbulá. Pero eso no ha sucedido. En el plano exterior, Estados Unidos e Israel tenían tres objetivos. El primero era desbaratar toda la infraestructura militar que el régimen de los ayatolás ha construido durante 50 años sin apenas oposición, y eso sí se está cumpliendo: los bombardeos han destruido la mayoría de lanzaderas de misiles desde las que Irán puede atacar a Israel, las defensas aéreas también han quedado destruidas, y la armada está prácticamente aniquilada, aunque el país mantiene el control del estrecho de Ormuz gracias a las minas. Ahora, están atacando las fábricas de misiles, los centros de investigación y los almacenes, además de las sedes en las que se desarrolla lo necesario para el plan nuclear. Este propósito, puramente militar, se está completando. Al comienzo de la guerra, Donald Trump y Benjamin Netanyahu buscaban un cambio de régimen. A pesar de la muerte de Alí Jamenei y otros altos funcionarios del régimen, esto no ha sucedido porque la estructura del Estado Iraní es muy robusta, y la Guardia Revolucionaria, que cuenta con unos 200.000 efectivos, "ha podido aumentar la represión a la disidencia y tiene un control casi total sobre el país". Opinión "Muchos Iraníes que eran partidarios de la intervención estadounidense hoy están perplejos porque esta está destruyendo infraestructuras básicas y matando a civiles, pero no apuesta verdaderamente por un cambio de régimen. Es posible incluso que haya aumentado el compromiso de muchos Iraníes con su nación, también por miedo a que una caída del régimen genere un vacío de poder y un caos parecido al que se vio en Irak o Afganistán. La reputación de Reza Pahlavi, que sigue apoyando la acción estadounidense, ha quedado maltrecha en el interior del país", argumentó González Férriz. Este objetivo, "que Trump y Netanyahu ya no mencionan", ha sido un fracaso y es la señal de una tendencia clara en la acción exterior de EEUU durante décadas: "Es capaz de imponer sus objetivos militares, pero no los políticos". El ataque también tenía varios fines geopolíticos, entre los que están evidenciar "el compromiso político inquebrantable de Estados Unidos con Israel; demostrar la capacidad estadounidense para tomar decisiones unilaterales y lograr sus metas cómodamente gracias a su superioridad militar sin necesidad de aliados; y aislar a China -que compraba el 100% del petróleo Iraní-, destruyendo los regímenes que cooperan más intensamente con ella". Hoy los tres han fracasado y, si la guerra se prolonga, los planes de Israel y EEUU pueden divergir porque "el primero está más interesado en un cambio de régimen que el segundo, y puede permitirse una guerra más larga que este". De hecho, algunas voces republicanas han comenzado a culpar a Israel de engatusar a Trump para iniciar la guerra y ello puede conducir a un giro antiisraelí del conservadurismo estadounidense, que ya es "incipiente". En el plano interior, la guerra está teniendo un fuerte impacto, aunque por ahora no sea políticamente decisivo. En un contexto de gran polarización negativa, "los votantes conservadores muestran un notable apoyo a la guerra, de alrededor del 65%, a pesar de que el líder republicano había prometido que no iniciaría más choques en Oriente Medio". Pero no ha conseguido el efecto rally around the flag que suelen obtener los presidentes estadounidenses cuando declaran hostilidades. En 1990, "George Bush padre consiguió un apoyo del 80 con Irak, mientras que hoy solo un 40% apoya a Trump. La polarización es absoluta y aumentará cuando los demócratas se nieguen a aumentar la financiación para la guerra", auguró. Opinión Aunque Estados Unidos es autosuficiente energéticamente, el conflicto ha aumentado el precio de la gasolina y el diésel alrededor de un 25%, a niveles pospandemia. Esto supone un duro golpe para quienes votaron al republicano con la promesa de que no entraría en más guerras, reduciría la inflación y bajaría los precios de los productos básicos que ascendieron durante la presidencia de Joe Biden. "Trump seguirá contando con el apoyo de su base, que parece creer su mensaje actual: la subida de precios es momentánea y dará pie a un gran descenso cuando haya terminado la guerra, en cuestión de semanas. Pero ese apoyo descenderá si los ataques se alargan y el Gobierno no consigue explicar en qué beneficia a los intereses de Estados Unidos". Para concluir, González Férriz calificó de "llamativo" que hasta ahora Trump y su equipo no hayan sabido explicar los motivos de la guerra ni sus objetivos. Esto último puede tener una explicación táctica: "Si no se dice, es más fácil poner fin a la guerra y declarar la victoria cuando sea más oportuno por razones políticas". En caso de que el conflicto termine pronto, podría tener un impacto marginal en las elecciones de noviembre. El problema es que esa decisión ya no está en manos del líder republicano: "Aunque él ponga fin a los bombardeos, Irán tiene incentivos para seguir bloqueando Ormuz y bombardeando a los países aliados del Golfo". Al finalizar ambas ponencias, los asistentes analizaron cómo la duración de la guerra determinará el impacto sobre la economía española, y debatieron sobre el estado actual del sistema norteamericano, los riesgos de la burbuja de la inteligencia artificial y las fórmulas para afrontar los retos a largo plazo.
§ 05

Entities

12 identified
§ 06

Keywords & salience

10 terms
elecciones
0.80
extremadura
0.70
bloque de la derecha
0.70
guerra en irán
0.60
bloque de la izquierda
0.60
castilla y león
0.60
tripartidismo
0.60
aragón
0.60
elecciones generales
0.50
electorado español
0.50
§ 07

Topic connections

Interactive graph
No topic relationship data available yet. This graph will appear once topic relationships have been computed.