La primavera andaluza incluye, entre ferias y romerías, una nueva cita: las elecciones autonómicas que se celebrarán el próximo 17 de mayo. Así lo anunciaba
Juanma Moreno ayer por la tarde tras la reunión de Consejo de Gobierno, un movimiento calculado que, según trasladan fuentes de su entorno, comunicó dos horas antes al líder del PP,
Alberto Núñez Feijóo. La decisión pone fin a una legislatura que el Ejecutivo popular reivindica como un hito de estabilidad, aludiendo a que hacía catorce años que en la región no se agotaba un mandato en tiempo y forma.Esta fecha es “la más limpia” en el calendario, ha dicho en las entrevistas concedidas a lo largo de la mañana de hoy a distintos medios, y la que podría permitir una mayor participación del electorado y afrontar el verano “con un horizonte político despejado” y “plena capacidad institucional” en un contexto económico incierto. El mensaje de fondo que se ha querido destacar no es otro que la estabilidad frente a ruido.La convocatoria se ha formalizado este martes con la publicación del decreto en el
BOJA, que fija la campaña entre el 1 y el 15 de mayo y la constitución del nuevo Parlamento el 11 de junio. Desde ahora, los partidos políticos comienzan a reorganizarse y a trazar sus estrategias con el fin de obtener el apoyo de los ciudadanos.La receta de Moreno: estabilidad y moderaciónMoreno Bonilla ha vuelto a hacer gala del “éxito” de la vía andaluza y se ha mostrado convencido de que su partido, el PP, puede volver a revalidar el apoyo mayoritario que consiguió en los anteriores comicios. Su receta sigue siendo la misma que hace cuatro años le otorgó la mayor parte de los escaños del Parlamento andaluz: moderación, estabilidad y templanza. Pese a la crisis de los cribados sanitarios – un “terremoto” que hundió toda la cúpula de sanidad y que puso a su Ejecutivo contra las cuerdas- , el presidente insiste en que no hay otras alternativas beneficiosas para la región: o hay un “gobierno monocolor” sin injerencias de otros partidos (aludiendo a
Vox) con el que se puede actuar “desde la centralidad y para todos” o habrá “lío”, ha expresado en la
Cadena SER.Y, para reforzar su idea, ha hecho balance de su gestión con 64 leyes aprobadas, diálogo parlamentario “inusual”, menos impuestos y una economía que, en palabras del presidente, ha consolidado a
Andalucía como uno de los tres motores del país. “Con aciertos y errores”, ha dicho, pero siempre desde la “honestidad y el rigor”.“
Montero no representa ningún cambio ni regeneración democrática”Juanma MorenoPresidente de la Junta de AndalucíaEn una mañana inequívocamente electoral a su paso por los micrófonos de la COPE u Onda Cero, Moreno ha querido hacer un breve análisis del tablero de juego. Así, mientras las izquierdas deben reorganizarse para determinar la estrategia a seguir, el presidente se ha centrado en la candidata por el PSOE-A, María Jesús
Montero, que debe dimitir de su cargo de vicepresidenta en el Gobierno de España, para centrarse en su carrera electoral. “
Montero no representa ningún cambio”, ha dicho, “es la extensión del sanchismo en
Andalucía” basado en la política de arrinconamiento al PP. “No gobiernan para la mayoría”, ha recalcado, insistiendo en la región aún se recuerda “su gestión” en Sanidad. Con ello, ha querido destacar la etapa de la sevillana en los gobiernos de Chaves, Griñán o Susana Díaz para restarle la capacidad de ofrecer un proyecto “nuevo e ilusionante” a los votantes.
Montero, ha dicho el líder del PP-A, “puede dar pocas lecciones”, toda vez que ha señalado que los socialistas “parece que se han puesto nerviosos”.En cuanto a
Vox, Moreno ha insistido en que realizará su campaña sin mirar en exceso la estrategia del partido liderado por Gavira. “Podemos coincidir en algunos puntos, sobre todo en cuestiones económicas”, ha señalado, insistiendo en que la ultraderecha es una “fuerza sólida” con un “electorado fiel”, pero en otras cuestiones plantean políticas diametralmente opuestas. Hay entre ambas formaciones, tal cual lo ha explicado, una línea roja: el PP no hará políticas “radicales ni populistas”, y apuesta a que muchos de los votantes de la formación de Abascal apuesten por el PP para mantener la estabilidad y la calma que el Jefe del Gobierno andaluz defiende.“Cuanto menos hablemos de
Vox, mejor”Juanma MorenoPresidente de la Junta de AndalucíaLas claves estratégicas para el PP no son tanto entrar en lucha contra
Vox sino en movilizar al electorado. La mayor amenaza es la abstención y el “exceso de confianza” de un electorado que da por hecha la continuidad más que la competencia por la derecha. “Cuanto menos hablemos de
Vox, mejor”, ha resumido.Moreno ha aceptado sin reparos el cara a cara con sus adversarios políticos y ha anticipado una campaña áspera, incluso “sucia” por parte del PSOE-A, ha afirmado. Eso sí, ha rehusado en convertirla en un duelo permanente con
Vox: hablar cuando toque, sin obsesiones.El tablero se mueveLa convocatoria hecha pública ayer ha activado respuestas en cadena.
Vox ha celebrado la cita con las urnas. Su portavoz parlamentario, Manuel Gavira, ha proclamado que su formación está preparada para llevar a la Junta políticas de “sentido común” y capitalizar el descontento en servicios públicos, vivienda e inmigración. Desde el entorno de Moreno se desliza otra lectura: quien aspire a gobernar debe asumir las reglas institucionales y la responsabilidad de gestión.En el PSOE, por su parte, cierra de filas con
Montero como “la mejor candidata” para el “cambio”. El respaldo de ministros y dirección federal vino acompañado de una consecuencia mayor: la vicepresidenta primera deberá dejar el Gobierno para centrarse en la campaña, precipitando una nueva remodelación en La Moncloa. La propia
Montero ha vinculado el adelanto al desgaste sanitario y al temor del PP a un repunte socialista.A la izquierda del PSOE, Por
Andalucía ha apelado a la movilización para dar la “sorpresa”. Su candidato, Antonio Maíllo, confía en que el malestar por la sanidad y los servicios públicos erosione al Ejecutivo. Podemos confirmó que estará en la contienda, con Irene
Montero defendiendo presencia propia sin despejar aún alianzas.Más rotundo se ha mostrado el partido Adelante
Andalucía. Su portavoz, José Ignacio García, ha descartado facilitar un gobierno socialista si
Montero gana. Serán oposición y no integrarán su Ejecutivo, han advertido. La fragmentación en el bloque progresista continúa con una aritmética incierta.El descontento por la situación de la sanidad y de los servicios públicos, la baza de las izquierdas Después de la Feria de Abril de Sevilla y antes de la Romería del Rocío, los andaluces serán llamados a las urnas después de cuatro años del gobierno del PP liderado por Moreno Bonilla. Para el presidente, la elección del 17M para celebrar los comicios no ha sido una cuestión de estrategia sino de maximizar la movilización de los ciudadanos a las urnas. Junio, de hecho, quedó descartado por la próxima visita del Papa a la región. Ahora todo está listo para que comience la campaña electoral y que cada formación pueda presentar su idea de futuro.Moreno pide una mayoría “sensata” que dé confianza a la economía y evite ejecutivos condicionados. Minimiza el pulso con
Vox y dramatiza la abstención. Reivindica progreso en la tercera economía del país y apela a una forma de gobernar sin estridencias.
Vox celebra la cita con la ambición de entrar en el sistema, aunque para ello deba aceptar reglas autonómicas que cuestiona. El PSOE-A, con
Montero al frente, y las formaciones a su izquierda centrarán su ofensiva en el deterioro de los servicios públicos. La sanidad será el campo de batalla donde intentarán forzar un cambio de signo en la Junta.El 17 de mayo no solo renovará el mapa parlamentario andaluz. Servirá para medir si el relato de estabilidad del Ejecutivo resiste el desgaste acumulado y, especialmente, si la participación acompaña a un electorado al que el propio presidente señala como clave. Más que una pugna entre bloques, la cita se perfila como un test de movilizaciónCórdoba, 1984. Periodista. He desarrollado mi carrera en distintos medios de información editados en Sevilla, siempre buscando historias que reflejen la realidad en la que vivimos