¿A qué se refiere exactamente quien dice “son cosas de niños”? A veces, se baja la mirada y se esconde en ese gesto una verdad que no se quiere mirar de frente: el bullying existe, las palabras duelen y los gestos no son inofensivos. El reciente ejemplo de
Sandra Peña solo es la punta del iceberg. Existen muchos más casos que no que no salen a la luz porque su final no ha sido trágico. Esta violencia no recae solo sobre la víctima, sino también sobre su familia. En un mundo donde el agresor sale victorioso, las víctimas deben cargar con las consecuencias de algo que nunca debió ocurrir. Son ellas las que tienen que aprender a vivir con miedo en una vida que otros les arrebataron.
Belén Acedo Sayavera.
Badajoz¿Dónde están los líderes europeos?Mirando a
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y a su Gobierno podemos pensar que no son amigos, ni siquiera aliados. Reclamaban
Groenlandia, manifestaban que podían decidir sobre los Presupuestos del
Estado español y no han contado con nadie para entrar en guerra contra
Irán. Entonces, ¿dónde está un nuevo
De Gaulle o los Chirac y Schröder, jefes de Gobierno de Francia y Alemania que se opusieron a la Segunda Guerra del Golfo de Bush hijo?
Bernardo de Llobet Collado. MadridMuchas graciasEl pasado martes, falleció mi única hermana debido a un colangiocarcinoma, un cáncer poco frecuente, silencioso y de mal pronóstico. La locura familiar que se desata con el diagnóstico nos llevó a encontrar por casualidad la existencia de una asociación específica para este tipo de tumores, Atuvibi. Mi familia y yo queremos dar las gracias por la existencia de este tipo de asociaciones, pues son un soplo de aire fresco y un punto de apoyo e información imprescindible para los pacientes y sus familiares. Y una vez más, junto a la gratitud por tener un sistema público de salud, del que mi hermana formó parte como excelente profesional de la enfermería, hay que insistir en que se invierta en investigación, pues es la única esperanza para ciertas enfermedades. María Jesús Romero Molina. Ciudad RealFeministas frente al odioDía tras día, insultos, ofensas, reglas, lecciones, acoso; creyendo proteger su coto privado de caza. Sufrimos constantes amenazas de los amantes de pulsera patriota por ser de izquierdas y defender nuestra ideología sin ofender ni desmerecer a nadie. Alimentan el odio sin más causa que unos pensamientos arcaicos y casposos. Les guste más o menos, tenemos voz para decirles que vamos a gritar, que vamos a protestar. Que no sigue siendo no, que no van a poner patas arriba nuestras ideas. Quedó atrás el 36, quedó atrás tener la boquita cerrada. Apropiarse de nuestra vestimenta, controlar si vamos a tirar la basura o a tomar café con una amiga. Se acabó tener hijos porque sí. Por desear ser madre o no serlo: casada o soltera, con pareja o sin pareja, y decidiendo de quién nos enamoramos. Pongamos el acento en 2026 y dejen de decidir cómo, cuándo y dónde podemos hablar.Mercedes Melgarejo. Madrid