Actualizado Martes, 24 marzo 2026 - 22:50El cord�n umbilical los uni� hace ocho a�os, cuando naci� el primer Gobierno de Pedro S�nchez. Ahora, ha llegado el momento de cortarlo, aunque la identificaci�n permanece. Mar�a Jes�s Montero formaba parte, hasta ahora, del club selecto de los ministros que han permanecido al lado de Pedro S�nchez desde que lleg� a
La Moncloa a lomos de la moci�n de censura. La decisi�n de Juanma MorenoBonilla de fijar las elecciones en Andaluc�a el 17 de mayo, obliga a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda a poner rumbo a su tierra como candidata, dentro de la estrategia ideada por el jefe del Ejecutivo de apostar por ministros candidatos para tratar de contener la fuerza de la derecha.Pero Montero no es una ministra m�s, ni una candidata m�s. Pr�cticamente sangre de su sangre en la �ltima d�cada. Ha formado parte del n�cleo duro de S�nchez, de su equipo m�s cercano. La n�mero dos del Gobierno y del PSOE. Ha participado, junto a �l y el ministro para la Presidencia, F�lix Bola�os, en las negociaciones con los partidos. Como titular de Hacienda ha lidiado con todos sus compa�eros. Fue portavoz del Ejecutivo. De ah� que los comicios andaluces no s�lo sean una batalla por la Junta, sino tambi�n un examen a
La Moncloa.Porque Montero es S�nchez y S�nchez es Montero. Y esa vinculaci�n obliga al presidente del Gobierno a implicarse en la campa�a, porque no s�lo est� en juego Andaluc�a. Los comicios, con una candidata tan unida a
La Moncloa, ser�n una suerte de examen al Ejecutivo. No es que S�nchez vaya a ejercer de candidato in pectore, como sucede en
Vox con
Santiago Abascal, pero s� se va a �volcar�, tal y como confirm� ayer la propia Montero en el lanzamiento de su candidatura.En el partido siguen considerando que la presencia del presidente del Gobierno espolea la participaci�n y sirve de acicate a los suyos. �Pedro siempre suma�, se�alan quienes han estado al pie de las �ltimas campa�as. Pero la implicaci�n de S�nchez no s�lo se explica en la necesidad de defender su acci�n de Gobierno, que eso es lo que personifica la candidatura de Montero, sino en parar la sangr�a socialista en un territorio que tradicionalmente ha sido un feudo del partido y que es muy importante en el camino que lleva a
La Moncloa. Es verdad que en los �ltimos a�os Catalu�a ha sustituido a Andaluc�a como motor socialista, pero sigue siendo un puntal fundamental.En el Gobierno y en el PSOE hay una obsesi�n, que trasladan todos los cargos consultados: �Hay que movilizar�. Es lo que se conoce como el s�ndrome del sof�. Los votantes que cogen la papeleta en las generales se quedan en casa en las auton�micas. En las generales de 2023, en Andaluc�a votaron 1.459.264 personas al PSOE. En las auton�micas de 2022 se quedaron en 888.325 papeletas. Son los n�meros que est�n ya en la cabeza de Montero, tal y como traslad� ayer incluso a sus compa�eros del Consejo de Ministros en su despedida: conseguir que esos m�s de medio mill�n de fieles no les fallen ahora. �Nuestro problema es que la gente se queda en casa�, reconocen fuentes socialistas.Las �ltimas encuestas publicadas no son nada halag�e�as para el PSOE, situ�ndolo por debajo de los 30 asientos logrados en 2022, que ya eran el peor resultado hist�rico de los socialistas. �A Juanma le ha venido bien la gesti�n que ha hecho del accidente de Adamuz y de las inundaciones�, constatan fuentes socialistas. La chincheta que van a buscar tanto
La Moncloa como el PSOE es intentar llevar el debate al terreno de la gesti�n de los servicios p�blicos, donde el Gobierno pondr� toda su maquinaria exhibiendo inversi�n. La lupa, sobre todo, en Sanidad, donde creen que tienen un flanco para atacar a Moreno Bonilla. Por ejemplo, con la crisis del cribado del c�ncer de mama. O presentando esta lectura: seg�n el Gobierno, Moreno Bonilla ha dado 1.500 millones de euros a compa��as privadas y ha cerrado m�s de 2.000 auras p�blicas al tiempo que renunciaba a 120 millones de euros europeos para crear 12.000 plazas de educaci�n infantil gratuitas.Montero sale del Gobierno pero no dejar� el acta de diputada, ampar�ndose en que es la manera de conservar su plaza p�blica en el Hospital Virgen del Roc�o. �Quedarse o no en la oposici�n es una decisi�n muy personal, pero tenemos que consolidar los liderazgos. Porque puede pasar que no se es candidato a la primera y se gana�, reflexionan fuentes de la direcci�n socialista.Montero es la m�xima expresi�n de la estrategia de ministros candidatos que impuso S�nchez ante la hemorragia territorial que sufr�a el PSOE. Pero en
La Moncloa, pese al precedente de Pilar Alegr�a, no creen que ser miembro del Gobierno sea un handicap. �Mar�a Jes�s es un animal pol�tico. Tenemos a la mejor candidata posible�. Desde el mismo complejo presidencial dieron ayer pistoletazo a la campa�a a favor de su candidata:�Conoce perfectamente Andaluc�a, lo que necesita. Tiene Andaluc�a en su coraz�n y Espa�a en la cabeza�, lanz� Elma Saiz, portavoz del Ejecutivo, desde la sala de prensa.Est� previsto que el relevo de Montero se ejecute en los pr�ximos d�as, no hoy. Fuentes gubernamentales apuestan por un cambio quir�rgico.