Después de muchos años de espera –está cerrado desde 2017– el
Teatro Principal de
Barcelona ha iniciado las obras para poder recuperar sus actividad cultural. Un acuerdo entre
Atir Hospitality y la propiedad, la familia Balañá, ha permitido desencallar por fin el proyecto que rescatará del olvido el que es el teatro más antiguo de la ciudad y que, después de unos trabajos que durarán 30 meses, integrará este histórico equipamiento en el eje cultural de la renovada
Rambla.En una primera fase de las obras se efectuará la rehabilitación integral de la fachada que da a la
Rambla, incluidos sus vitrales originales de ocho metros de altura, que serán restaurados de manera artesanal.El proyecto lleva la firma de
Batlleiroig y es fruto del acuerdo entre
Atir Hospitality y la familia Balañá“El
Teatro Principal forma parte de la historia cultural de
Barcelona y creemos que un espacio con este legado merece recuperar y ampliar su función para que vuelva a ocupar un lugar central en la vida cultural de la ciudad”, afirma
José María Trénor, fundador y director de
Atir Hospitality. “Más allá de la recuperación arquitectónica, lo importante es que el Principal vuelva a abrir sus puertas para que los artistas, músicos y los barceloneses conecten de nuevo con la tradición cultural del final de la
Rambla”, añade el máximo responsable de este grupo especializado en la inversión, desarrollo y gestión de activos hoteleros, entre ellos el
Cotton House la de Gran Via de
Barcelona. El acuerdo con Balañá es por un derecho de superficie de 50 años.El proyecto arquitectónico lleva la firma de
Batlleiroig y se propone preservar las características patrimoniales de espacios como la
Cúpula Venus, el
Teatro Latino y el viejo frontón, así como del Principal propiamente dicho, reconstruido en 1934 después de varios incendios y con una decoración de estilo Art Déco. El edificio se integrará con la nueva
Rambla, que penetrará de forma sutil en el centro cultural.El nuevo
Teatro Principal está concebido como un espacio de programación cultural polivalente que acogerá teatro, teatro musical, música en vivo y exposiciones temporales, además de una oferta de restauración. Cuenta con el asesoramiento de un consejo formado por
Jordi Sellas,
Julia Gómez Cora y Ventura Barba, que contribuirán a definir el proyecto escénico. La transformación del Principal requerirá una inversión que las primeras estimaciones sitúan en torno a los 45 millones de euros.La recuperación del Principal es una buena noticia para una
Rambla que aspira a recuperar identidad barcelonesa y también para la oferta cultural de la ciudad. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XVI, cuando entre 1597 y 1603 se construyó en este emplazamiento un primer corral de comedias conocido como Teatro de la Santa Creu, vinculado al antiguo Hospital de la Santa Creu, que destinaba los ingresos de las representaciones a financiar su actividad asistencial.Lee tambiénA lo largo de su historia, el edificio ha sido reconstruido y remodelado en varias ocasiones, lo que ha ido reforzando su carácter ecléctico. Un incendio lo destruyó en 1787 y obligó a levantar un nuevo teatro, que fue inaugurado apenas un año después. El nombre de
Teatro Principal fue adoptado en el siglo XIX y en 1847 el arquitecto Francesc Daniel Molina dirigió una reforma integral que le dio su actual configuración.La recuperación del Principal completará el eje cultural de la
Rambla, que a sus centros ya existentes (Virreina, Santa Mónica, Liceu, Poliorama...) sumará en los próximos años el Centre d’Arts Digitals, en la antigua Foneria de Canons, y el nuevo Capitol, en el otro extremo de la
Rambla.Periodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en La Vanguardia